Prioridad, Marruecos

Las comparecencias de los ministros en el Congreso, esta semana, no han servido para aclarar lo sucedido en Ceuta. Al unísono, salvo Margarita Robles, han intentado desvincular a Marruecos de la avalancha.

Ese era el primer objetivo, el segundo mediar en la polémica entre el responsable de Interior y la de Defensa, poniéndose claramente del lado de Marlaska y desmintiendo que el Centro Nacional de Inteligencia informase del riesgo de una entrada masiva de migrantes.

Las recriminaciones a la derecha son las habituales y carecen de Interés. Bien es verdad que la visita de José María Aznar y su frase de que "quien asalta nuestra frontera no puede permanecer aquí "no ayudaron a calmar los ánimos en las calles de Ceuta.

Porque la ciudad está viviendo una muy peligrosa crisis de convivencia y la violencia de las manifestaciones crece día a día. Los refuerzos policiales están frenando que la sangre manche la arena de la playa de Trampolín.

Incluso en los barrios de mayoría musulmana, donde los primeros días les ayudaron con comida y ropa, ahora quieren que se vayan, que no ocupen instalaciones deportivas ni vaguen por sus calles. Y de todos estos problemas que atraviesa la ciudad no se ha hablado en las comparecencias del Congreso.

Nadie ha dado una fecha, ni aproximada, de cuanto va a durar el proceso de identificación ni de aceptación de las solicitudes de asilo. Ninguno se ha referido a la posibilidad de que Marruecos se niegue a aceptar a los expulsados. Porque, si realmente es un vecino tan cooperador como lo han descrito, ¿Por qué no solicita la devolución de todos sus ciudadanos, y no solo los niños?

Tampoco explicaron qué medidas se van a tomar para que no vuelva a ocurrir. La solución de prolongar el espigón, por donde cruzaron a nado, con una barrera de boyas y cuerda no parece infranqueable ni evitaría tantas muertes.

De nada sirve comparecer en la Carrera de San Jeronimo para recriminar a Italia y otros países europeos su insolidaridad y sus políticas anti migratorias si no se detalla para que sirve ese mando único, encabezado por el ministro Torres, ni cuanto van a permanecer los refuerzos de los cuerpos y fuerzas de seguridad desplazados a la ciudad autónoma.

También queda por saber porque no se pidió ayuda a Frontex que, al parecer, se va a poner en marcha ahora. Y mientras, en actos públicos donde esta presente Mohamed VII sus ministros reclaman la soberanía sobre Ceuta y Melilla...

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