Estaría bien

De confirmarse que va por buen camino un pacto con Junts, que permitirá aprobar el decreto sobre la prorroga de los alquileres, sería la mejor noticia de la semana para cientos de familias.

Al margen de demostrar la rotunda evidencia de que la política, en democracia, consiste en pactar. De nada sirve un parlamento convertido en gallinero donde los insultos sustituyen y bloquean la función legislativa.

La vivienda sigue siendo el principal problema social y, como se demostró el viernes, primero de mayo, hasta los sindicatos centraron sus reclamaciones en el derecho de acceso a un lugar donde vivir. Por el cabreo de los manifestantes, que recorrieron las calles de Málaga, no parece que el proyecto de la ministra del ramo, Isabel Rodríguez, haya gustado al personal. Posiblemente la ciudadanía teme que también sea tumbado en el Congreso.

El partido de Puigdemont, que voto con el PP y Vox para cargarse la prórroga del alquiler, exige a cambio ciertas modificaciones jurídicas y rebajas fiscales a las rentas más bajas y los autónomos. La pregunta que surge, de manera inmediata es: ¿y esto no podían haberlo negociado antes, en lugar de someter a los inquilinos a la incertidumbre de si les iban a renovar el contrato o les iban a echar a la calle?

Queda un año de legislatura y entramos en el momento de reivindicación del espacio electoral. Dirigentes y siglas quieren marcar diferencias para atraer a sus votantes. Es, por tanto, el momento álgido para cuidar a los posibles socios y no cometer la torpeza de sacar una foto, hecha con inteligencia artificial, del presidente del PNV, Aitor Esteban, tirándose a una piscina.

El Gobierno necesita todos los votos que pueda conseguir para que, en ausencia de presupuestos otro año más, y sin posibilidad de sacar un proyecto de ley adelante, por lo menos no le tumben los decretos que mejoran los derechos sociales.

Porque el afán de permanecer en el poder debe, inexcusablemente, llevar aparejada la mejora de la vida ciudadana y unos servicios públicos a la altura del crecimiento económico que tanto se pregona. De no ser así, más les valdría anticipar los comicios para evitar que la extrema derecha llegue a Moncloa y los españoles retrocedamos en derechos y libertades fundamentales.