Trump y Netanyahu: esa pareja

En una conversación reciente, Trump, el cuerdo, le ha dicho a Netanyahu que está “jodídamente loco”. Y Trump, que se libró y aún se libra de la acción de la justicia y de la cárcel por los manejos que todos sabemos, le ha dicho también a Netanyahu que se libra (Netanyahu) de la cárcel gracias a él (Trump), y que le debería estar agradecido porque le está salvando el pellejo. Lo cual a su vez nos informa de cuál es el respeto que Trump tiene por la justicia y el Estado de derecho, que es ninguno pues considera que su poder de avasallar está por encima de cualquier Ley.

También le ha dicho Trump en esa conversación, que Netanyahu está logrando que todo el mundo le odie a él y a su país.

O sea, que Trump y Netanyahu, esa pareja de enloquecidos criminales de guerra, a los que una líder madrileña de aquí aplaude con las orejas y venera por igual, han discutido.

Y todo este sofocón y esta bronca suceden porque Trump se ha dado cuenta de que actuó como un loco (una vez más) cuando inició una guerra ilegal contra Irán, de la que ahora se arrepiente y no sabe cómo salir.

Y mientras tanto lo averigua e intenta controlar al enloquecido Netanyahu, el resto del mundo, incluidos nosotros, apechugamos con las consecuencias económicas de su delirio bélico. A las víctimas mortales de ese delirio (por ejemplo las niñas de Minab) les fue incluso peor. Pagaron con su vida la acción de estos dos energúmenos.

Por todo esto los seguidores y votantes de VOX y de Ayuso, les deberían dar las gracias todos los días a sus líderes carismáticos, los cuales se han manifestado una y otra vez como fieles vasallos y sumisos servidores de Trump.

Y también nosotros, los ciudadanos europeos, deberíamos dar las gracias a nuestros líderes de Europa (donde son mayoría los extremistas neoliberales), por su apoyo incondicional (no todos) a ese criminal de guerra llamado Netanyahu, y su servilismo constante con el otro: Donald Trump.

Tampoco ellos han movido un dedo en todo este tiempo para parar los pies a esos locos y evitar sus matanzas.