Papeles y envoltorios del 23F

En cuanto a la desclasificación de algunos secretos del 23F, voy a dejar la tarea de su análisis y elaboración de conclusiones a los expertos en la materia, es decir a los historiadores profesionales. Leeré con mucho interés sus informes, aunque el primer interrogante que nos sale al paso a los profanos es por qué razón se nos ha mantenido a los ciudadanos españoles ignorantes durante 45 años sobre lo sucedido y si debemos suponer confiadamente que ahora sí vamos a conocer la verdad.

¿Descubriremos ahora, después de tanto tiempo, el motivo de un secreto tan prolongado? ¿Conoceremos ahora qué razones justificaron mantenernos ignorantes durante 45 años sobre el meollo de este suceso que enseguida mereció el calificativo de "autogolpe"? ¿Es compatible un secreto tan prolongado con la transparencia y la democracia? Sí toda la información ocultada apoyaba la versión oficial ¿Por qué no se ha dado a conocer hasta ahora?

Como estudiante entonces al que el 23F pilló en la víspera de un examen de patología general que se llevó a cabo sin falta al día siguiente (el 24F) y que pasó la tarde alternando entre el transistor y el estudio del manual de Sisinio de Castro del Pozo (excelente catedrático), con una noche por ambos motivos inquieta, me limito aquí a lanzar alguna reflexión a vuelapluma sobre este tema, no sin antes decir que me examiné de la materia dicha junto a otros compañeros en la mañana del 24F, antes de que los diputados secuestrados fueran liberados, de manera que mientras yo me examinaba ante Sisinio, nuestros representantes electos seguían amenazados por las armas de Tejero. ¡Qué cosas!

Quiero dejar constancia aquí también que Sisinio de Castro fue benévolo y comprensivo con la situación creada y con las angustias de la víspera. Angustias de estudiantes y angustias de ciudadanos. Pero el examen lo hicimos. Y al cabo la democracia continuó su curso, más o menos satisfactorio, según la versión de cada cual.

Conviene dejar aquí también un recuerdo para todos aquellos poderes, políticos y financiadores que han logrado retrasar el conocimiento de unos documentos sobre el 23F la friolera de 45 años. Ya les vale. Podemos decir, en modo metáfora, que estamos ante un fósil con más o menos pellejo. Poca fe tienen en la democracia, de ahí que la utilicen según cómo, pero casi siempre tarde y mal.

¿Sabremos ahora, por ejemplo, quién financió aquel golpe de Estado o todavía no?

Conviene decir también que más allá de los papeles, grabaciones y registros disponibles y puestos a nuestra disposición, es urgente saber qué ha pasado con los papeles, grabaciones y registros no disponibles y no puestos a nuestra disposición, porque esto se parece bastante a lo ocurrido con los papeles de Epstein.

Y ya que hablamos de grabaciones, lo cierto es que si pudiéramos escuchar esas grabaciones antes de la transcripción, aumentaría la credibilidad. Va a ser cierto que la primera víctima de un autogolpe es la verdad.

Señalar también que así como podemos saber hoy (o eso creo) quién y cómo "desclasifica" estos secretos puestos a nuestra disposición ahora, es fundamental saber también quién y cómo "clasificó" (o eliminó) antaño los secretos ocultos sobre este tema. Ya algunos historiadores han señalado que aquella labor clasificatoria se realizó en un contexto no perfectamente democrático y por personas adaptadas a ese contexto, lo cual pudo condicionar lo que hoy podemos ver, leer, o escuchar.

"Los audios grabados por Bárbara Rey, filtrados en 2024, contienen conversaciones con el rey Juan Carlos I donde este elogia (esto sí lo podemos escuchar grabado) el silencio del general Alfonso Armada, implicado en el 23F. En las grabaciones, el monarca sugiere que Armada no habló para protegerle, indicando un papel complejo del rey en el golpe de estado".

En esos audios (los de Bárbara Rey), el rey demérito carga sin embargo contra Sabino Fernández Campo por el tono amenazante de este en algunas de sus conversaciones sobre el 23F. Sabino vendría a decir en esas conversaciones, según comenta el rey Juan Carlos: "Si yo hablara, si yo dijera...". Lo cual disgusta al monarca y así se lo hace saber a Bárbara Rey.

Por contra el rey demérito elogia -también ante Bárbara Rey- al general Armada (golpista condenado) por su silencio fiel, es decir, por saber guardar el secreto.

¿Quedará aclarado con esta desclasificación de ahora por qué el Rey demérito elogió (ante Bárbara Rey) el silencio de un general Armada, golpista condenado, pero fiel en el secreto?

En cualquier caso estas grabaciones (las de Bárbara Rey) sí las podemos escuchar, a diferencia de otras.

Sí se sabe que el golpe fue gestionado por militares profundamente monárquicos como Armada y Milans del Bosch. Una periodista ha relatado que cuando visitó a Armada en prisión intentando obtener información, este le hizo la siguiente reflexión en forma de pregunta: ¿Usted cree que dada mi trayectoria monárquica yo voy a hacer algo que no cuente con el permiso del rey?

Se ha dicho ahora que un documento "del 23F" desclasificado estos días señala al rey como "objetivo a batir (sic) y anular". Sin embargo algunos analistas han incidido en que no se trata de un documento "del 23F" sino de un proyecto o una planificación posterior.

También podemos escuchar, porque está grabado y es público, lo que ha explicado Luis María Anson sobre este asunto. Anson por cierto aparece ocupando cargo en la lista golpista del general Armada. En esa lista, Felipe González iba de vicepresidente.

Un documento del CESID de los desclasificados ahora, habla de: entrevistas “confidenciales y sigilosas” del rey con los golpistas días antes del inicio del juicio. Y añade: “Por encima de todo se pretende que la Corona no salga lesionada del proceso [judicial]”. (elDiario.es)

"Alberto Saiz, quien dirigió el CNI entre 2004 y 2009, reveló que al investigar los archivos sobre el intento de golpe de Estado de 1981, observó que mucha de la documentación importante había desaparecido".

Interesante es también la conversación que mantuvo Alejandro Rojas-Marcos con Felipe González durante un viaje de avión en 1980 (el año previo al golpe), tal y como Rojas-Marcos la ha contado. Rojas-Marcos quedó "chocado" tras esa conversación, según sus propias palabras. Durante la conversación, González tras manifestar su inquina contra el presidente de gobierno Adolfo Suárez (que entre otras cosas se reunió con Arafat, retrasó la entrada en la OTAN, y no cedía ante las imposiciones de Juan Carlos), lanzó la idea de que convenía hacer un gobierno de concentración presidido por un militar. Y aclara Rojas-Marcos, para el que no lo sepa, lo que era un militar de aquella época.

No debe extrañarnos que Rojas-Marcos quedara "chocado" tras esa conversación con González y al conocer su extraña propuesta. La entrevista con Rojas-Marcos en la que este cuenta aquella conversación con González, está también accesible en Youtube.

Lo que si parece ya evidente es que hay en estos días toda una campaña acelerada de blanqueo del rey demérito para traerle de vuelta, que se arriesga a ser tan chunga, chapucera y torpe como la propia acción de Tejero y sus guardias armados en el Congreso de los diputados. Parecen considerar algunos ahora que no hicimos ya suficientemente el ridículo entonces y lo vamos a intentar una vez más, 45 años después.

Aprovechemos de paso para decir que en las democracias de verdad el debate de si monarquía SÍ o monarquía NO, se decide mediante referéndum.