Una Administración que llega a todos

Hoy, como cada 23 de junio, celebramos el Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública y quiero aprovechar esta oportunidad para reconocer el trabajo de los miles de empleados y empleadas públicos que sostienen cada día el funcionamiento de nuestra Administración. Detrás de cada consulta médica, de cada aula abierta, de cada ayuda social, de cada expediente tramitado o de cada emergencia atendida, hay servidores públicos comprometidos con mejorar la vida de la ciudadanía.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) recuerda en esta fecha que unas instituciones eficaces, transparentes e inclusivas son esenciales para construir sociedades más justas y democráticas. No se trata únicamente de gestionar procedimientos administrativos; se trata, sobre todo, de garantizar derechos, generar confianza y asegurar que nadie se quede atrás.

En un momento de profundos cambios tecnológicos, económicos y sociales, las administraciones públicas tienen el deber de transformarse para seguir siendo útiles. Y esa transformación debe hacerse desde una premisa clara, la modernización no puede alejarnos de las personas; debe acercarnos más a ellas. Y ese es el camino que hemos emprendido en Castilla-La Mancha.

Hemos impulsado importantes avances para construir una Administración más ágil, sencilla y cercana. Para impulsar con más fuerza la reducción de la burocracia, mediante la eliminación de trámites innecesarios y que faciliten una relación más directa de la ciudadanía y las empresas con la Administración regional.

Hablamos de una transformación que va a permitir rebajar los tiempos de espera, evitar desplazamientos innecesarios, especialmente en una comunidad tan extensa y con un fuerte carácter rural como es Castilla-La Mancha; y tender hacia unos servicios públicos más proactivos y personalizados.

Estamos incorporando nuevas herramientas tecnológicas y avanzando en la regulación del uso responsable de la inteligencia artificial en la Administración pública. La IA debe convertirse en una aliada para agilizar expedientes y mejorar la atención ciudadana, pero siempre bajo supervisión humana, con garantías jurídicas y preservando los principios de transparencia, igualdad y protección de datos.

Pero ninguna transformación sería posible sin el compromiso de quienes forman parte de la función pública. Castilla-La Mancha cuenta con profesionales que han demostrado, especialmente en los momentos más difíciles, una enorme vocación de servicio público. Su trabajo constituye uno de los principales pilares de nuestro Estado del Bienestar.

Por eso, desde el Ejecutivo autonómico seguimos convocando cada año nuevos procesos selectivos, para reforzar las plantillas; favorecer la incorporación de personas con discapacidad a la función pública, y ofrecer posibilidades de encontrar un empleo a quienes tienen esa vocación. Consolidando una Administración preparada para los retos del futuro. 

En este Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública, quiero destacar el valor de unas instituciones cercanas, modernas y humanas, capaces de responder a los desafíos del presente sin perder de vista lo más importante que son las personas. Desde el Gobierno regional vamos a seguir trabajando para avanzar hacia un horizonte en el que la Administración siga al servicio de la sociedad, que simplifique la vida de la ciudadanía y que contribuya a construir una región más cohesionada, más justa y con más oportunidades para todos y todas.

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