La historia de Souleymane

Después de la II Guerra Mundial apareció en Italia el cine neorrealista, que era una forma de hacer películas con características de documental sobre las circunstancias dramáticas de la época, sobre todo para las clases más desfavorecidas. En España se estrenó la película “Surcos”, que refleja las estrecheces económicas de una familia que emigra del campo a la que ya iba siendo la gran ciudad de Madrid.

En la actualidad, en el cine europeo hay un interés por recuperar esa esencia de un cine social, que algunos críticos denominan hiperrealismo, es decir, contar la vida sin retórica sin alarde de tramas, al igual que hacían los escritores realistas del siglo XIX. El arte es como un espejo que se pone en la calle y refleja el día a día.

En este sentido, el filme “La historia de Souleymane” cuenta la historia de un inmigrante de origen guineano, un rider sin papeles, una persona vulnerable explotada por el más vil de los capitalismos. Dentro de dos días tiene que pasar una entrevista para pedir asilo y conseguir la ansiada legalidad. Trabaja como repartidor y soporta, además de las mafias laborales, la indiferencia de los habitantes de París porque está solo, duerme en refugios y sufre los problemas de miles de inmigrantes que buscan una vida mejor fuera de su país.