Legislatura muerta

Qué más tiene que pasar para que Pedro Sánchez admita que las cosa no pueden seguir así porque la legislatura está colapsada y no da para más? Parece una pregunta pertinente. Sin respuesta, de momento, porque -como dijo Emiliano García Page- aquél a quien va destinada no escucha o, peor aún, no quiere escuchar. Por eso, arrastrando los pies, con maniobras de distracción mediática orientadas a desviar el foco de la opinión pública desde La Moncloa intentan aparentar que no pasa nada. Que la bomba de racimo que trae la imputación de Zapatero no desvela algo más que un caso de corrupción. Uno más que hay que dejar en presunto a la espera de conocer en su totalidad el sumario y con la mirada puesta en el 2 de junio, fecha en la que el ex presidente del Gobierno acudirá a declarar en la Audiencia Nacional.

¡Todo un ex presidente del Gobierno sentado en el banquillo¡ El gurú moral del sanchismo. Pero en términos políticos no pasa nada. Sánchez insiste en hacer como que ignora las cosas desagradables que le conciernen -desde los pésimos resultados de las elecciones andaluzas al escandaloso caso de la imputación de Zapatero. Pero, ¿se puede ignorar el auto del juez Calama? Un auto que señala que: "Las diligencias permiten afirmar la existencia de una estructura organizada y estable, dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero, orientada al ejercicio ilícito de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras, como de resoluciones administrativas y ventajas económicas en favor de terceros". En el caso de España, para que esas presuntas gestiones ilícitas ante autoridades cursaran con éxito, tendrían que haber contado con cómplices situados en posiciones principales en la Administración.

Pues eso. Si se demuestra que Zapatero influyó para conseguir el rescate de Plus Ultra y su mediación encontró eco y fue determinante, alguien delinquió. Vivimos tiempos de moralidad pública dudosa. Días en los que el Gobierno y sus poderosas terminales mediáticas se entregan con ahínco digno de mejor causa a una tarea manipuladora cuyo objetivo es que ante los casos de corrupción que les salpican no sean los hechos sino el relato manipulado de los hechos lo que les llegue a los ciudadanos. A eso asistimos en relación con la imputación de Zapatero. Un hecho que en sí mismo por la derivada del presunto tráfico de influencias compromete políticamente al Ejecutivo en el rescate de la compañía Plus Ultra. La pregunta inicial sigue teniendo fundamento: ¿qué más tendría que pasar para que Sánchez admita que la legislatura está muerta y convoque elecciones?

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