Un político desconectado
Emiliano García-Page: un político desconectado de Castilla-la Mancha por centrarse en criticar a Pedro Sánchez
El debate político actual está sepultado por el ruido de las tertulias y de determinados políticos que vociferan sin parar en vez de aportar ideas que sirvan para solucionar los problemas de la gente.
La gestión no se valora a partir de las declaraciones que hace un político o una política en los medios de comunicación sino en la capacidad de aportar alternativas que busquen el bien común como puede ser la de los servicios públicos.
En Castilla-La Mancha, vemos cada día la más que preocupante actitud del Presidente Emiliano García-Page que parece estar más pendiente de ponerse delante de un micrófono que en solucionar los graves problemas que atraviesan la sanidad y la educación pública.
Continuamente vemos cómo el máximo representante de nuestra comunidad autónoma está más pendiente de lo que pasa en Madrid que de lo que ocurre en nuestra región.
Su meta parece centrarse en desgastar las siglas de su propio partido para ganar el aplauso de la derecha olvidándose de los votantes de izquierdas haciendo que nos sintamos huérfanos de alguien que represente a quienes nos consideramos de izquierdas y nos alineamos con las siglas del PSOE.
La sensación que da es que no busca mejorar la vida de la gente de su tierra, sino salvar sus propios intereses políticos.
El SESCAM acumula un colapso histórico con 99.315 personas atrapadas en las listas de espera. Los sindicatos médicos preparan movilizaciones ante una sobrecarga laboral extrema que destroza al personal.
Tampoco me olvido de la precariedad que vive el personal de ambulancias de Castilla-la Mancha. UGT y CCOO denuncian el bloqueo del convenio y la orden de usar vehículos de más de diez años que sobrepasan su vida útil.
Frente a un modelo privado que sólo busca el beneficio, las plantillas exigen ya la gestión directa del SESCAM.
La crisis en las aulas es otra línea roja provocada por la inacción de la Junta de Comunidades. El curso arranca con los profesores en pie de guerra exigiendo la bajada de ratios y menos horas lectivas.
Si de Educación hablamos, Page sigue insistiendo en negar un instituto a Noblejas por mero sectarismo político. Su cerrazón obligó a su alcalde Agustín Jiménez Crespo a ponerse en huelga ante el castigo a su pueblo. Algo doblemente imperdonable tratándose como se trata de un compañero de partido. El Ejecutivo regional prefiere enterrar un proyecto vital antes que escuchar a un regidor crítico. Mientras tanto, los alumnos de la localidad se ven forzados a estudiar desplazados en barracones temporales.
Si García-Page se guía por esos principios incomprensibles de venganza orgánica, está tardando en dejar la Política.
García-Page practica un sabotaje a lo público al priorizar su agenda personal en vez de hacerlo por el de la mayoría.
Hay gente que vota discursos; otros votamos gestión, hechos y certezas comprobables. Los mejores consejos que he recibido de compañeros es que un político no puede valerse de slogans vacíos siendo precisamente la gestión lo realmente importante como factor a valorar.
La gente necesita decisiones serias y no verborreas que alimentan portadas pero no crean efectos útiles y ese es un fallo recurrente que comete día tras día Emiliano García-Page hasta el aburrimiento. Lo que me da que desconoce es el hartazgo terrible que está produciendo en el electorado progresista de la región.
Un político debe centrarse en certezas y no en peroratas infumables para alimentar el ego de quienes nunca van a votarle.
Emiliano García-Page se equivoca una y otra vez ignorando sistemáticamente al votante medio de izquierdas.
Sólo con dar una vuelta por la calle escuchas comentarios negativos que hacen dudar de la identidad de su candidatura.
La desconexión es tal que la gente te lo dice claro: “si Page se presenta, no votaré al PSOE, me quedaré en casa”.
Esto debe hacer reflexionar a la Ejecutiva Regional y a la Federal ante el peligro real de desmovilización. Por mi experiencia, Castilla-La Mancha me preocupa tanto como Andalucía, España y, por razones personales, Extremadura. O llega el cambio de García-Page o serán las urnas quienes en 2027 lo hagan y lo lamentaremos profundamente.
En un ejercicio de irresponsabilidad política total y absoluta, llegó a decir que su decisión de presentarse en 2027 sería algo que debía consultar a su familia. Esto no va de algo personal, sino de si su permanencia o no como cabeza de cartel del PSOE es positiva políticamente para el partido. Ahí la familia no tiene nada que ver.
Condenarnos a un ejecutivo regional encabezado por Paco Núñez aupado por VOX sería un castigo imperdonable. Y sabes, Emiliano, que tú y sólo tú serías el máximo responsable de ello, nadie más.
Caer en manos de Paco Núñez es peligroso por su incapacidad, pero tú tampoco has demostrado ser un estadista ni un buen gestor. Como compañero de partido, no he sentido mayor decepción personal que contigo.
Desgraciadamente, políticos como tú hacen que la gente huya de la Política y que haya compañeros que se den de baja en nuestra federación unido a la enorme cantidad de agrupaciones que están cerradas a cal y canto impidiendo la información y el debate necesario a la militancia salvo honrosas excepciones como la de Toledo capital donde sí hay una actividad muy importante cada mes. Cuando eso pasa, el problema es tuyo y no de los demás.
La ciudadanía de Castilla-La Mancha necesita soluciones tangibles y no discursos de tierra quemada.
Y esto que digo no habrá bloqueo en redes sociales de gente muy cercana a ti que pueda taparlo.