Julio a plomo
Julio cae a plomo y no solo por las sucesivas olas de calor que ya por sí solas condicionan la vida de todos nosotros. Julio cae a plomo también en el área política y judicial y entre el calor y el carrusel de noticias, detecto un enorme cansancio entre la gente que, dicho sea de paso, en esta España en la que todo va tan bien, son miles y miles de personas que por dificultades económicas ni se plantean unos días de cambios de aire.
El ambiente es tórrido, espeso y agotador. En este mes de Julio van a caer a plomo no pocas comparecencias ante los tribunales de personas que de una u otra manera podrían estar implicadas en los muy numerosos casos de supuesta corrupción. Digo supuesta a la espera de lo que digan los tribunales porque, efectivamente, la presunción de inocencia hay que mantenerla hasta el final.
La Justicia examina y valora los acontecimientos con sus gafas particulares que no son ni las de los políticos ni las de los periodistas. Son gafas, las de jueces y fiscales, graduadas por el Código Penal, un Código que para conocerlo e interpretarlo bien hacen falta años de estudios. No es cualquier cosa.
Mis gafas no son ni las de un juez ni las de un fiscal. Son las de ciudadana y periodista y desde esta perspectiva nada de lo que ocurre es bonito ni gratificante. Ojalá todo fueran bulos, ojalá se tratara de una conspiración, ojalá lo que vemos como pesadilla fuera un mal sueño.
Pero no, no es un mal sueño que desde el poder político se han abrazado a las medias verdades o a las mentiras puras y duras. Han huido de explicaciones convincentes porque, de verdad, no han dado ninguna y aquí es donde estamos, entre el pasmo, el cansancio y la incredulidad porque no es posible que tantas circunstancias feas se den cita no en Sumar o Podemos o en el PP, que ha tenido las suyas que aún hoy están pendientes de sentencia. No. Las cosas feas se ha producido en el entorno socialista, en el propio PSOE y desde luego en Moncloa. ¿Es bonito que la mujer del Presidente tenga acceso directo a los directivos de grandes empresas o que cite en Moncloa al responsable universitario para concretar los extremos de su cátedra?. No hablo de presuntos delitos, solo digo si eso es bonito.
Tampoco parece bonito que un expresidente guarde joyas en la caja fuerte de un edificio del PSOE. No es bonito que la encargada de los dineros del PSOE esté imputada y el Presidente como quien oye llover y no, no es bonito que todo un ministro de Interior dé más de una versión sobre los cafés de la directora de la Guardia Civil con un personaje como Leire Díez.
La lista de lo no bonito cae a plomo en este caluroso mes de Julio ¿pero saben?, nada va a ocurrir porque son tan contundentes que lo que ocurre es que van a por el Gobierno y detrás de todo está la derecha y la ultraderecha y ellos, el PSOE y el Gobierno solo pasaban por ahí y además son víctimas. Ni dudar que a día de hoy hay miles y miles de españoles que se lo creen o quieren creérselo. Así estamos.