Rajoy el indolente

Indolencia no es indecencia. Pero los adversarios políticos del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, los mismos que los del PP, sugieren que usa la indolencia para encubrir su responsabilidad en el oscuro caso Gürtel que, junto a su ramificación policial (Caso Kitchen), acabó tumbandole en la moción de censura que supuso el salto a la fama de Pedro Sánchez (votación del 1 de junio de 2018 en el Congreso).

A estas alturas de la película, con los dos partidos de la centralidad (PSOE y PP) estigmatizados por la corrupción, no está el cuadro como para poner la mano en el fuego por nadie. Pero tal como viene planteado el culebrón, uno se fía más de Rajoy que de Bárcenas.

Así es la propuesta política y mediática que se nos hace. Se nos propone apostar por la credibilidad del extesorero, que ha señalado en sede judicial a Rajoy como máximo responsable del culebrón (caja B del PP y operación policial para desactivar al tesorero). O por la del expresidente del Gobierno, que al día siguiente lo negó todo actuando también como testigo en sede judicial.

Dicho todo eso, podemos discutir si Rajoy estaba en la organización o solo en el consentimiento respecto a la trama de dineros negros, financiación ilegal, operaciones policiales al servicio del PP, ruptura de ordenadores a martillazos para destruir pruebas, etc.

Incluso el propio Rajoy puede alegar que pudo haberse instalado en la indolencia o en la mirada distraída, aunque no en la organización de la trama. Le serviría de eximente. Como ancho, de atenuante, siempre y cuando lo dijera un juez si aquél estuviera sentado en un banquillo, que no es el caso. Lo que no puede alegar de ninguna manera es desconocimiento de lo que estaba ocurriendo en su entorno. De la misma manera que Luis Bárcenas, que a Rajoy no le parecía "trigo limpio", no puede negar que metió la mano en la caja para redondear su patrimonio personal y familiar.

Tampoco puede alegar Rajoy en ningún caso, como hizo cuando estalló el caso Gürtel (febrero 2009), todavía en pleno reinado del socialista Zapatero en la Moncloa, que aquello no era trama del PP sino "trama contra el PP", montada, según él, por los entonces ministros Pérez Rubalcaba, vicepresidenta De la Vega y fiscal Conde Pumpido.

Como aquella aparición pública de Rajoy rodeado por los suyos está documentadísima, la indolencia del personaje no puede quedarse en el "no tengo ni idea", si alguien le recuerda aquella histórica estampa de la cúpula del PP (María Dolores de Cospedal, Ana Mato, Javier Arenas, Ruiz Gallardón, Francisco Camps, Alfonso Alonso...) denunciando urbi et orbi que lo de Gürtel era el resultado de una conspiración organizada por el Gobierno socialista de Zapatero.