La villa romana de Las Tamujas de Malpica de Tajo, en la Lista Roja

La villa romana de Las Tamujas de Malpica de Tajo (Toledo), en la Lista Roja

La villa romana de Las Tamujas, el yacimiento romano más conocido de Malpica de Tajo (Toledo), ha sido incluida en la Lista Roja de Hispania Nostra debido al estado "pésimo" de conservación del enclave, el expolio continuado y la ausencia de medidas eficaces de protección.

La asociación alerta de que mosaicos documentados hace décadas han desaparecido, que la zona permanece sin vallar y accesible a detectoristas de metales, y que existe un riesgo real de pérdida irreversible de los restos si no se actúa de forma urgente.

La Asociación Hispania Nostra ha incorporado a su Lista Roja la villa romana de Las Tamujas, ubicada en el término municipal de Malpica de Tajo (Toledo), como consecuencia del deterioro progresivo del yacimiento, el expolio reiterado de sus materiales y la falta de intervención efectiva por parte de las administraciones y los propietarios para preservar unos restos arqueológicos datados entre los siglos I y VI de nuestra era.

Las Tamujas constituye el yacimiento romano de mayor relevancia del municipio y su entorno inmediato. Fue objeto de estudio por el catedrático Antonio Palomeque Torres en 1953 y excavado parcialmente años después por el mismo investigador. Durante aquella intervención salieron a la luz varias estancias de la villa dotadas de mosaicos, un sistema de calefacción mediante hipocausto y la planta completa de una construcción interpretada como una posible iglesia. Los hallazgos monetarios documentados abarcan desde los reinados de Augusto y Domiciano, aunque la explotación agrícola habría alcanzado su mayor apogeo durante el Bajo Imperio romano. El conjunto se sitúa junto al río Tajo, próximo a los afluentes Pusa y Cedena, en un territorio en el que se localizan vestigios de otras villas romanas también afectadas por el expolio.

Según los estudios de Palomeque Torres, el yacimiento se articula en torno a dos complejos principales. El primero correspondería a la residencia del propietario de la explotación agrícola, mientras que el segundo habría funcionado como lugar de culto en un momento posterior, posiblemente durante el periodo visigodo. Los muros de ambas construcciones fueron levantados con mortero de cal y cantos rodados. Aunque Palomeque documentó gráficamente la parte excavada, una porción relevante del enclave nunca ha sido objeto de investigación arqueológica sistemática.

El yacimiento figura en las cartas arqueológicas municipales y es de propiedad privada. Sin embargo, esa consideración no ha bastado para frenar el deterioro progresivo de sus estructuras ni la desaparición de numerosos materiales a lo largo de las décadas.

Los mosaicos, desaparecidos

Ya en 1953 había constancia de la aparición de piedras labradas y capiteles cuyo paradero actual se desconoce. Poco después de las excavaciones, el propio Palomeque comprobó que los mosaicos descubiertos habían comenzado a desaparecer. El salón de los mosaicos fue dividido y techado por el propietario de los terrenos: una parte del espacio se destinó a pocilga y la otra a vivienda, conservando temporalmente algunos de los pavimentos. En la actualidad no queda ningún rastro visible de los mosaicos que fueron documentados durante las excavaciones.

La zona no excavada de la villa permanece sin vallar y expuesta a la actuación de detectoristas de metales y de personas que recogen materiales arqueológicos removidos por las labores agrícolas. Entre los restos que todavía afloran en superficie se encuentran fragmentos de mármol y otros elementos constructivos. La posible iglesia sufrió además el impacto de la quema de rastrojos y, aunque fue vallada en algún momento posterior, en la actualidad puede accederse libremente a su interior, donde la vegetación ha crecido de forma considerable alrededor de las estructuras.

Expolio que se extiende a otros yacimientos

Hispania Nostra advierte de que el expolio de Las Tamujas ha alcanzado tal dimensión que los detectoristas de metales se han desplazado también a otros yacimientos de Malpica de Tajo y de municipios próximos en busca de monedas y objetos antiguos. La documentación presentada para su incorporación a la Lista Roja subraya además la necesidad de realizar prospecciones arqueológicas de urgencia que permitan estudiar y recuperar los fragmentos de mármol, basas de columnas y demás bienes que todavía pueden localizarse en el enclave y en sus alrededores.

La asociación reclama el refuerzo inmediato de la protección física del yacimiento, el control de acceso a las estructuras y la puesta en marcha de una intervención arqueológica que permita documentar los restos conservados antes de que el expolio, las labores agrícolas, la vegetación y la ausencia de mantenimiento provoquen su desaparición definitiva.

Castilla-La Mancha, con 145 bienes en la Lista Roja

Con la incorporación de Las Tamujas, Castilla-La Mancha alcanza los 145 bienes culturales y naturales incluidos en la Lista Roja de Hispania Nostra. La provincia de Toledo lidera el recuento regional con 51 elementos amenazados, seguida de Guadalajara con 43, mientras que Ciudad Real y Cuenca suman 19 cada una y Albacete registra 13. Estas cifras, según la propia asociación, "reflejan la necesidad de reforzar las medidas de protección, investigación y conservación del patrimonio cultural y natural de la comunidad antes de que el deterioro o las intervenciones inadecuadas provoquen daños irreversibles".