Vecinos de Toledo denuncian inacción municipal ante el calor extremo

Vecinos de Toledo denuncian inacción municipal ante el calor extremo

La Asociación Vecinal El Tajo se concentró este viernes por quinto año consecutivo bajo un árbol del barrio del Polígono de Toledo para denunciar la falta de respuesta del Ayuntamiento ante el calor extremo y sus consecuencias mortales para la población.

El manifiesto leído en el acto recuerda que el mes de junio de 2026 ha sido el más letal por calor desde que existen registros en España, con al menos 1.028 fallecimientos en todo el país y 16 en la provincia de Toledo, según datos del sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

La Asociación Vecinal El Tajo volvió a concentrarse este viernes bajo un árbol en el barrio del Polígono de Toledo para denunciar, por quinto año consecutivo, la inacción del Gobierno municipal frente a las olas de calor. La protesta, convocada por el Grupo de Medio Ambiente de la asociación, fue acompañada de un manifiesto que exige medidas urgentes de adaptación urbana al calor extremo y advierte de que "el calor mata".

La concentración se celebra exactamente cuatro años después de la primera, que tuvo lugar el 15 de julio de 2022 en el mismo enclave y bajo el mismo árbol. En aquel momento, los vecinos denunciaron "la inacción de las administraciones públicas frente a las frecuentes olas de calor que ponen en grave riesgo la salud de la población". En 2026, el diagnóstico no ha cambiado. "Seguimos denunciando la misma inacción y 'pasotismo' del Gobierno municipal, antes con el PSOE y ahora con el PP y VOX", señala el texto leído en el acto.

El junio más mortífero por calor desde que hay registros

El manifiesto apoya su denuncia en datos epidemiológicos de máxima actualidad. Según la estimación provisional del sistema de monitorización de la mortalidad diaria MoMo, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III, el calor provocó en España al menos 1.028 muertes durante el pasado mes de junio, de las cuales 16 corresponden a la provincia de Toledo. El texto destaca que se trata del junio con más fallecimientos por calor desde el inicio de los registros en 2015, cuando la media histórica de defunciones en ese mes se situaba en 330.

La asociación advierte además de que el impacto del calor sobre la mortalidad sigue una progresión directa: "Por cada grado de temperatura ambiente por encima de la temperatura umbral de impacto en la salud, aumenta hasta un 10% el riesgo de mortalidad atribuible al calor extremo", recoge el manifiesto citando fuentes científicas.

Un problema que no afecta a todos por igual

El texto vecinal pone el acento en la dimensión social y desigual de la crisis climática. Las personas vulnerables sin condiciones de vida aceptables, la infancia, los mayores y quienes padecen patologías previas son, según el manifiesto, los colectivos más expuestos a los efectos letales del calor. "Vivimos en una sociedad tremendamente desigual, en la que millones de personas vulnerables que carecen de unas condiciones de vida aceptables sufren graves riesgos vitales por el calor", señala el escrito.

Ante esa realidad, la Asociación Vecinal El Tajo reclama que las administraciones públicas asuman "un papel de liderazgo, creando refugios climáticos y espacios urbanos adaptados como respuesta al cambio climático". No es, subrayan, "una protesta más", sino "un grito desesperado y de alerta porque está en juego, literalmente, la vida de las personas".

Refugios climáticos, fuentes y árboles: propuestas sin respuesta

La asociación retoma en este acto una batería de propuestas que ya trasladó al Ayuntamiento hace dos años y que, según denuncian, no fueron atendidas. Entre ellas figura la habilitación de refugios climáticos en equipamientos municipales existentes, como centros sociales, bibliotecas y centros de mayores, con horarios de mañana y tarde. También la instalación de fuentes transitables en puntos estratégicos del barrio y la reparación de las pocas fuentes públicas existentes. Ambas medidas, apunta el manifiesto, recibieron una respuesta negativa por parte del Consistorio.

En materia de arbolado, El Tajo critica el Plan de Arbolado del Ayuntamiento de Toledo, al que califica de "mal llamado" plan. El programa, dotado con 81.000 euros y previsto para la plantación de 2.000 árboles, fue señalado por la asociación por dos motivos: el barrio del Polígono quedó excluido de su ámbito de actuación "por segundo año consecutivo", y el plan no fue sometido a debate en los Consejos de Participación Ciudadana ni consultado con colectivos sociales ni medioambientales. "Les pedimos que evalúen y prioricen los árboles necesarios, en los sitios necesarios", subraya el texto.

El árbol como símbolo y como argumento

La elección del enclave no es casual ni anecdótica. El árbol bajo el que se concentran los vecinos funciona, en el propio discurso del manifiesto, como demostración práctica de su argumento: "Con su sombra nos permite respirar y sobrevivir a este asfixiante calor. Y no nos cobra nada; no es aire acondicionado, sino aire natural". La asociación defiende que "plantar árboles es infinitamente más barato y fácil que asfaltar y hormigonar" y reclama más naturaleza y cubiertas vegetales en calles y barrios frente al modelo urbano dominante de "hormigón y asfalto".

El POM, una oportunidad desaprovechada

La Asociación Vecinal El Tajo apunta también al Plan de Ordenación Municipal (POM) de Toledo como una oportunidad que, a su juicio, el Gobierno local no está aprovechando para afrontar los retos del cambio climático. El manifiesto insta al Consistorio a "ser valientes" y a "ordenar, de verdad, el futuro de la ciudad, las personas y su bienestar", diseñando una ciudad "con más naturaleza y mejor adaptada para resistir el calor extremo". Para ello, pide que el proceso sea participativo y cuente con el conjunto de la ciudadanía: "Busquen el consenso. Nos jugamos mucho".

El acto de este jueves cerró con una declaración de intenciones que también es una advertencia: la Asociación Vecinal El Tajo, junto a la Federación Vecinal de Toledo, aseguró tender la mano al Gobierno municipal para buscar soluciones conjuntas. Pero el mensaje final del manifiesto no dejó margen a la ambigüedad: "No olviden que nos va la vida en ello, porque el calor mata".