Seis parques de bomberos de Toledo y Madrid sofocan un fuego
Un incendio declarado en la madrugada de este viernes en una nave industrial de Ontígola (Toledo) movilizó a dotaciones de bomberos de seis parques procedentes tanto de la provincia de Toledo como de la Comunidad de Madrid. El fuego quedó extinguido sobre las 11.00 horas sin que se registraran víctimas ni heridos.
El Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha confirmó el éxito de las labores de extinción. Las naves contiguas al inmueble siniestrado sufrieron únicamente afectación por humo.
El incendio se originó a las 3.04 horas del viernes en una fábrica de cortinas del municipio toledano de Ontígola, enclave situado en la comarca de La Sagra. Los equipos de emergencia lograron controlar las llamas a las 7.40 horas, tras casi cinco horas de intervención, y dieron por concluidas las tareas de extinción a las once de la mañana. En todo momento, el operativo discurrió sin afectados personales.
La magnitud del fuego exigió la movilización de efectivos procedentes de seis parques de bomberos. Por parte de la provincia de Toledo acudieron las dotaciones de los parques de Villarrubia de Santiago, Illescas, Villañas y Orgaz. La proximidad geográfica de Ontígola con la Comunidad de Madrid permitió también la intervención de los parques de Parla y Aranjuez, cuya colaboración resultó clave para reforzar el operativo durante las horas de mayor intensidad del siniestro.
El fuego afecta solo al edificio principal
Las labores de extinción impidieron que las llamas se propagaran a las instalaciones adyacentes. Según las fuentes del 112 de Castilla-La Mancha, las naves contiguas a la fábrica de cortinas únicamente registraron daños por humo, circunstancia que los equipos de emergencia consideran un resultado positivo dada la densidad industrial de la zona.
El operativo se completó con la presencia en el lugar de una ambulancia de soporte vital básico en carácter preventivo, para atender cualquier contingencia sanitaria durante los trabajos de extinción, aunque finalmente no fue necesaria su intervención asistencial.
La coordinación entre los servicios de emergencias de ambas comunidades autónomas se articuló a través del 112 de Castilla-La Mancha, que gestionó la activación de los recursos y el seguimiento de las labores sobre el terreno hasta la confirmación de la extinción completa.