La Real Academia de Toledo rechaza la "urbanización" del Valle

La Real Academia de Toledo rechaza la "urbanización" del Valle

La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo ha advertido del posible impacto ambiental del proyecto municipal “Obras para la conexión de la movilidad con la otra ribera Valle-Polvorines”, recientemente adjudicado por el Ayuntamiento de Toledo y financiado con fondos europeos Next Generation EU.

La institución considera que las actuaciones previstas supondrían “una urbanización” de un espacio natural y lamenta que el proyecto no haya sido sometido a exposición pública ni a debate social previo.

El proyecto municipal “Obras para la conexión de la movilidad con la otra ribera Valle-Polvorines”, adjudicado por el Ayuntamiento de Toledo y financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha generado la advertencia pública de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, que este jueves ha alertado de los posibles efectos ambientales y paisajísticos que podría tener su ejecución en el entorno natural del Valle.

Según la institución académica, el Valle constituye actualmente un encinar mediterráneo en evolución que se ha desarrollado durante décadas gracias a procesos naturales de regeneración, alcanzando un alto valor ecológico, paisajístico y social para la ciudad. La Academia sostiene que las actuaciones previstas —como la adecuación de senderos, instalación de tarimas, mobiliario urbano o iluminación— implicarían en la práctica la transformación del paraje en un espacio parcialmente urbanizado, algo que considera innecesario para su disfrute y conservación.

Además, la institución lamenta que el proyecto no haya sido sometido a exposición pública ni a un proceso de debate social e interdisciplinar previo, lo que ha impedido a colectivos e instituciones especializadas conocer con antelación el contenido y alcance de las actuaciones proyectadas.

Un proyecto adjudicado por cerca de medio millón de euros

La Academia explica que el proyecto se ha conocido en las últimas semanas a través del proceso de licitación pública abierto por el Ayuntamiento. Según la información disponible, la Junta de Contratación municipal adjudicó las obras el 3 de marzo de 2026 por un importe de 485.491,93 euros (IVA incluido) dentro del procedimiento denominado “Obras 1/26”.

Las actuaciones están financiadas con fondos Next Generation EU, dentro del marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia impulsado por la Unión Europea para proyectos de movilidad y transformación urbana.

Según la documentación analizada por la Academia, el proyecto contempla la adecuación de numerosos senderos y recorridos peatonales, así como la instalación de tarimas o plataformas de madera, plazas flotantes, pasarelas, escaleras, graderíos y mobiliario urbano, entre otros elementos.

También prevé la colocación de bancos, hamacas, papeleras y balizas solares de iluminación a lo largo de distintos itinerarios del entorno natural.

Un encinar mediterráneo fruto de décadas de regeneración natural

En su informe, la Real Academia subraya el valor ambiental del Valle como espacio natural dentro del entorno inmediato de Toledo. Según explica, se trata de uno de los principales pulmones verdes del término municipal, junto a otros enclaves como el río Tajo, la Fuente del Moro o la Bastida.

En la actualidad, el Valle constituye prácticamente el único encinar público de cierta extensión en las inmediaciones de la ciudad, una formación vegetal característica de los bosques mediterráneos en la que la encina es la especie dominante.

Junto a ella se desarrollan numerosas especies vegetales autóctonas, entre ellas enebros, almeces, cornicabras, majuelos, espinos negros, retamas, jazmines silvestres, espartos, berceos o esparragueras, lo que favorece a su vez una gran diversidad de fauna, tanto vertebrada como invertebrada.

La Academia recuerda que este ecosistema es el resultado de un proceso de recuperación natural iniciado a partir de la segunda mitad del siglo XX. Durante siglos, el entorno había estado sometido a una fuerte presión humana —extracción de leña, producción de carbón vegetal, pastoreo o uso doméstico de los recursos forestales— que impedía la formación de una cubierta vegetal estable.

A partir de la década de 1960, los cambios socioeconómicos —como la generalización del gas butano, la electrificación de los hogares y el abandono progresivo del ganado extensivo— redujeron esa presión sobre el territorio. Esto permitió que el espacio evolucionara de forma natural hacia un encinar en expansión, con incremento progresivo del arbolado y la biodiversidad.

Un espacio simbólico y social para la ciudad

Más allá de su valor ecológico, la institución destaca también el carácter simbólico y emocional del Valle para la ciudadanía toledana.

El paraje forma parte de la imagen paisajística de Toledo y de la identidad colectiva de la ciudad, además de constituir uno de los lugares más frecuentados por vecinos y visitantes para pasear o contemplar el casco histórico desde sus miradores naturales.

La zona es también un enclave tradicional de celebración de eventos populares, como la romería del Valle, y se ha consolidado con el tiempo como un espacio de recreo y paseo muy vinculado a la vida cotidiana de los toledanos.

Debido a esta intensa utilización pública, el terreno cuenta actualmente con numerosas sendas generadas de forma espontánea por el tránsito de peatones, que según la Academia han permitido hasta ahora compatibilizar el uso recreativo con la conservación del espacio natural.

Riesgos ambientales de las actuaciones previstas

La institución académica considera que las intervenciones proyectadas podrían provocar una afección significativa sobre el paraje, a pesar de que se presenten como actuaciones de bajo impacto.

En su opinión, la creación de centenares de metros de senderos acondicionados, la instalación de estructuras de madera o la incorporación de mobiliario urbano supondrían una transformación artificial del entorno natural.

Entre los riesgos potenciales, la Academia menciona:

  • Incremento del número de visitantes en determinadas zonas del paraje.

  • Compactación del suelo por el aumento del tránsito peatonal.

  • Deterioro de la vegetación y del ecosistema forestal.

  • Mayor generación de residuos.

  • Incremento del riesgo de incendios forestales.

Asimismo, advierte de que la instalación de infraestructuras como papeleras, luminarias o estructuras de madera podría generar problemas de mantenimiento a medio plazo, ya que en espacios naturales de este tipo el mantenimiento municipal suele ser limitado, lo que podría derivar en deterioro o abandono de los elementos instalados.

Críticas a la “urbanización” del entorno natural

En su valoración, la Real Academia considera que el proyecto supone una “urbanización” del monte, algo que a su juicio no resulta necesario para garantizar el disfrute del entorno.

La institución defiende que no es preciso ensanchar sendas, construir miradores artificiales o instalar graderíos, ya que la propia geomorfología del Valle ofrece puntos naturales privilegiados para contemplar la ciudad histórica de Toledo.

También cuestiona la instalación de iluminación en un entorno forestal y la colocación de papeleras en zonas donde la recogida de residuos puede resultar complicada, lo que podría generar problemas adicionales.

Propuestas para preservar el espacio natural

La Real Academia sostiene que la protección del patrimonio natural debe basarse en preservar la naturalidad del entorno, evitando la introducción de elementos artificiales que alteren el paisaje.

No obstante, considera que podrían estudiarse actuaciones puntuales y limitadas, como la mejora de accesos, aparcamientos o pasos peatonales en viales, siempre que estas intervenciones no supongan una transformación del ecosistema.

La institución concluye señalando que, tanto en este caso como en futuros proyectos, las actuaciones urbanísticas o ambientales deberían contar con la participación de especialistas y con procesos de diálogo social, especialmente cuando afectan a espacios naturales de gran valor para la ciudadanía.