La Junta ampliará el encauzamiento del arroyo La Degollada de Cobisa
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) el convenio de colaboración para ejecutar la segunda fase del encauzamiento del arroyo de La Degollada en Cobisa (Toledo), una inversión de 1,4 millones de euros que se licitará antes de que finalice 2026.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha explicado que con esta nueva actuación la inversión total del proyecto asciende a 7,7 millones de euros, destinados a blindar definitivamente el municipio frente a las inundaciones que sufrió en 2021.
El Gobierno regional dio este jueves un paso decisivo para culminar las obras de protección hídrica de Cobisa (Toledo) con la publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) del convenio de colaboración entre la Consejería de Desarrollo Sostenible y el Ayuntamiento que permitirá financiar, licitar y ejecutar la segunda fase del encauzamiento del arroyo de La Degollada. La actuación, dotada con 1,4 millones de euros procedentes de fondos propios de ambas administraciones, deberá salir a licitación antes de que concluya el año y tiene como objetivo resolver de forma definitiva los problemas de desbordamiento que han afectado al casco urbano en los últimos años.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, compareció junto al alcalde de Cobisa, Félix Ortega, y la directora general del Agua, Montserrat Muro, para explicar el alcance de un convenio que articula la cooperación económica y técnica entre las dos administraciones. Gómez subrayó que esta segunda fase completará "una infraestructura esencial que va a dar una solución definitiva a la canalización por debajo de la rotonda de enlace de la autovía CM-40 con la carretera TO-3100, a la salida del municipio, y completar todo el proyecto del nuevo encauzamiento del arroyo cuyo cauce discurre por el núcleo urbano".
Con esta ampliación, la inversión total en el encauzamiento del arroyo de La Degollada alcanza los 7,7 millones de euros, sumando las distintas fases de la infraestructura. La consejera enmarcó el proyecto en la estrategia regional de aprovechar al máximo la financiación propia y europea "para la mejora de la gestión del ciclo integral del agua, pero también para solucionar definitivamente problemas históricos como las inundaciones que los habitantes de Cobisa vivieron en el año 2021, con una infraestructura resiliente y adaptada al cambio climático".
Una canalización de casi dos kilómetros con marcos de hormigón
La segunda fase amplía una obra que ya transformó el sistema de drenaje del municipio: la canalización actual, que discurría por un cauce insuficiente, ha sido sustituida por marcos de hormigón de entre tres y cinco metros de anchura, dimensionados según las necesidades de cada tramo. La obra se dividió en varios segmentos diferenciados para optimizar la ejecución y garantizar la eficacia de cada uno de ellos.
Con la incorporación de esta nueva fase, la canalización alcanzará un recorrido total cercano a los dos kilómetros, atravesando puntos neurálgicos del municipio: el Camino de la Dehesilla, la calle Veguilla y la travesía hacia la carretera de Toledo y la rotonda de enlace de la autovía CM-40. El tramo concluirá aguas abajo de la antigua Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Cobisa, donde el arroyo recupera su cauce natural.
Un arenero de seis metros para filtrar los sólidos
Entre las soluciones técnicas incorporadas al proyecto destaca la ampliación del arenero existente hasta alcanzar unas dimensiones interiores de seis metros de altura. Este elemento retiene los grandes sólidos arrastrados por el agua y acumula los sedimentos en el propio depósito, de modo que el caudal que accede al encauzamiento lleve el mínimo posible de material en suspensión. Se trata de una pieza clave para el correcto funcionamiento de la infraestructura en episodios de lluvias intensas.
La consejera detalló que la actuación está diseñada para garantizar la continuidad del cauce con capacidad suficiente para recoger las aguas del núcleo urbano a lo largo de todo su trazado, desviando adecuadamente los caudales hacia el cauce natural sin que supongan un riesgo para las zonas habitadas. El objetivo, según Gómez, es "reforzar así la resiliencia de Cobisa frente a fenómenos meteorológicos extremos". Cobisa sufrió inundaciones severas en 2021 que pusieron en evidencia la insuficiencia del sistema de drenaje anterior y que impulsaron el diseño del proyecto integral que ahora se acerca a su culminación.