El Hospital de Toledo permite el acompañamiento en las cesáreas
El Hospital Universitario de Toledo ha puesto en marcha un protocolo para que las madres que dan a luz mediante cesárea puedan estar acompañadas durante el nacimiento de su bebé. La iniciativa, impulsada por la Comisión de Parto y Lactancia Materna del centro, busca mejorar la experiencia emocional de las mujeres durante la intervención quirúrgica.
El nuevo modelo incluye también el contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido con la participación activa del acompañante, siempre bajo estrictos criterios de seguridad clínica y en los casos en que las condiciones lo permiten. Paralelamente, el centro ha renovado la decoración de las Unidades de Trabajo de Parto y Recuperación del Bloque Obstétrico para crear entornos más acogedores.
El Hospital Universitario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha implantado un protocolo de cesárea humanizada que permite a las madres contar con un acompañante durante la intervención quirúrgica. La medida, puesta en marcha por la Comisión de Parto y Lactancia Materna del centro, entró en vigor esta semana y se aplica en los casos en que las condiciones clínicas lo hacen posible, con el objetivo de reforzar el apoyo emocional a la madre en uno de los momentos más significativos de su vida.
El protocolo establece una serie de requisitos clínicos para garantizar que la presencia del acompañante no comprometa en ningún momento la seguridad del procedimiento. Según explicó el jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia, el doctor Antonio Palacios, la cesárea humanizada se aplica únicamente cuando se trata de una intervención no urgente, la gestación supera las 37 semanas y la cirugía se realiza con anestesia regional. Además, tanto la madre como el recién nacido deben encontrarse en condiciones adecuadas para llevar a cabo el contacto piel con piel sin riesgo.
Junto a estos requisitos médicos, el protocolo contempla la presencia de un único acompañante, que debe contar con el consentimiento informado previo de la madre antes de acceder al quirófano.
El contacto piel con piel, en el centro del modelo
Una de las piedras angulares del nuevo protocolo es facilitar el contacto piel con piel entre la madre y su bebé nada más producirse el nacimiento, con la colaboración activa del acompañante. Esta práctica, avalada por la evidencia científica, conlleva beneficios significativos tanto para la madre como para el recién nacido.
El supervisor de Enfermería del Bloque Obstétrico, Daniel Gómez, detalló las ventajas clínicas más relevantes: el contacto inmediato favorece la estabilidad cardiopulmonar del recién nacido, reduce el llanto y el estrés en el periodo postparto y contribuye a mejorar los niveles de glucemia del bebé. Asimismo, señaló que esta práctica resulta determinante para el inicio y mantenimiento de la lactancia materna.
El doctor Palacios subrayó que la incorporación del acompañante al acto quirúrgico responde a una voluntad de "humanizar la experiencia sin comprometer en ningún momento la seguridad clínica", lo que ha requerido la coordinación de distintos profesionales del Bloque Obstétrico para integrar este nuevo modelo en la dinámica habitual del servicio.
Unidades renovadas para una atención más humana
En paralelo al protocolo de cesárea humanizada, la dirección del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo ha acometido la renovación decorativa de las Unidades de Trabajo de Parto y Recuperación (UTPR) del Bloque Obstétrico con el objetivo de crear entornos más acogedores y menos clínicos para las mujeres durante el proceso del parto.
Estas unidades presentan una característica que las hace especialmente relevantes en el modelo de atención humanizada: permiten que la mujer permanezca en el mismo espacio desde su llegada al hospital, durante la dilatación, el parto y el puerperio inmediato, evitando así traslados innecesarios entre distintas salas. El modelo favorece una experiencia más continua y cómoda, reduciendo la sensación de fragmentación que históricamente ha caracterizado la atención obstétrica hospitalaria.
Una sala específica para el duelo perinatal
El Hospital Universitario de Toledo ha dado también un paso especialmente sensible dentro de su apuesta por la humanización: la habilitación de una sala específica para el duelo perinatal. El espacio está diseñado para ofrecer a las familias que atraviesan la pérdida de un bebé un entorno íntimo y respetuoso donde poder despedirse en condiciones de privacidad y dignidad.
Esta sala supone un reconocimiento institucional de una realidad que, hasta hace pocos años, carecía de un espacio propio en la mayoría de los hospitales públicos españoles, y sitúa al centro toledano en la línea de los hospitales más avanzados en atención perinatal del país.
La puesta en marcha del protocolo de cesárea humanizada se enmarca en la estrategia de humanización de la asistencia sanitaria que impulsa el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, una tendencia que ha cobrado fuerza en los últimos años en el sistema sanitario público español y que persigue devolver al paciente y a su entorno familiar el protagonismo en los procesos asistenciales más relevantes de su vida.