El Hospital de Toledo desplaza médicos a Urgencias, denuncia CSIF

La responsable de CSIF Sanidad Toledo, Victoria Gutiérrez, y el médico de Urgencias del Hospital Universtario de Toledo y delegado de CSIF Sanidad Toledo, Miguel Ángel González.

El sindicato CSIF denunció este lunes el "colapso estructural" que sufren las Urgencias del Hospital Universitario de Toledo (HUT) y cargó contra la decisión de la Gerencia de desplazar durante julio y agosto a médicos de planta y de quirófano para cubrir guardias en ese servicio, el que acumula este día 77 pacientes pendientes de ingreso, 13 de ellos con tres días de espera.

El sindicato alertó de que el servicio arrastra un déficit de 11 facultativos respecto al año anterior, que los boxes fueron diseñados para una camilla y operan con dos, y que la dirección incumple de forma sistemática el Decreto autonómico que obliga al ingreso hospitalario en un máximo de 12 horas. La Dirección del hospital defiende la medida como "temporal, proporcionada y suficientemente motivada" y aporta datos de actividad: 8.347 pacientes atendidos en los últimos quince días con una tasa de ingresos del 13,47%.

El Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo arrastra, según el sindicato CSIF, un deterioro estructural que este verano se ha vuelto imposible de disimular: once facultativos menos que hace un año, contratos precarios, plantillas bajo mínimos en todas las categorías y, como respuesta de la Gerencia, el traslado obligatorio de médicos especialistas de planta y quirófano a un servicio que, a las 8.30 horas de este lunes, acumulaba 77 pacientes pendientes de ingreso hospitalario, trece de los cuales llevaban ya tres días esperando una cama.

Así lo denunciaron este lunes en rueda de prensa el médico de Urgencias del HUT y delegado de CSIF Sanidad Toledo, Miguel Ángel González, y la responsable de CSIF Sanidad Toledo, Victoria Gutiérrez, quienes calificaron la medida adoptada por la dirección del hospital como un mero "parche" que desplaza el problema sin resolverlo.

"Esta decisión, adoptada de manera unilateral sin consultarnos, pone en evidencia el fracaso en la planificación de esta Gerencia, que conoce de sobra el déficit de once facultativos en Urgencias que llevamos mucho tiempo arrastrando", afirmó González. El médico apuntó que la situación empeoró notablemente desde la nueva coordinación del servicio, momento desde el cual, dijo, "se han ido más médicos y se está manteniendo un enfrentamiento constante con todos los médicos del Servicio".

La medida adoptada por la Gerencia —el traslado forzoso de especialistas de otras áreas— no solo no resuelve el problema de fondo, argumentó González, sino que lo traslada al resto del hospital: "Se deja de atender consultas, se ralentiza la actividad quirúrgica, la hospitalización o el seguimiento de pacientes de su especialidad, generando retrasos y aumentando la presión sobre unas plantillas que están trabajando por debajo de sus necesidades reales". Además, subrayó que la atención en Urgencias "no se puede improvisar de un día para otro" y exige experiencia específica y manejo de protocolos propios.

Un récord de 86 pacientes en diciembre y un decreto incumplido a diario

Los representantes sindicales insistieron en que los problemas de las Urgencias del HUT no son coyunturales ni atribuibles al periodo estival. El sindicato recordó que en diciembre del pasado año se alcanzó el récord de 86 pacientes pendientes de ingreso, y que todos los meses se producen episodios graves de saturación —en junio, 72 pacientes aguardaban hospitalización, algunos con hasta cuatro días de espera sobre una camilla.

Esta acumulación de enfermos implica, según CSIF, una vulneración sistemática del Decreto 45/2019, que fija en 12 horas el tiempo máximo para el ingreso hospitalario desde Urgencias. "La situación es totalmente inhumana para los pacientes, especialmente los geriátricos, que pasan días en espacios con solo dos aseos y sin posibilidad de ducharse o realizar labores higiénicas básicas. Nos sentimos totalmente impotentes, sobrepasados, al límite con unos niveles de agotamiento y estrés insostenibles", declaró González.

La paradoja que más indignación generó entre los representantes sindicales es que, mientras los pacientes esperan una cama en Urgencias, el propio hospital mantiene cerca de 80 camas cerradas. "Lo más grave es que hay plantas vacías y cerradas en el hospital", recalcó González.

Boxes para una camilla que ahora albergan dos, y obras de ampliación paralizadas

La responsable de CSIF Sanidad Toledo, Gutiérrez, situó el colapso en un marco más amplio de "años de falta de planificación y de inversión, de una gestión ineficaz con falta de recursos que tensiona todo el sistema". A su juicio, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) "no puede seguir respondiendo a un problema estructural con medidas improvisadas".

Gutiérrez enumeró los factores que agravan la situación: una Atención Primaria "saturada e incapaz de filtrar la demanda asistencial", el cierre de camas de hospitalización geriátrica en el Hospital Provincial, y la paralización de las obras de ampliación del propio Servicio de Urgencias —detenidas apenas unas semanas después de que el servicio abriera sus puertas en diciembre de 2021.

A ello se suma un problema de espacio que resulta llamativo en un centro de reciente construcción: los 30 boxes del servicio fueron diseñados para albergar una sola camilla, pero han sido reconvertidos para que quepan dos. El resultado, describió Gutiérrez, es que "hay cables, bolsas de recolección de líquidos o tubos de oxígeno esparcidos por el suelo que entrañan un evidente riesgo de accidentes, tanto para profesionales como para pacientes y acompañantes".

"Medicina de guerra" y deterioro de la salud de los profesionales

El sindicato advirtió también del impacto que la situación está teniendo sobre los propios trabajadores. "La grave sobrecarga de trabajo, mantenida en el tiempo, provoca el deterioro de su salud física y mental, con cuadros agudos de estrés, ansiedad y depresión. Desgraciadamente, se enfrentan diariamente a una medicina de guerra que genera un enorme desgaste", explicó Gutiérrez.

González fue aún más directo al valorar las consecuencias jurídicas para los facultativos: "Vamos a acarrear con las consecuencias profesionales, cosa que no va a acarrear ni el director médico, ni el director gerente ni por supuesto el Sescam".

Ante la gravedad de la situación, CSIF formuló cuatro exigencias concretas al Sescam: la contratación inmediata de facultativos para Urgencias y para el resto de especialidades con contratos estables; el cese de la obligación de desplazar especialistas de otros servicios; la apertura de las 80 camas cerradas en el HUT; y la elaboración de un Plan de Contingencia real que garantice una atención digna y segura para la ciudadanía de Toledo.

La respuesta del hospital: "medida temporal, proporcionada y suficientemente motivada"

La Dirección del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo respondió este lunes a las denuncias del sindicato con una nota de prensa en la que defendió la decisión de reforzar Urgencias con especialistas de otras áreas como una medida "de carácter temporal" adoptada para garantizar la continuidad asistencial durante el periodo de sustitución estival de los profesionales del servicio. La institución aportó datos concretos de actividad para contextualizar la situación: en los últimos quince días, el Servicio de Urgencias atendió a 8.347 pacientes, de los que el 13,47% requirió ingreso hospitalario, con picos que llegaron al 16% en algunas jornadas.

Según la Dirección del hospital, los especialistas desplazados pertenecen a ocho de las 52 especialidades médicas del Complejo y atenderán exclusivamente a pacientes con patologías propias de su ámbito de competencia, "respetando en todo momento las competencias de cada especialidad". La nota subrayó que la reorganización se diseñó "garantizando la capacitación de los profesionales implicados y preservando la seguridad clínica de los pacientes".

El comunicado institucional atribuyó la mayor presión asistencial a "una mayor afluencia de pacientes crónicos de edad avanzada con agravamiento de patologías respiratorias y cardíacas", perfiles que presentan "mayor complejidad asistencial". La Dirección reconoció que en momentos de elevada presión "pueden producirse tiempos de espera superiores a los deseables", aunque lo circunscribió a una consecuencia del "incremento de la demanda" y no a un déficit estructural de plantilla.

El hospital destacó asimismo que la Gerencia celebra "diariamente reuniones de coordinación" con profesionales de Urgencias, responsables de distintas especialidades y miembros del equipo directivo para analizar la situación y adoptar medidas. La nota concluyó con un reconocimiento expreso al trabajo de los profesionales del Servicio de Urgencias, de las unidades de hospitalización y del conjunto de servicios implicados, cuyo esfuerzo, señaló la Dirección, "permite mantener la calidad y la seguridad de la atención sanitaria en un contexto especialmente exigente".