El Gobierno concede la Gran Cruz de Carlos III a Jesús Fuentes Lázaro

El Gobierno concede la Gran Cruz de Carlos III a Jesús Fuentes Lázaro

El Consejo de Ministros aprobó este martes la concesión a título póstumo de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Jesús Fuentes Lázaro, tercer presidente preautonómico de Castilla-La Mancha, fallecido en febrero de 2026 a los 79 años en Toledo.

La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, impulsó el reconocimiento como homenaje a "su compromiso con Castilla-La Mancha y con los valores de igualdad, progreso y tolerancia que forjaron nuestra democracia".

El Gobierno de España distinguió este martes con la máxima condecoración civil a uno de los referentes históricos del socialismo castellanomanchego. El Consejo de Ministros aprobó la concesión a título póstumo de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Jesús Fuentes Lázaro, quien ocupó la presidencia preautonómica de Castilla-La Mancha y fue candidato del PSOE a encabezar el primer gobierno autonómico de la región. Fuentes Lázaro falleció el pasado febrero de 2026 en Toledo, su ciudad natal, a los 79 años.

La ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, fue la encargada de trasladar el alcance del reconocimiento. "Este es un reconocimiento a su compromiso con Castilla-La Mancha y con los valores de igualdad, progreso y tolerancia que forjaron nuestra democracia", afirmó la titular de Educación. Tolón subrayó además la dimensión personal e ideológica del homenajeado: "Jesús fue siempre un socialista comprometido con la democracia, la libertad y el trabajo por el bien común".

La ministra quiso también destacar la huella que Fuentes Lázaro dejó tanto en Toledo como en el conjunto de la comunidad autónoma. "Hoy reconocemos a un referente del socialismo en Toledo y en nuestra comunidad autónoma, a un verdadero ejemplo de servidor público y, para muchos de nosotros, a un gran amigo", indicó Tolón, quien concluyó asegurando que "su legado nos acompañará siempre".

Una trayectoria truncada por la dirección federal del PSOE

Jesús Fuentes Lázaro ocupó la presidencia preautonómica de Castilla-La Mancha como tercer titular del cargo, en los años previos a la consolidación del Estado de las Autonomías. Su nombre sonó con fuerza para encabezar la candidatura socialista en las primeras elecciones autonómicas de la región, pero la dirección federal del partido optó por imponer a José Bono, decisión impulsada en aquel entonces por el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra. Aquel episodio marcó profundamente su relación con quien luego gobernaría Castilla-La Mancha durante más de dos décadas.

Lejos de abandonar la política, Fuentes Lázaro lideró durante años una corriente interna crítica con Bono dentro del partido. Su formación académica —licenciado en Magisterio, Historia y Geografía— convivió siempre con una vocación política que lo atrapó desde muy joven. En uno de los comités ejecutivos del PSOE sufrió un infarto en los años 80, episodio que no lo alejó definitivamente de la militancia ni del debate interno. Aunque llevaba décadas apartado de la primera línea, nunca dejó de seguir y discutir la actualidad política dentro y fuera del partido.

La Gran Cruz de la Orden de Carlos III, creada en 1771 por el rey que le da nombre, es la más alta distinción civil del Estado español. Se concede a quienes han prestado servicios relevantes a la nación o han destacado por méritos excepcionales en cualquier ámbito de la vida pública. Su concesión a título póstumo a Fuentes Lázaro cierra un ciclo de reconocimiento institucional para una figura que, pese a haber quedado en segundo plano en los grandes relatos de la transición autonómica castellanomanchega, dejó una impronta duradera en quienes compartieron con él militancia, ideas y proyecto político.