Dimite un concejal del PSOE en Seseña tras sus ataques a la Iglesia
El concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Seseña (Toledo), Raúl Casares, presentó este miércoles su dimisión como edil, días después de afirmar en un pleno municipal que "la Iglesia Católica es el mayor nido de pederastia y de homosexualidad", unas palabras que desataron una escalada de presión política dentro y fuera del partido.
El propio Casares firmó la renuncia al acta de concejal alegando "motivos estrictamente personales" y precisando que lo hacía "de forma irrevocable", "libre y voluntaria". La agrupación local socialista agradeció su "ejercicio de coherencia", pero aprovechó para lanzar una contraofensiva al PP, reclamando a su presidente regional, Paco Núñez, que exija también la dimisión del concejal popular de San Clemente que cantó el himno fascista Cara al Sol.
Raúl Casares dejó este miércoles de ser concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Seseña (Toledo) después de que sus declaraciones en el pleno municipal del 25 de junio —en las que calificó a la Iglesia Católica de "mayor nido de pederastia y de homosexualidad"— generaron un fuerte rechazo político y una presión creciente que terminó por hacer inviable su continuidad en el cargo.
La dimisión fue comunicada por la agrupación local socialista a través de sus redes sociales. En el escrito de renuncia al acta, Casares se limitó a invocar "motivos estrictamente personales" y subrayó que abandonaba el cargo "de forma irrevocable", de manera "libre y voluntaria", sin entrar en mayor explicación ni retractarse expresamente de las palabras pronunciadas en el pleno.
Las palabras que desencadenaron la crisis
Todo comenzó en la sesión plenaria del Consistorio de Seseña celebrada el 25 de junio. En el transcurso del debate, Casares tomó la palabra y afirmó: "La Iglesia Católica es el mayor nido de pederastia y homosexualidad. No es la postura del PSOE, es la postura de Raúl Casares. Porque hay cientos de miles de casos de pederastia y de homosexualidad, porque si un cura viola a un niño es un pederasta y es homosexual".
El propio edil aclaró en ese momento que se trataba de una posición personal y no de una línea del partido, pero esa matización no fue suficiente para evitar la tormenta política. Cuando las declaraciones trascendieron públicamente, la reacción del PP de Castilla-La Mancha fue inmediata: el partido instó al PSOE regional a "actuar con contundencia y a no guardar silencio" ante unas palabras que, a su juicio, "no deberían tener cabida en la vida pública". "Los castellanomanchegos merecen saber dónde está el PSOE ante unos comportamientos que no deberían tener cabida en la vida pública", señaló el PP en una nota de prensa difundida antes de conocerse la dimisión.
El PSOE de Seseña agradece la renuncia y contraataca al PP
La agrupación socialista de Seseña respondió con una postura ambivalente: valoró la decisión de su exedil como un "ejercicio de coherencia" —reconociendo implícitamente que las declaraciones no eran sostenibles—, pero al mismo tiempo salió al paso de las críticas del PP con un movimiento de contraofensiva.
Los socialistas locales preguntaron al presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, cuándo iba a exigir "la dimisión del concejal de San Clemente que cantaba el 'Cara al Sol'". La referencia apunta a un incidente protagonizado por un edil popular de ese municipio conquense en el que el cargo entonó el himno del régimen franquista, hecho que hasta la fecha no ha tenido consecuencias disciplinarias conocidas dentro del partido.
Con este movimiento, el PSOE de Seseña intentó trasladar el foco mediático y amortiguar el impacto de una crisis que, con independencia de la dimisión, había expuesto una vez más la fragilidad de los límites entre la opinión personal de un cargo electo y la imagen institucional de la formación a la que representa.
Una crisis local con resonancia regional
El caso de Casares se suma a una cadena de episodios protagonizados por cargos locales de distintas formaciones que, en los últimos tiempos, han generado controversias por declaraciones realizadas en sede institucional. La singularidad de este caso radica en que las palabras se pronunciaron en un pleno municipal —un espacio de representación ciudadana— y en que el concejal no las formuló en una red social o en un acto de partido, sino ante sus compañeros de corporación y, por extensión, ante los vecinos de Seseña.
La Iglesia Católica ha sido objeto de críticas crecientes en el debate público español, especialmente a raíz de los informes sobre abusos sexuales cometidos por miembros del clero, un asunto que en los últimos años ha motivado investigaciones parlamentarias y auditorías internas en el seno de la propia institución eclesiástica. Sin embargo, la equiparación sistemática entre homosexualidad y pederastia que realizó Casares en su intervención fue rechazada incluso por sectores ajenos a la Iglesia, por considerarla una asociación discriminatoria hacia el colectivo LGTBI.
Seseña es un municipio de la provincia de Toledo que en las últimas décadas ha experimentado un notable crecimiento demográfico vinculado al desarrollo de grandes urbanizaciones en su término municipal. Con una corporación municipal de composición plural, el Ayuntamiento ha sido escenario en repetidas ocasiones de debates políticos de alta intensidad. La dimisión de Casares cierra, al menos formalmente, el capítulo más reciente de esa tensión, aunque la réplica del PSOE local al PP deja abiertos flancos que previsiblemente continuarán alimentando el debate político en la región.