Detenidas 17 personas por carreras ilegales de coches en Toledo

Detenidas 17 personas por carreras ilegales de coches en Toledo

La Guardia Civil ha detenido a 17 personas e investigado a otras 25 por organizar y participar en concentraciones clandestinas de carreras ilegales en distintos puntos de la provincia de Toledo, conocidas como 'Modo Francia', que tuvieron su mayor actividad entre noviembre de 2025 y febrero de 2026.

Entre los hechos más graves figura el ataque coordinado a un vehículo policial durante una de las concentraciones, en el que varios participantes rodearon el coche, lo rociaron con extintores y lanzaron material pirotécnico, mientras uno de los implicados intentaba introducir un objeto incendiario bajo el vehículo. En otra de las quedadas, un conductor que dio positivo en cocaína atropelló a varias personas.

La Guardia Civil ha desarticulado la organización que estaba detrás de las concentraciones clandestinas de carreras ilegales denominadas 'Modo Francia' en la provincia de Toledo, una operación que ha concluido con 17 personas detenidas, otras 25 investigadas, la intervención de 10 turismos y la formulación de cerca de 30 denuncias administrativas. Los arrestados incluyen a los principales responsables de la organización y a varios autores materiales de agresiones contra agentes de la autoridad.

Estas quedadas clandestinas se celebraron con especial intensidad entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 en distintos municipios de la provincia toledana. Las concentraciones convocaban a una elevada afluencia de público y en ellas se realizaban maniobras de conducción extremadamente peligrosas, acompañadas del uso de pirotecnia y extintores, según informó el instituto armado en nota de prensa. La Guardia Civil las define como "actividades ilícitas que generan graves riesgos para la seguridad vial, la integridad de las personas asistentes y el orden público".

El ataque al coche policial, el episodio más grave

El incidente de mayor gravedad registrado durante la investigación tuvo lugar en la concentración conocida como 'Modo Francia2', cuando un grupo de participantes ejecutó un ataque coordinado contra un vehículo oficial de la Guardia Civil. Varios de los presentes rodearon el coche, lo rociaron con extintores y arrojaron antorchas y material pirotécnico contra él. Simultáneamente, uno de los implicados intentó introducir bajo el vehículo un objeto incendiario, empleando aerosoles inflamables a modo de lanzallamas. El dispositivo desplegado por el instituto armado logró contener la situación sin que se registrasen víctimas entre los agentes.

Un conductor drogado atropelló a varias personas

En el marco de la investigación, la Guardia Civil logró frustrar parcialmente una tercera concentración ilegal gracias al trabajo de inteligencia desarrollado durante los meses anteriores. En esa misma intervención fue detenido el conductor responsable de un atropello múltiple, quien al ser sometido a las pruebas pertinentes dio positivo en cocaína. El suceso puso de manifiesto el perfil de alto riesgo de algunos de los participantes en estas concentraciones, que combinaban la conducción temeraria con el consumo de sustancias estupefacientes.

Meses de investigación hasta desarticular el núcleo organizador

La operación fue el resultado de varios meses de trabajo de inteligencia y seguimiento policial. La Guardia Civil identificó y detuvo al núcleo organizador de los eventos, las personas encargadas de convocarlos, coordinarlos y garantizar su celebración al margen de cualquier control de las autoridades. Además de los 17 detenidos, otros 25 investigados han quedado bajo la supervisión judicial por su participación en los distintos episodios. Los 10 turismos intervenidos habían sido utilizados directamente en la comisión de los delitos, y las 30 denuncias administrativas formuladas se suman a las responsabilidades penales ya exigidas.

Las concentraciones del tipo 'Modo Francia' —denominación tomada de un fenómeno de carreras callejeras clandestinas popularizado en redes sociales— se han extendido en los últimos años por distintas provincias españolas, generando una respuesta creciente por parte de las fuerzas de seguridad. La operación concluida en Toledo representa uno de los dispositivos más amplios desplegados en Castilla-La Mancha contra este tipo de actividad ilegal.