Cuatro siglos de devoción: Toledo se vuelca con la Virgen del Valle

Toledo celebra la tradicional romería de la Virgen del Valle, una fiesta que tradicionalmente reúne a miles de ciudadanos y que este año conmemora los 400 años de la fundación de la Cofradía de la Virgen del Valle - EFE/Ismael Herrero

Miles de toledanos y visitantes han celebrado este viernes, 1 de mayo, la Romería de la Virgen del Valle en Toledo, una de las tradiciones más arraigadas de la capital castellanomanchega, que este año adquiere una dimensión especial al cumplirse el 400 aniversario de la Cofradía de la Virgen del Valle.

La celebración, que congregó en la ermita a representantes institucionales de primer nivel —entre ellos el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la ministra de Educación, Milagros Tolón— transcurrió sin incidentes reseñables, con el respaldo de un amplio dispositivo de seguridad y nuevas medidas organizativas que el alcalde, Carlos Velázquez, calificó de "éxito".

La ciudad de Toledo vivió este viernes, 1 de mayo, una jornada de devoción y tradición con la celebración de la Romería de la Virgen del Valle, una de las citas más señaladas del calendario festivo de la capital, que en esta edición de 2026 alcanza un hito histórico: el 400 aniversario de la Cofradía de la Virgen del Valle, una hermandad que agrupa a más de 3.500 hermanos y que se consolida como una de las cofradías de devoción mariana más antiguas de España entre las no vinculadas a la Semana Santa.

La campana de la ermita, el estallido de cohetes, el aroma de los tostones —los tradicionales garbanzos tostados— y el vino volvieron a marcar el ritmo de una jornada que comenzó formalmente el jueves y que alcanzó su momento central con la misa en la ermita de la Virgen del Valle, un edificio levantado en torno al siglo XVII. El acto litúrgico reunió a una nutrida representación institucional, política y religiosa llegada de toda Castilla-La Mancha, subrayando el carácter transversal y simbólico de la romería para el conjunto de la región.

Una cita con presencia institucional de primer nivel

Entre las autoridades presentes en la misa destacó la asistencia del presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, acompañado por la consejera portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, y el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina. También estuvo presente el presidente del Grupo Parlamentario Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Moreno.

Desde el Gobierno central acudió la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, exalcaldesa de Toledo, acompañada por el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido. La representación provincial estuvo encabezada por la portavoz de la Diputación de Toledo, Soledad de Frutos, y el vicepresidente y diputado delegado de Bienestar Social, Familia y Juventud, Daniel Arias. Por parte de la oposición regional, asistió el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez.

García-Page rememoró sus primeras visitas a la romería con tono cercano y nostálgico. "Era muy difícil no venir al Valle, primero acompañar a los padres y luego intentando no coincidir con ellos", relató el presidente regional, que confió en que la celebración transcurriera "como merece". Tolón, que ha vivido la romería en distintas etapas de su carrera —como alcaldesa, como delegada del Gobierno y ahora como ministra— pidió "respetar las tradiciones de nuestras ciudades, de nuestro país", porque, a su juicio, ese respeto implica "mirar al futuro". "Nuestras tradiciones, nuestro pasado, nos enriquecen en el futuro", subrayó.

Cambios organizativos que el alcalde defiende como "éxito"

El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, compareció ante los medios acompañado de varios concejales de su corporación para hacer balance de la jornada. Velázquez felicitó a los toledanos y a la Hermandad "por mantener viva una tradición que cuenta con más de 3.500 hermanos", consolidada como "la romería de Toledo" y una de las citas imprescindibles del año en la capital.

El regidor subrayó que la celebración transcurrió sin incidentes reseñables, aunque precisó que se registró un conato de pelea entre jóvenes que "no tuvo especial relevancia" y en el que se actuó "de manera rápida". Velázquez agradeció el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con especial mención a la Policía Local y a Protección Civil.

La edición de este año incorporó novedades organizativas de calado, en particular la nueva ubicación de los quioscos, una medida que generó debate previo pero que el alcalde defendió con rotundidad. "Los cambios tenían un doble objetivo: mejorar la seguridad y facilitar la movilidad, evitando las aglomeraciones que se producían en ediciones anteriores", explicó Velázquez. El resultado, según su valoración, confirmó "la eficacia del dispositivo, permitiendo una circulación más fluida con miles de personas". El Ayuntamiento reforzó además los servicios con un mayor número de baños públicos, mayor frecuencia del transporte urbano y más contenedores de residuos para preservar el entorno natural del Valle.

Cuatrocientos años de una cofradía sin Semana Santa

Núñez elogió la decisión del alcalde y calificó los cambios de "valientes", señalando que han servido "para que todos los miles de romeros y visitantes que nos damos cita tal día como hoy aquí en Toledo mejoremos la forma en la que visitamos el Valle". El líder del PP regional felicitó también a la Hermandad por su papel durante cuatro siglos congregando a "miles de toledanos" y situó la romería como "referente" en toda la región.

Soledad de Frutos, por su parte, puso el acento en el componente identitario de la cita, destacando que esta romería refleja "el sentimiento de ser toledano" y forma parte inseparable de la historia de la capital. La portavoz provincial recalcó que la visita a la ermita de la Virgen del Valle constituye una "costumbre profundamente arraigada en la historia y la memoria colectiva de la ciudad".

La Cofradía de la Virgen del Valle, fundada en 1626, reúne en 2026 a más de 2.000 cofrades —cifra que asciende a 3.500 hermanos según el conjunto de la hermandad— y se distingue por ser una de las corporaciones de devoción mariana más longevas de España entre las que no tienen su razón de ser en la Semana Santa. Su continuidad durante cuatro siglos, en los que Toledo ha atravesado guerras, transformaciones políticas y cambios sociales profundos, refleja la solidez de un vínculo entre la ciudad y su patrona que ninguna convulsión histórica ha logrado interrumpir.