CSIF denuncia que Correos en Toledo cubre solo el 30% del personal
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado este lunes la grave situación de las unidades de reparto de Correos en Toledo capital, donde solo trabajan 12 de los 40 empleados que debería tener la plantilla, lo que supone una cobertura del 30% de las necesidades de personal.
El sindicato ha convocado movilizaciones en Castilla-La Mancha para los días 3 y 17 de septiembre y exige a la empresa pública postal que refuerce de forma urgente sus plantillas, cubra las vacantes sin ocupar y garantice la continuidad del servicio a los ciudadanos.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denunció este lunes, 24 de agosto, la situación de colapso que atraviesan las unidades de reparto de Correos en la capital toledana, donde el déficit crítico de personal está sobrecargando a los trabajadores en activo y poniendo en riesgo la prestación de un servicio público esencial para miles de ciudadanos.
Según los datos facilitados por el sindicato, las tres unidades de reparto de Toledo capital cuentan con apenas 12 trabajadores, cuando la plantilla necesaria para cubrir el servicio es de 40 efectivos. El déficit asciende así a 28 empleados, dejando la cobertura real en el 30% de lo necesario. CSIF califica la situación de "insostenible" y advierte de que la carga laboral que recae sobre quienes permanecen en sus puestos es "totalmente desproporcionada".
La causa principal de esta situación, según el sindicato, es que Correos no está cubriendo las bajas por vacaciones de verano, ni las incapacidades temporales ni las vacantes generadas por jubilaciones. El propio reglamento interno de la empresa establece que el 25% de la plantilla debe disfrutar de sus vacaciones en julio, el 50% en agosto y el 25% restante en septiembre, pero sin incorporar refuerzos que compensen esas ausencias.
El problema se extiende por toda la provincia
La falta de personal no se circunscribe a la capital. CSIF advierte de que el déficit se repite en Talavera de la Reina y en la comarca de Torrijos, donde el sindicato describe la situación como "crónica" y agravada en los meses estivales.
El caso de Illescas (Toledo) añade un elemento de especial gravedad: la empresa ha amortizado tres vacantes —una de reparto a pie y dos de reparto motorizado— alegando la necesidad de liberar espacio físico tras un requerimiento de Inspección de Trabajo dictaminado en junio, que obligó a adoptar disposiciones mínimas de seguridad en las vías de paso y de evacuación. Sin embargo, CSIF denuncia que la medida no ha resuelto el problema de seguridad, ya que los carros de reparto se acumulan ahora en el exterior de la unidad al no tener cabida en el interior, y sí ha agravado la escasez de plantilla.
Interrupciones en el reparto de notificaciones urgentes
Las consecuencias del déficit de personal no se limitan al ámbito laboral. Según CSIF, la falta de efectivos está provocando interrupciones en el reparto de correspondencia, paquetería y, especialmente, de notificaciones oficiales con plazos de respuesta legalmente establecidos, lo que puede acarrear perjuicios directos a los ciudadanos que las reciben.
El sindicato reclama a Correos que adopte medidas urgentes para cubrir las vacantes y reforzar tanto las unidades de reparto como las oficinas de atención al público en toda la provincia.
Movilizaciones en septiembre en toda Castilla-La Mancha
La situación descrita en Toledo, que CSIF extiende al conjunto de las provincias de la región, ha llevado al sindicato a convocar movilizaciones en Castilla-La Mancha los próximos 3 y 17 de septiembre. Las reivindicaciones van más allá del refuerzo de plantilla: el sindicato exige también la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales, la transformación a tiempo completo de las jornadas parciales y la reactivación del plan de rejuvenecimiento, paralizado desde hace más de dos años.
CSIF representa a uno de los sectores más afectados por la transformación del modelo postal en España, un contexto en el que la reducción de plantillas y la gestión de las cargas de trabajo en periodos de alta demanda o bajas estacionales se han convertido en un conflicto recurrente con la dirección de la empresa pública.