El CESM alerta del riesgo para las Urgencias de Toledo y Talavera
El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM CLM) ha alertado de que las medidas organizativas adoptadas en los servicios de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo y del Hospital General Universitario de Talavera de la Reina para cubrir la falta de médicos especialistas comprometen la calidad y la seguridad asistencial.
El sindicato ha presentado denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y advierte de que el problema "no es puntual del periodo estival", sino "estructural": cuando un servicio entra en crisis cada verano, sostiene CESM, "el problema no es el verano, es la falta de planificación".
El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha ha encendido todas las alarmas sobre el estado de los servicios de Urgencias de los dos principales hospitales de la provincia de Toledo. CESM CLM denunció este miércoles que la escasez de médicos especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias está llevando a las gerencias hospitalarias a desplazar facultativos de otras especialidades —como Medicina Interna— para cubrir los turnos de Urgencias, una práctica que el sindicato considera inadecuada, insegura y que no resuelve el problema de fondo.
La organización sindical subrayó que la administración sanitaria ha intentado justificar la situación afirmando que "no hay médicos", pero desde CESM CLM rechazaron de plano ese argumento. El problema real, aseguran, no es la inexistencia de profesionales, sino la incapacidad del sistema para atraer y retener especialistas en Urgencias ante el "deterioro progresivo" de sus condiciones laborales, la sobrecarga asistencial crónica y la ausencia de una planificación de plantillas a largo plazo. Como prueba, el sindicato invocó la reciente Oferta Pública de Empleo del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam): los médicos existen, pero las condiciones ofrecidas no resultan "suficientemente atractivas" para quienes deben trabajar bajo "presión asistencial permanente".
Un problema estructural, no estacional
CESM CLM insistió en que la crisis no puede atribuirse a las vacaciones de verano. "Las vacaciones estivales son previsibles y deben formar parte de la planificación ordinaria", advirtió la organización. "Cuando un servicio entra en crisis cada verano, el problema no es el verano: es la falta de planificación." Para el sindicato, lo que se está produciendo en Toledo y Talavera no es una dificultad coyuntural, sino la expresión recurrente de un déficit estructural que se agudiza en los meses de mayor demanda.
La respuesta aplicada por las gerencias de ambos hospitales ha consistido en reasignar especialistas de otros servicios para cubrir los turnos de Urgencias, alterando sus jornadas, horarios habituales y condiciones de conciliación familiar. CESM quiso dejar explícitamente a salvo la figura de estos facultativos: el sindicato "no cuestiona en absoluto la capacidad, la formación ni el compromiso" de los especialistas llamados a colaborar y reconoce "su profesionalidad y responsabilidad ante una situación creada por decisiones organizativas ajenas a ellos". Lo que sí cuestiona es que un "déficit estructural" de especialistas en Urgencias pretenda resolverse mediante la sustitución organizada y continuada por médicos de otras especialidades.
Competencias específicas y efecto dominó en el hospital
El sindicato recordó que la creación reciente de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias responde precisamente al reconocimiento institucional de que la atención urgente hospitalaria requiere conocimientos, habilidades y competencias específicas. Por ello, "sustituir de forma estructural a estos especialistas no puede considerarse una solución adecuada ni segura", advirtió CESM.
La organización alertó, además, del efecto en cadena que estas medidas generan en el conjunto del hospital: cada especialista desplazado a Urgencias deja de atender, total o parcialmente, su actividad ordinaria. Eso se traduce, según el sindicato, en consultas demoradas, pruebas o tratamientos reorganizados, mayor presión sobre otras áreas e incremento de las listas de espera. "Estas medidas no aumentan los recursos disponibles ni solucionan el déficit de especialistas en Urgencias; simplemente trasladan el problema al resto del hospital, con un impacto potencial sobre miles de pacientes", denunció CESM CLM.
Denuncias ante la Inspección de Trabajo
La gravedad de la situación quedó de manifiesto cuando el sindicato reveló que ya han sido necesarias "actuaciones y requerimientos de la Inspección de Trabajo por importantes riesgos psicosociales" en ambos centros. Las secciones sindicales de CESM CLM en Toledo y Talavera de la Reina han formalizado las correspondientes denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, y el sindicato anunció que promoverá "cuantas actuaciones administrativas y judiciales resulten necesarias para exigir las responsabilidades que pudieran derivarse".
CESM quiso, al mismo tiempo, trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía: los profesionales sanitarios "continuarán actuando con el máximo compromiso ético, científico y humano hacia sus pacientes". Precisamente por respeto a ellos, señaló la organización, consideran obligatorio denunciar decisiones que no abordan el problema de fondo. La solución, según el sindicato, pasa por reforzar de forma estable los servicios de Urgencias, mejorar las condiciones laborales de sus profesionales, planificar adecuadamente las plantillas y convertir estos puestos en destinos atractivos para los especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias. Defender unas Urgencias seguras, bien dotadas y atendidas por profesionales cualificados, concluye CESM, "es defender la seguridad de los pacientes y la calidad de la Sanidad Pública de Castilla-La Mancha".