Cañizares resta importancia a la polémica urbanística en Toledo
La vicealcaldesa de Toledo enfría la controversia interna en el Gobierno local tras las críticas del edil de Urbanismo al alcalde por el proyecto de Palomarejos.
Además, defiende un congreso extraordinario en Vox como oportunidad de renovación sin abandonar el partido.
La vicealcaldesa de Toledo, Inés Cañizares (Vox), ha negado este lunes la existencia de un enfrentamiento dentro del equipo de Gobierno municipal tras las críticas del concejal de Planeamiento Urbanístico, Florentino Delgado, al alcalde, Carlos Velázquez (PP), por el proyecto de construcción de una torre de viviendas en el barrio de Palomarejos. Cañizares ha calificado el episodio como “anecdótico” y ha asegurado que la estabilidad del Ejecutivo local no está en cuestión.
En declaraciones a los medios, la también presidenta del Grupo Municipal Vox ha defendido que las discrepancias forman parte del funcionamiento normal de cualquier equipo y ha subrayado que la relación entre los socios de gobierno “es buena”. Asimismo, ha aprovechado para pronunciarse sobre la situación interna de su partido, insistiendo en la conveniencia de celebrar un congreso extraordinario para “remover conciencias” y reforzar el proyecto político.
Polémica urbanística en Toledo
La vicealcaldesa de Toledo, Inés Cañizares, de Vox, ha calificado de “anecdóticas” las palabras del concejal de Planeamiento Urbanístico de Toledo, Florentino Delgado, de su partido, en las que arremetió contra el alcalde ‘popular’, Carlos Velázquez, por el proyecto que el edil plantea en el barrio de Palomarejos, para añadir que es algo que “no va a dar más de sí”.
Delgado lamentaba en un comunicado enviado a los medios el “tono desdeñoso” del alcalde con relación al proyecto de su Concejalía en el barrio de Palomarejos, después de que el primer edil asegurase que levantar una torre de 20 pisos para viviendas en ese lugar, como proponía Delgado, “no es útil” porque “al final hacemos perder el tiempo” a los ciudadanos.
En declaraciones a los medios, Cañizares ha enmarcado el comunicado enviado por Delgado en “una carta muy personal” y en “su sentir”. “No vamos a generar ningún enfrentamiento dentro del equipo de Gobierno porque no es así”, ha dicho, para defender la libertad de expresión y que “cada uno diga lo que piensa sin ofender”.
Es por ello por lo que ha afirmado que “aquí no pasa nada y no hay ningún problema”. “El gobierno sigue adelante, nuestra relación es buena y esto forma parte de las relaciones humanas, el decir cada uno lo que piensa sin ofender y creo, además, que esto es sano”.
Cañizares ha defendido a su concejal para indicar que su proyecto es “una idea” que no se sabe si se llevará a cabo o no, señalando que lo que Delgado ha hecho es aportar un proyecto para que, a partir de ahí, se aporten otras ideas u otros proyectos “que puedan ser mucho mejores”.
Además, ha dicho que de las palabras del alcalde no deduce que no le guste el proyecto planteado por el concejal de Vox. “Esas palabras no las ha dicho, con lo cual yo creo que ya veremos qué pasa. Al fin y al cabo son ideas que se ponen sobre la mesa para remover conciencias y que haya propuestas y otro tipo de proyectos”, ha aseverado.
Sobre la falta de creatividad a la que aludía Delgado en su misiva, Cañizares ha señalado que hablaba “en general dentro de la ciudad” al haber “cierta resistencia a proyectos que puedan ser un poco más disruptivos, modernos o más vanguardistas”. Y, en cuanto a la opinión de la Capitalidad —el edil de Vox señalaba la pérdida de tiempo y recursos que había supuesto el proyecto de hacer de Toledo Capital Europea de la Cultura en 2031—, Cañizares ha destacado que “es suya y yo ahí no voy a decir nada”, ha zanjado.
Defensa de un congreso extraordinario en Vox
La presidenta del Grupo Municipal Vox y vicealcaldesa de Toledo, Inés Cañizares, ha insistido este lunes en que la celebración de un congreso extraordinario del partido es “positivo”. “Yo no me voy a apartar del partido en el que me encuentro a gusto en cuanto a su manifiesto fundacional”, ha señalado.
En declaraciones a los medios, Cañizares se ha pronunciado así después de que el portavoz del Grupo Parlamentario Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha, Iván Sánchez, haya pedido a quienes han pedido este congreso extraordinario que den un paso al lado y “dejen de molestar”.
Cañizares está entre los exdirigentes y críticos de Vox, como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, que han firmado un manifiesto exigiendo la celebración de este congreso abierto a todos los afiliados para debatir sobre la estrategia del proyecto político y los ámbitos de mejora en la organización.
Así, ha dicho que suscribe este manifiesto “al cien por cien” y ha añadido que es “muy positivo” el que se celebre ese congreso porque “va a ser algo que va a remover conciencias” y que, ha añadido, supone “renovar el partido sin perder su esencia y ampliarlo”.
Asimismo, ha señalado que “respeta profundamente” las opiniones de otros cargos del partido a nivel regional como las del presidente del Grupo Parlamentario Vox, David Moreno. “A mí me gusta la libertad de expresión, que cada uno se pronuncie, se exprese y diga lo que siente”.
“Yo creo que sí que es necesario —el congreso—, él lo ve de otra manera, lo respeto profundamente pero no pienso como él y por eso no vamos a discutir”, ha dicho, al igual que con el presidente provincial de Vox, Daniel Arias, del que ha dicho que, aunque puedan tener posiciones distintas, su relación “es cordial”.
Bajo su punto de vista, “de lo que se trata es de que estemos todos trabajando en la línea que lo estamos haciendo, y para eso nos han votado, para que hagamos cosas positivas por los toledanos y no para estar en discusiones que no sean útiles, independientemente de que pensemos de forma diferente respecto a cómo está funcionando nuestro partido”.
“Creo que eso es lo que tiene que quedar un poco en la mente de todos. Y lo demás son cuestiones de la organización que se solucionarán de una manera o de otra y no tiene tampoco la mayor importancia”, ha subrayado.
Con todo, ha dicho que aboga por hacer que Vox crezca y que sea más grande, “que sea un partido de gobierno y que precisamente no sea la muleta del PP. Es decir, que tenga identidad propia y que tenga la capacidad para acercar a muchas personas al partido para que más gente lo vote. Esa es la finalidad, no otra”, ha concluido.