Cae una banda tras robar 85 toneladas de cobre por casi un millón
La Guardia Civil y la Policía Nacional desarticulan una banda que robó 85.000 kilos de cobre en cuatro comunidades autónomas
La Operación Vioraga se salda con siete detenidos, seis hombres y una mujer, vecinos de Cañada Real (Madrid). El valor del cobre sustraído y los daños causados asciende a cerca de 922.000 euros.
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional, detuvo en julio a siete personas como presuntas autoras de once robos con fuerza en empresas e instalaciones fotovoltaicas de Aragón, Cataluña, Toledo y Albacete, en el marco de la denominada Operación Vioraga. Los arrestados, todos vecinos de la Cañada Real (Madrid), con edades de entre 19 y 41 años, robaron un total de 85.000 kilogramos de cobre en bobinas, causando daños valorados en cerca de 922.000 euros.
La investigación arrancó a principios de mayo, cuando el puesto de la Guardia Civil de Fraga (Huesca) recibió varias denuncias por accesos ilegales a empresas de la comarca del Bajo Cinca. Los autores habían sustraído bobinas de cobre en cinco empresas de esa comarca, una cooperativa del Segriá (Lleida) y dos empresas de la Ribera Baja del Ebro (Zaragoza), todas con el mismo modus operandi: acceso mediante escalo, fractura de cerraduras o rotura del cerramiento perimetral, siempre en horas nocturnas durante fines de semana y festivos.
A finales de ese mismo mes de mayo, una de las empresas del Bajo Cinca fue asaltada de nuevo, lo que reforzó la hipótesis de una banda organizada con patrones de actuación definidos. El Equipo Roca de la Compañía de Fraga asumió la investigación y comenzó a recopilar indicios y vestigios en las distintas escenas del crimen.
La conexión con Castilla-La Mancha
La investigación dio un giro cuando los agentes de Fraga, en coordinación con el Equipo Roca de la Compañía de Illescas (Toledo) y la Comisaría de Policía Nacional de Albacete, determinaron que los mismos individuos eran responsables de tres robos adicionales en el interior de plantas fotovoltaicas ubicadas en las provincias de Toledo y Albacete. El equipo de Illescas, que ya había abierto su propia investigación sobre esos hechos, cedió la coordinación a Fraga y prestó apoyo y asesoramiento durante todo el proceso.
Los investigadores concluyeron que el grupo actuaba de forma organizada, desplazándose en un vehículo de apoyo para el transporte del cobre sustraído y eligiendo sus objetivos estratégicamente: empresas e instalaciones situadas en distintas comunidades autónomas, lo que dificultaba la coordinación entre cuerpos policiales y ralentizaba la detección del patrón común.
Las detenciones
Entre la primera y la tercera semana de julio, agentes del Equipo Roca, apoyados por la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usesic) de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, procedieron a detener a las siete personas en la localidad de Rivas-Vaciamadrid (Madrid). Los arrestados —seis hombres y una mujer— quedaron a disposición judicial y las diligencias fueron remitidas al Tribunal de Instancia número 1 y 3 de Arganda del Rey (Madrid) y al Tribunal de Instancia número 1 de Fraga (Huesca). La autoridad judicial decretó prisión provisional para uno de los detenidos; el resto quedó en libertad con cargos.
La operación cierra así una causa que acumula once delitos de robo con fuerza, un delito de robo o hurto de uso de vehículo y un delito de pertenencia a grupo criminal. Las fuerzas de seguridad dan por desarticulada la organización, que en pocos meses logró acumular casi noventa toneladas de cobre procedente de instalaciones industriales y renovables repartidas por cuatro comunidades autónomas.