Cae el autor de veinte robos en viviendas de Toledo y Extremadura

Cae el autor de veinte robos en viviendas de Toledo y Extremadura

La Guardia Civil ha detenido en Isla Cristina (Huelva) al último miembro en busca y captura de una organización criminal responsable de una veintena de robos con fuerza en viviendas de las provincias de Badajoz, Cáceres y Toledo. El arrestado tenía pendiente una orden de búsqueda judicial como presunto integrante de la banda, que sustraía joyas, relojes, dinero y armas en los domicilios asaltados.

La operación, denominada 'Bankasalt' y dirigida por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Badajoz, había derivado previamente en la detención de los dos cabecillas del grupo y en el registro de ocho inmuebles, de los que se incautaron 13 armas largas, dos armas cortas, chalecos antibalas y pasamontañas empleados en los asaltos.

La Guardia Civil ha detenido en Isla Cristina (Huelva) a un hombre con orden judicial de búsqueda como presunto miembro de la organización criminal desarticulada en el marco de la operación 'Bankasalt', responsable de alrededor de veinte robos con fuerza en viviendas de las provincias de Badajoz, Cáceres y Toledo. El arrestado, que había logrado eludir a las autoridades durante la fase principal de la operación, fue localizado gracias a un soplo que apuntaba a su presencia en la costa onubense, y capturado en la vía pública sin incidentes.

La operación 'Bankasalt' fue iniciada por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Badajoz, que investigó durante meses las actividades de esta banda especializada en el robo de joyas, relojes, dinero en efectivo y armas en viviendas particulares. En el transcurso de las pesquisas se practicaron ocho registros en inmuebles, durante los cuales los agentes incautaron 13 armas largas, dos armas cortas, chalecos antibalas y pasamontañas que los integrantes utilizaban en sus asaltos. Como resultado de esas intervenciones, los dos cabecillas de la organización fueron detenidos y el resto de sus miembros, identificados.

Sin embargo, uno de los integrantes logró fugarse antes de ser arrestado. La Comandancia de la Guardia Civil de Huelva recibió posteriormente información confidencial que situaba al prófugo en la localidad de Isla Cristina, en la costa occidental de la provincia. Agentes de la compañía de la Guardia Civil de Ayamonte, en colaboración con la Policía Judicial de Badajoz, establecieron entonces un dispositivo de vigilancia en la zona para confirmar la identidad del individuo.

El dispositivo de detención

Una vez verificada su identidad, los agentes diseñaron un operativo específico para proceder a la detención en la vía pública. La intervención se llevó a cabo en el Centro Comercial de Isla Antilla, donde la Guardia Civil actuó, según explicó el Instituto Armado en un comunicado, "de forma estratégica en el momento más oportuno para evitar cualquier fuga y siempre priorizando la seguridad de la ciudadanía". La elección del momento y el lugar buscó minimizar cualquier riesgo para los transeúntes del establecimiento.

Tras su detención, el arrestado fue puesto a disposición del juzgado que instruye la causa, que decretó de forma inmediata su ingreso en prisión provisional. De este modo, la operación 'Bankasalt' da por cerrado el círculo sobre todos los integrantes identificados de la organización, tras varios meses de investigación coordinada entre distintas comandancias.

Una banda con decena de robos en Toledo

La incidencia de esta organización en la provincia de Toledo forma parte de un patrón de actuación que la banda desarrolló de forma sistemática a lo largo de tres provincias. Los investigadores determinaron que el grupo combinaba una cuidadosa selección de objetivos con el uso de equipamiento paramilitar —chalecos y pasamontañas— para garantizar el control de la situación durante los asaltos, lo que apunta a un alto grado de organización interna y planificación previa.

La recuperación de un arsenal de 15 armas de fuego —entre largas y cortas— en el transcurso de los registros practicados subraya la peligrosidad potencial del grupo y la relevancia de su desarticulación. La coordinación entre las comandancias de Badajoz y Huelva, con meses de diferencia entre la fase inicial de la operación y la captura del fugado, ilustra la capacidad de la Guardia Civil para mantener activas las investigaciones más allá del golpe inicial contra una organización criminal.