ATME exige a Defensa arreglar el grave deterioro en la Academia de Infantería
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha exigido al Ministerio de Defensa la adopción de soluciones urgentes y definitivas ante el alarmante deterioro de varias infraestructuras militares situadas en Toledo y en la Comunidad de Madrid. La organización ha trasladado su reclamación mediante escritos oficiales en los que solicita información detallada y actuaciones concretas para revertir una situación que califica de insostenible.
Según ha informado ATME, la petición se ha dirigido a la Secretaría Permanente del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas), a la que ha requerido datos específicos sobre el deterioro estructural de la Academia de Infantería de Toledo y sobre los continuos cortes de agua corriente, agua caliente y calefacción que se producen en el Batallón UAD RAS II/31, ubicado en la Base militar de El Goloso, en Madrid.
La asociación sostiene que esta situación es consecuencia directa de años de desatención presupuestaria en el capítulo de infraestructuras. A su juicio, la falta de fondos destinados al mantenimiento preventivo y correctivo ha derivado en un escenario de riesgo estructural y en condiciones de habitabilidad inaceptables para el personal militar en pleno siglo XXI.
Uno de los ejemplos más graves, según ATME, se encuentra en la Academia de Infantería de Toledo, concretamente en el edificio Cabo Noval. La asociación denuncia el desprendimiento de la cornisa del tejado y la aparición de grietas de tal magnitud que permiten ver el exterior de los pasillos desde el interior de las habitaciones. A estos problemas se suma, añade, el hundimiento de suelos en zonas de aseos, así como una presencia generalizada de humedades y moho, lo que “pone en grave peligro la salud de los alojados”.
Deficiencias reiteradas en la base de El Goloso
En cuanto a la situación en la Base El Goloso, ATME señala la existencia de cortes recurrentes de agua corriente, agua caliente y calefacción. La asociación afirma que la falta de una respuesta definitiva ha obligado a los militares destinados en la base a utilizar aljibes y duchas de campaña en el exterior, incluso durante los meses más fríos del invierno.
Además, critica que la reacción ante estas deficiencias se haya limitado a la aplicación de parches temporales o a derivar la responsabilidad a empresas externas, sin que exista, a su juicio, una voluntad real de acometer reformas integrales que solucionen de forma permanente los problemas de las instalaciones.
ATME también ha cuestionado el destino de los fondos del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de 2025, subrayando que, mientras persisten estas carencias en las infraestructuras básicas, ya se han ejecutado miles de millones de euros en programas tecnológicos y en armamento de última generación.
“Es imperativo que la modernización de las Fuerzas Armadas no se limite solo a la superficie tecnológica, sino que solucione definitivamente los males estructurales de las bases y acuartelamientos para dejar de repetir, continuamente, los mismos errores del pasado”, ha advertido la asociación.