El arzobispo de Toledo inaugura el Año Santo Guadalupense 2026-2027

El Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres) acogió este domingo la apertura del Año Santo Guadalupense 2026-2027. La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Toledo y Primado de España, Francisco Cerro Chaves, quien abrió la Puerta Jubilar con su báculo ante una nutrida representación episcopal y autoridades civiles de Extremadura y Castilla-La Mancha.

"Queremos que todas las diócesis españolas participen de esta gracia jubilar tan inmensa", afirmó Cerro Chaves en su homilía, en la que calificó el nuevo jubileo guadalupense de "momento histórico singular" y recordó que el anterior, celebrado entre 2020 y 2022 pese a la pandemia, reunió a cerca de 300.000 peregrinos.

El arzobispo de Toledo y Primado de España, Francisco Cerro Chaves, empuja con las manos la Puerta Jubilar del Monasterio de Santa María de Guadalupe durante la ceremonia de apertura del Año Santo Guadalupense 2026-2027, celebrada este domingo 30 de agosto.

El arzobispo de Toledo y Primado de España, Francisco Cerro Chaves, inauguró este domingo 30 de agosto el Año Santo Guadalupense 2026-2027 en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres) al empujar con su báculo la Puerta Jubilar, gesto ritual que da inicio oficial al periodo jubilar. La celebración, concedida por la Santa Sede, se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027 y convocará a peregrinos de toda España en torno a la figura de la Virgen de Guadalupe.

La ceremonia comenzó en la antigua Iglesia de la Santísima Trinidad, actual auditorio del Monasterio, donde se inició la Statio y una procesión hacia el templo jubilar. En el cortejo participaron, junto a los obispos y presbíteros concelebrantes, voluntarios de los scouts católicos de la parroquia cacereña de Santiago el Mayor y una representación de caballeros y damas de Santa María de Guadalupe. La comitiva avanzó entre las letanías de los santos hasta el atrio de la basílica, donde Cerro Chaves pronunció la oración previa y procedió a la apertura de la Puerta Santa.

Junto al arzobispo de Toledo concelebraron los obispos de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz: José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz; Jesús Pulido Arriero, obispo de Coria-Cáceres, y Ernesto Brotóns Tena, obispo de Plasencia. También estuvieron presentes el obispo emérito de Segovia, Ángel Rubio, oriundo de la Puebla de Guadalupe, y los obispos eméritos de Jaén y Albacete, Amadeo Rodríguez Magro y Ciriaco Benavente Mateos, respectivamente. Por parte de la comunidad franciscana, que atiende pastoralmente el Real Monasterio, participaron el delegado del ministro provincial de los Padres Franciscanos en España, Fray Manuel Díaz Buiza, y el Guardián del Monasterio, Fray Vidal Rodríguez, OFM. Completaban el acto los vicarios generales de las tres diócesis de la provincia eclesiástica de Extremadura y el provicario general de la Archidiócesis de Toledo, además de más de 25 sacerdotes procedentes de las cuatro diócesis extremeñas.

Tres claves para vivir el jubileo

En su homilía, el arzobispo de Toledo articuló el espíritu del jubileo en torno a tres conceptos extraídos de la carta pastoral conjunta firmada por los obispos de las diócesis de Toledo, Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia, titulada Tu Madre te busca. La primera es el agradecimiento: "por vivir un nuevo año jubilar", en palabras de Cerro Chaves, quien invitó a todas las diócesis españolas a tomar parte en este "evento singular, especialmente para Extremadura". La segunda es la humildad: "necesitamos en este año jubilar la profunda humildad del corazón, la humildad que mueve nuestra vida a encontrarnos con el Señor". La tercera es la confianza, con una llamada a "confiar sin límites porque cuando uno confía profundamente le crecen las alas del amor, de la libertad". El Primado concluyó invitando a los fieles a ser "peregrinos de la fe, caminando hacia el amor de los amores, que es Jesucristo".

El arzobispo también evocó el jubileo anterior de Guadalupe, extendido de 2020 a 2022 como consecuencia de la pandemia, al que calificó como el "segundo jubileo más importante de España, después del de Santiago de Compostela", y que contó con la participación de cerca de 300.000 peregrinos. Cerro Chaves señaló haber trasladado al papa León XIV, durante la audiencia mantenida el pasado 24 de agosto en el Vaticano, que este nuevo jubileo guadalupense constituye un "momento histórico singular".

Un calendario jubilar hasta septiembre de 2027

El Año Santo Guadalupense, que se celebra cada vez que el 6 de septiembre —día de la fiesta litúrgica de Nuestra Señora de Guadalupe, según determinó el papa san Pío X— coincide en domingo, articulará su programación en torno a convocatorias mensuales orientadas a distintos colectivos y áreas pastorales. Tras el jubileo de los peregrinos, que marca el arranque, el calendario prevé el de la Hispanidad y el de los jóvenes en octubre; el de hermandades y cofradías en noviembre; el misionero en diciembre; el de mayores y pastoral de la salud en enero de 2027; el de la vida consagrada en febrero; el de la caridad en marzo; el de catequesis y enseñanza en abril; el sacerdotal en mayo; el de familia y vida en junio; el de evangelización y apostolado seglar en julio; y el de los emigrantes en agosto. El jubileo de los peregrinos cerrará el ciclo en septiembre de 2027.

En el marco del Año Santo, la Asociación Red de Cooperación de los Caminos Históricos de Peregrinación a Guadalupe ha organizado una Peregrinación Magna para el 19 de septiembre, en la que grupos de caminantes procedentes de múltiples territorios confluirán en el Real Monasterio recorriendo, total o parcialmente, las 16 rutas históricas que integran la red —entre ellas el Camino Real, el Mozárabe, el Visigodo, el de los Descubridores y el de los Montes de Toledo—. La coordinación logística corre a cargo de los respectivos ayuntamientos y parroquias, y el plazo para confirmar la participación queda fijado en el 3 de septiembre de 2026.