Apuntalan oficinas del cuartel de Toledo para evitar derrumbes

En la imagen de archivo la Comandancia - Cuartel de la Guardia Civil en la ciudad de Toledo

La Guardia Civil ha ordenado medidas preventivas de refuerzo estructural en el edificio del bloque 2 de su cuartel en Toledo, sede de las oficinas de la Zona y Comandancia, tras detectar deficiencias durante las inspecciones periódicas de las instalaciones.

Los trabajos, que incluyen la instalación de apeos de seguridad en los pórticos principales del inmueble, comenzaron este lunes 27 de abril de 2026. La intervención permitirá, en principio, mantener el uso del edificio siempre que no se incrementen las sobrecargas actuales.

Técnicos del servicio de acuartelamiento de la Dirección General de la Guardia Civil, junto a la dirección facultativa responsable de la vigilancia técnica de los edificios, determinaron la semana pasada que el bloque 2 del cuartel de la Guardia Civil en Toledo, donde se ubican las oficinas de la Zona y la Comandancia, necesitaba medidas preventivas de refuerzo estructural. La decisión se tomó como resultado de las actividades de monitorización y comprobaciones técnicas periódicas realizadas sobre las infraestructuras del acuartelamiento.

La intervención consiste en la instalación de apeos de seguridad en los pórticos principales del inmueble con el objetivo de reforzar su estabilidad mientras se desarrollan los trabajos definitivos. Según el comunicado emitido por el cuerpo, el edificio podrá seguir siendo utilizado en principio, pero queda estrictamente prohibido incrementar en ningún caso las sobrecargas actuales que soporta la estructura.

El bloque afectado ya contaba con refuerzos previos en algunas de sus áreas, una circunstancia que, según la Guardia Civil, "permitirá actuar de forma coordinada sobre el conjunto de la estructura". Los trabajos de apuntalamiento arrancaron este lunes 27 de abril de 2026, según confirmó la institución en un comunicado oficial.

Un edificio destinado a la demolición

El bloque 2 forma parte de un conjunto de instalaciones cuya demolición ya está prevista en fases posteriores dentro del proyecto de construcción de un nuevo acuartelamiento. La actuación se enmarca en el proyecto PLISE II de la Secretaría de Estado de Seguridad, un plan de inversión en infraestructuras de la Guardia Civil a nivel nacional.

No es la primera vez que el cuartel toledano afronta intervenciones de este tipo. A mediados de octubre de 2025, la Guardia Civil ya adoptó medidas similares en los bloques 14 y 15 del mismo acuartelamiento, también mediante la instalación de apeos de seguridad en sus pórticos principales. La reiteración de estas actuaciones apunta a un deterioro progresivo del parque inmobiliario de un acuartelamiento que, en todo caso, tiene los días contados.

Evaluación de riesgos laborales para el personal

Dado que los trabajos de apuntalamiento se desarrollarán en zonas de uso activo por parte del personal destinado en la Comandancia, la Guardia Civil indicó que el servicio de prevención de riesgos laborales evaluará el impacto de las medidas adoptadas sobre la actividad habitual de los trabajadores. En función de esa valoración, se adoptarán las medidas complementarias que sean necesarias para garantizar tanto la seguridad del personal como el normal desarrollo del servicio.

La Guardia Civil no precisó el plazo estimado de duración de los trabajos de refuerzo ni el número de personas que prestan servicio en el bloque afectado, aunque subrayó que la intervención cuenta con el respaldo de los técnicos facultativos responsables de la seguridad de las infraestructuras del cuerpo. El proyecto PLISE II, en cuyo marco se inserta la futura demolición del edificio, representa la hoja de ruta para modernizar las instalaciones de la Guardia Civil en la capital regional.