Apartada una pediatra de Sonseca por inventar citas médicas falsas

En la imagen de archivo el centro de salud de Sonseca (Toledo)

El Gobierno regional ha actuado de forma inmediata tras conocer el caso y asegura que la respuesta es "ejemplar para cualquier otro profesional".

La consejera portavoz, Esther Padilla, ha afirmado que la facultativa "ya no está pasando consulta" en el municipio toledano, aunque no ha confirmado si ejerce en otro centro.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha confirmado este miércoles que la pediatra del Centro de Salud de Sonseca (Toledo) denunciada por inventar citas médicas ficticias para reducir su carga asistencial ha sido apercibida y apartada de su puesto, por lo que ha dejado de pasar consulta en esa localidad. La noticia fue avanzada por la consejera portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, en declaraciones a los periodistas tras el Consejo de Gobierno celebrado esta semana, aproximadamente dos semanas después de que el caso saliera a la luz pública.

Padilla subrayó que la actuación del Ejecutivo fue "inmediata" en cuanto se tuvo conocimiento de los hechos y calificó la respuesta de "muy contundente". "Lo importante es que la respuesta, cuando se ha tenido conocimiento, ha sido contundente, ha sido inmediata y yo creo que es ejemplar para cualquier otro profesional", señaló la portavoz, dejando claro que el Gobierno regional no tiene intención de tolerar conductas similares en el sistema sanitario autonómico.

La consejera no precisó si la facultativa continúa ejerciendo en algún otro centro de la red sanitaria pública regional. Preguntada expresamente por esta circunstancia, Padilla eludió dar una respuesta definitiva, aunque sí lanzó un aviso implícito: "Creo que habrá aprendido la lección, y creo que se lo volverá a plantear si está en otro centro".

La dificultad de detectar irregularidades en la red sanitaria

La portavoz reconoció que casos de este tipo son difíciles de identificar a tiempo, dada la magnitud del sistema sanitario de la región. "Con la cantidad de profesionales, puntos de atención y centros de salud, es muy difícil detectar en el primer momento algo así", admitió Padilla, que no obstante insistió en que, una vez conocidos los hechos, la reacción fue rápida y proporcional.

La consejera quiso también matizar que el caso no debe empañar la imagen del conjunto de la plantilla sanitaria. "La mayoría de los profesionales trabajan con una enorme comprensión y delicadeza de cara a la ciudadanía", afirmó, destacando que situaciones como la de Sonseca constituyen una excepción en una red que atiende a millones de consultas al año en toda Castilla-La Mancha.

Un caso que afloró hace dos semanas

El escándalo en torno a la pediatra de Sonseca trascendió públicamente hace aproximadamente dos semanas, cuando se supo que la facultativa habría generado citas médicas falsas —aparentemente ocupadas— con el objetivo de aligerar su agenda asistencial. La práctica, si se confirma en toda su extensión, supondría una grave irregularidad que habría privado a familias del municipio del acceso efectivo a la atención pediátrica a la que tienen derecho, al encontrarse con citas tomadas que en realidad no existían.

La apercibida es la sanción disciplinaria de menor gravedad en el régimen estatutario del personal sanitario, si bien su combinación con el apartamiento del puesto implica una intervención directa de la Consejería de Sanidad para retirar a la profesional de su actividad asistencial ordinaria mientras se sustancian, previsiblemente, actuaciones de mayor alcance. La Junta no ha hecho público si existe abierto un expediente disciplinario formal ni si el caso ha sido puesto en conocimiento de las autoridades judiciales.

La respuesta del Gobierno regional llega en un momento de especial sensibilidad para el sistema sanitario de Castilla-La Mancha, que afronta recurrentes tensiones en la atención primaria —especialmente en municipios medianos y pequeños— por la falta de profesionales. En ese contexto, la confianza de los ciudadanos en sus centros de salud se convierte en un activo especialmente frágil, y episodios como el de Sonseca pueden tener un impacto en la percepción pública que va más allá del caso individual.