Del Álamo Family Vineyards, referente de viticultura sostenible
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha visitado esta semana la bodega Del Álamo Family Vineyards, en Madridejos (Toledo), donde ha destacado el proyecto familiar como "una referencia" para el sector vitivinícola regional por aunar tradición, sostenibilidad y producciones de calidad diferenciada.
El titular de Agricultura ha subrayado que el 91,8% del vino elaborado en la última campaña por esta bodega cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP) o Denominación de Origen Protegida (DOP), y ha puesto en valor su apuesta por vinos ecológicos y veganos que combinan variedades autóctonas con internacionales.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, visitó esta semana las instalaciones de la bodega Del Álamo Family Vineyards, situada en Madridejos (Toledo), para conocer de primera mano un proyecto que el Gobierno regional sitúa como ejemplo de viticultura sostenible, de calidad y de arraigo al territorio castellanomanchego. La visita pone de relieve el interés de la Consejería por visibilizar modelos familiares innovadores que contribuyen a la modernización del sector y a la dinamización del medio rural.
Martínez Lizán estuvo acompañado durante el recorrido por el consejero delegado de la bodega, Emilio Cuéllar del Álamo, y el resto del equipo directivo, así como por la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar; el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández; y la delegada de Agricultura en la provincia de Toledo, Elena Martín.
El consejero calificó a la bodega de "una referencia" para el sector vitivinícola regional al considerar que su modelo "aúna tradición, uso responsable de los recursos y producciones diferenciadas, principios que se alinean con las prioridades de la región".
Un proyecto familiar de tres generaciones
Del Álamo Family Vineyards nació como proyecto familiar en 1933, cuando se plantaron los primeros viñedos en el municipio toledano. En 1987, la segunda generación, encabezada por Alfonso Cuéllar, impulsó la expansión de la explotación y la diversificación varietal. Fue en 2015 cuando la tercera generación asumió la gestión con el objetivo de elaborar vinos con carácter propio, "cuidando cada detalle desde la cepa hasta la copa", en palabras de la propia familia.
En 2020, la bodega emprendió la construcción de sus propias instalaciones, un proyecto que culminó en 2025 y que representa el paso definitivo hacia una producción íntegramente propia. Para el consejero, "toda la trayectoria familiar pone de manifiesto el papel de proyectos familiares innovadores en la modernización del sector y en la dinamización del medio rural".
Compromiso ambiental: ecológica, renovable y sin química de síntesis
Uno de los pilares de Del Álamo Family Vineyards es su compromiso medioambiental. La totalidad de sus viñedos cuenta con certificación ecológica, aplican prácticas sostenibles que eliminan el uso de productos químicos de síntesis y favorecen la biodiversidad del entorno. La bodega utiliza energías renovables y sistemas de riego inteligentes que permiten reducir el consumo de agua en más de un 75% respecto a métodos convencionales.
A estos avances se suma el proceso de obtención de la certificación SWFCP (Sustainable Wineries For Climate Protection), que reconoce a las bodegas comprometidas con la lucha contra el cambio climático. Martínez Lizán valoró este conjunto de medidas como "un proceso que refleja la evolución de esta bodega y del sector hacia modelos productivos más competitivos, respetuosos con el medio ambiente y orientados a las demandas del consumidor actual".
Calidad diferenciada: el 91,8% de la producción, con IGP o DOP
En materia de producción, los datos reflejan la apuesta de la bodega por la calidad certificada. El 91,8% del vino elaborado en la última campaña cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP) o Denominación de Origen Protegida (DOP), lo que sitúa a Del Álamo Family Vineyards muy por encima de la media del sector.
La bodega combina variedades autóctonas —como la Verdoncho— con otras internacionales, y elabora vinos ecológicos y veganos que buscan proyectar, según el propio consejero, "una imagen moderna del sector vitivinícola y reforzar la identidad de Castilla-La Mancha en los mercados".
Impacto social y económico en el entorno rural
Junto a su vocación ambiental, el proyecto despliega un compromiso social y económico con el territorio. La bodega impulsa el empleo rural en Madridejos y su comarca, colabora con proveedores locales y participa en iniciativas culturales y educativas que contribuyen al desarrollo del medio rural y refuerzan el vínculo con la comunidad.
En palabras del consejero, el conjunto del modelo representa "un ejemplo de bodega que busca la excelencia de sus vinos, ofreciendo al consumidor productos que responden a sus demandas, pero también a los retos medioambientales y sociales presentes". La visita institucional subraya, en definitiva, el interés del Gobierno regional por consolidar Castilla-La Mancha como una de las principales regiones vitivinícolas de Europa, apostando por el valor añadido, la diferenciación y la calidad frente al volumen.