El Sescam convoca a sindicatos para recuperar la carrera sanitaria

Imagen de archivo de la última concentración de los sindicatos por la carrera profesional ante la sede del Sescam en Toledo

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha fija el 26 de marzo como primera cita para negociar la recuperación del complemento profesional eliminado en 2012.

En paralelo, los médicos mantienen una huelga con alto seguimiento y denuncian falta de diálogo con el Ministerio y excesos en los servicios mínimos.

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha convocado a los sindicatos a una primera reunión para iniciar el proceso de negociación de la recuperación de la carrera profesional sanitaria, un complemento retributivo suprimido en 2012. El encuentro, previsto para el próximo jueves 26 de marzo, se produce tras el anuncio del presidente regional, Emiliano García-Page, de abrir la puerta a su restitución.

La cita ha sido confirmada por diversas organizaciones sindicales, que acuden con expectativas dispares y sin contar aún con documentación oficial que concrete la propuesta de la Administración regional.

Desde CSIF Castilla-La Mancha han señalado que afrontan este encuentro “con expectación”, aunque advierten de que si la propuesta es similar a la planteada en marzo de 2024 —cuando se rompieron las negociaciones— supondría “un mal comienzo”.

Por su parte, Usicam ha recordado públicamente que la carrera profesional “se recupera, no se negocia”, deslizando además críticas al calendario político al considerar que la convocatoria llega “a menos de un año de las elecciones”.

En el caso del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM), han mostrado su sorpresa por el adelanto de la reunión, inicialmente prevista para junio, y subrayan que han sido citados “sin ningún documento en firme”. A su juicio, este cambio podría estar relacionado con el debate en las Cortes regionales sobre las enmiendas al Proyecto de Ley de Medidas Administrativas y Tributarias, donde podría incluirse esta recuperación.

Desde CCOO, su responsable regional en sanidad, Pilar Ramos, ha valorado positivamente que el Sescam “mueva ficha” tras dos meses de movilizaciones sindicales y la “unidad de acción”, aunque reconoce que aún no existe una propuesta concreta sobre la mesa. Ramos considera que incluir la medida en la ley en tramitación dependerá de la “voluntad política”.

En la misma línea, el representante de UGT en sanidad, Fernando Peiró, también se muestra expectante y reclama la derogación de la normativa aprobada durante la etapa de María Dolores de Cospedal, que eliminó este complemento, así como la aprobación de una nueva ley que permita su recuperación efectiva.

Huelga médica: alto seguimiento y denuncias por servicios mínimos

En paralelo a este escenario de negociación autonómica, el conflicto sanitario se mantiene a nivel nacional con la segunda semana de huelga indefinida de médicos y facultativos, que registra un seguimiento elevado en Castilla-La Mancha, según el Sindicato Médico CESM.

La organización sindical denuncia que los servicios mínimos establecidos en distintos centros sanitarios superan en muchos casos los fijados en la resolución de la Consejería de Sanidad del 6 de febrero de 2026, lo que, a su juicio, supone un incumplimiento que limita el derecho a la huelga.

A pesar de estas condiciones, el sindicato destaca que el respaldo a la movilización sigue siendo alto, lo que interpretan como un mensaje claro de unidad del colectivo médico ante la falta de negociación con el Ministerio de Sanidad.

El origen del conflicto, según CESM, radica en la negativa del Ministerio a abrir un proceso real de diálogo sobre el futuro marco laboral de los médicos y facultativos. Reclaman la creación de un Estatuto Profesional Propio, diferenciando nuevamente su régimen del resto de categorías sanitarias, como ocurría antes de la aprobación del Estatuto Marco en 2003.

El sindicato argumenta que, más de dos décadas después, la evolución del sistema sanitario y la creciente complejidad de la práctica médica hacen necesaria esta reforma para garantizar una sanidad pública “segura, sostenible y de calidad”.

Entre los principales problemas estructurales que denuncian destacan el déficit de médicos, especialmente en Atención Primaria y hospitales comarcales; el envejecimiento de las plantillas; el aumento de la demanda asistencial; la sobrecarga de trabajo; el incremento de listas de espera y retrasos diagnósticos; así como la fuga de profesionales hacia otros países o el sector privado.

Asimismo, advierten de que el actual modelo organizativo, basado en jornadas prolongadas y guardias, se ha convertido en un sistema estructural que pone en riesgo tanto la seguridad del paciente como la salud de los profesionales.

Pese a la situación, CESM ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que durante la huelga están garantizadas las urgencias, la atención no demorable y la asistencia a pacientes vulnerables.

“El objetivo no es perjudicar a los pacientes, sino defender el futuro de la sanidad pública”, subrayan, insistiendo en que continuarán con las movilizaciones mientras el Ministerio no abra una vía de negociación efectiva.