Ruidera: denuncian el caos por autocaravanas en zonas protegidas

En la imagen de archivo autocaravanas estacionadas en una zona habilitada para ellas en un paraje de la región

Residentes y usuarios del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera han denunciado que autocaravanas aparcadas fuera de los límites autorizados ponen en riesgo la conservación de este espacio protegido y generan graves problemas de salubridad.

El colectivo ha calificado la situación de "caótica" y advierte de que la ausencia de vigilancia de agentes medioambientales y de la Guardia Civil permite que la infracción se repita de forma sistemática, especialmente en puentes, Semana Santa y con la llegada del buen tiempo.

El estacionamiento ilegal de autocaravanas en el entorno del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera ha alcanzado una dimensión que, según los vecinos y usuarios afectados, ya compromete de forma directa la integridad del espacio protegido. En un comunicado de prensa, este colectivo ha denunciado que los vehículos se estacionan de manera habitual fuera de los límites del Área de Autocaravanas habilitada a tal efecto, infringiendo la normativa del parque y exponiendo la flora y la fauna locales a riesgos evitables.

El paraje, declarado parque natural, está sujeto a una regulación específica que prohíbe estacionar en los márgenes de las vías y fuera de las zonas designadas, tanto para proteger los ecosistemas presentes como para prevenir incendios. Sin embargo, según el colectivo denunciante, esa normativa se incumple de forma recurrente sin que ninguna autoridad intervenga.

Hasta diez autocaravanas fuera del recinto autorizado

La imagen que describen los vecinos es elocuente. "Es frecuente ver seis y hasta diez autocaravanas, a veces incluso más, aparcados sin respetar distancias de seguridad, junto al pinar y a escasos metros de la carretera", señala el comunicado. El estacionamiento junto a la masa forestal eleva el riesgo de incendio, especialmente durante los meses de mayor afluencia turística y calor.

A ello se suma un problema de seguridad vial. Al aparcar fuera del recinto habilitado, algunos vehículos quedan situados "a pocos metros de un camino rural", según los denunciantes, lo que obliga a sus ocupantes a entrar y salir de las autocaravanas en un espacio compartido con el tráfico de la zona, generando lo que califican de "peligro real y físico".

Basura, desechos orgánicos y ausencia de control sanitario

La denuncia va más allá del riesgo ambiental e incide en las consecuencias sanitarias del fenómeno. Los vecinos aseguran que es habitual encontrar en el entorno "restos de comida, basura y desechos orgánicos" dejados por quienes acampan fuera del área regulada. La concentración de residuos en un paraje natural supone, a su juicio, una amenaza directa para la fauna silvestre y para la calidad del entorno.

El colectivo ha denunciado que la situación se agrava especialmente durante los periodos de mayor afluencia. "El descontrol es total en puentes, Semana Santa y con la llegada del buen tiempo", afirman, añadiendo que en esas fechas tampoco se registra presencia de agentes medioambientales ni de efectivos de la Guardia Civil que "sancionen estas conductas o regulen el flujo de vehículos".

Exigen vigilancia y cumplimiento de la normativa del parque

El colectivo de residentes y usuarios no solo describe la situación, sino que reclama una respuesta institucional. La ausencia de control durante los picos de afluencia turística es, a su entender, la raíz del problema: sin vigilancia efectiva, la normativa del parque natural resulta inaplicable en la práctica.

Las Lagunas de Ruidera, situadas en el límite entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, conforman uno de los espacios naturales protegidos más singulares de Castilla-La Mancha, con una cadena de lagunas de origen cárstico de alto valor ecológico. Su condición de parque natural implica la obligación de respetar las restricciones de uso establecidas por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), entre ellas las relativas al estacionamiento de vehículos. La denuncia pública de este colectivo pone sobre la mesa la necesidad de que las administraciones competentes refuercen la presencia de agentes sobre el terreno antes de que comience la temporada alta de verano.