El invierno en Castilla-La Mancha: el noveno más cálido y el octavo más lluvioso

El delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha presentado junto al delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Luis María Bañón, el balance climatológico del invierno 2025-2026.

El invierno 2025-2026 en Castilla-La Mancha ha sido muy cálido, muy lluvioso y muy ventoso, según el balance presentado por la Agencia Estatal de Meteorología.

El trimestre registró temperaturas por encima de lo habitual y precipitaciones un 180 % superiores a la media, mientras que la AEMET prevé una primavera probablemente cálida en la región.

El invierno 2025-2026 en Castilla-La Mancha se ha caracterizado por ser muy cálido, muy lluvioso y muy ventoso, según el balance climatológico presentado este viernes en Toledo por el delegado del Gobierno de España en la región, José Pablo Sabrido, junto al delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Luis María Bañón.

Durante la presentación del informe, Sabrido ha resumido el comportamiento meteorológico del trimestre destacando que este invierno se sitúa como el noveno más cálido de los últimos 65 años y el octavo más lluvioso desde 1961, además de haber estado marcado por numerosos episodios de viento intenso.

El delegado del Gobierno también ha alertado del contexto de cambio climático en el que se inscriben estos registros meteorológicos. En este sentido, ha señalado que “los datos que estamos viendo sobre borrascas y temperaturas muestran con claridad que estamos evolucionando hacia un cambio climático”, por lo que ha subrayado la importancia de reforzar la concienciación social y adoptar medidas preventivas.

Sabrido ha destacado asimismo el papel de la AEMET como institución clave en la prevención y gestión de emergencias, subrayando que sus informes, predicciones y sistemas de aviso constituyen herramientas fundamentales para anticipar riesgos meteorológicos y proteger a la población. También ha reconocido la labor de los profesionales del organismo meteorológico, cuyo trabajo permite comprender mejor la evolución del clima y tomar decisiones basadas en la evidencia científica.

Un invierno marcado por borrascas y viento

Por su parte, el delegado territorial de la AEMET en Castilla-La Mancha, Luis María Bañón, ha explicado que el invierno ha estado condicionado por la sucesión de borrascas y numerosos episodios de viento, factores que han contribuido a la elevada precipitación registrada durante el trimestre.

Según ha señalado, pese a la percepción ciudadana de un invierno frío, las temperaturas se han mantenido claramente por encima de lo habitual. “Hemos tenido un invierno muy lluvioso, muy ventoso y muy borrascoso, con temperaturas muy elevadas”, ha afirmado.

Bañón también ha destacado el comportamiento del viento, un fenómeno que habitualmente pasa más desapercibido en los balances climatológicos pero que en este invierno ha sido especialmente relevante. En algunas zonas de la región se registraron 11 días consecutivos de viento fuerte a partir del 9 de enero, seguidos de otros diez días consecutivos a comienzos de febrero y un nuevo episodio a mediados de ese mismo mes.

En determinados momentos, los registros superaron incluso los niveles de viento fuerte para alcanzar viento muy fuerte, cuando la velocidad media en diez minutos superó los 70 kilómetros por hora en estaciones meteorológicas como Los Llanos o Chinchilla, con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora en distintos puntos de la región.

Temperaturas altas y precipitaciones muy superiores a la media

El informe climatológico elaborado por la AEMET confirma que el invierno ha tenido carácter muy cálido, con una temperatura media regional de 6,9 grados centígrados, aproximadamente un grado por encima de los valores habituales, situándose entre los inviernos más cálidos de las últimas décadas.

En cuanto a las precipitaciones, el trimestre ha sido muy húmedo, con una media regional cercana a 238 litros por metro cuadrado, lo que supone aproximadamente un 180 % de la precipitación normal para esta época del año.

Una primavera con tendencia cálida

Respecto a las previsiones para los próximos meses, el delegado territorial de la AEMET ha avanzado que la primavera presenta una mayor probabilidad de ser cálida en Castilla-La Mancha.

No obstante, ha matizado que esta previsión no resulta especialmente llamativa, ya que las últimas primaveras en la región han presentado también temperaturas por encima de la media, una tendencia que se viene repitiendo en los últimos años.