Huelga general de médicos en Castilla-La Mancha en febrero: estas son las fechas

Huelga general de médicos en Castilla-La Mancha en febrero: estas son las fechas
Más de 7.700 médicos, facultativos y residentes del Sescam están llamados a una huelga autonómica que coincide con la protesta nacional del sector. El sindicato garantiza la atención urgente y no demorable y denuncia sobrecarga asistencial, listas de espera y deterioro profesional.

El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM) ha convocado una huelga general indefinida intermitente de médicos, facultativos y residentes en toda la región que afectará a la totalidad del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). El paro se desarrollará los días 16, 17, 18, 19 y 20 de febrero de 2026, además de los días 15, 17 y 19 de junio, y se suma a la huelga nacional de médicos y facultativos convocada también del 16 al 20 de febrero.

A esta movilización autonómica están llamados más de 7.700 profesionales sanitarios que desarrollan su labor en el conjunto de centros de Castilla-La Mancha. Desde el sindicato subrayan que la huelga es un “instrumento legítimo para proteger la sanidad pública y las condiciones profesionales de quienes la sostienen” y aseguran que la atención urgente y no demorable estará garantizada al 100 % durante los días de paro.

Una decisión tras meses de diálogo sin avances

El CESM explica que la convocatoria llega tras haber mantenido una actitud “responsable, prudente y constructiva”, especialmente después de la intervención pública de la ministra de Sanidad, Mónica García, el pasado 26 de enero, en la que, según el sindicato, se trasladó la responsabilidad a las comunidades autónomas “sin aportar soluciones concretas a los problemas estructurales de la sanidad pública ni dar respuesta a las reivindicaciones del colectivo médico”.

Tras un periodo de reflexión profunda y después de apostar de forma continuada por el diálogo y la negociación, el sindicato, con el aval de su Comité Ejecutivo, considera necesario “dar un paso adelante” y activar esta huelga autonómica.

Desde la organización insisten en que no se trata de una voluntad de confrontación, sino de una medida para defender el presente y el futuro de la sanidad pública en Castilla-La Mancha, garantizando una atención segura, accesible y de calidad.

Sobrecarga asistencial y listas de espera

Entre los principales motivos de la huelga, los médicos y facultativos denuncian una situación de sobrecarga asistencial sostenida en el tiempo, con agendas saturadas, demoras crecientes y dificultades de acceso a la atención sanitaria, lo que, según advierten, repercute directamente en la seguridad del paciente y en la calidad del servicio público de salud.

El CESM alerta además de que esta presión asistencial merma la salud física y emocional de los profesionales, incrementa el desgaste y el agotamiento laboral y termina afectando de forma directa a la atención que recibe la ciudadanía.

“En términos claros y comprensibles para la ciudadanía, los médicos, facultativos y residentes reclaman mejoras que no solo afectan a sus condiciones laborales, sino que son imprescindibles para el buen funcionamiento de la sanidad pública en Castilla-La Mancha”, señala el comunicado.

“La huelga no va contra los pacientes”

El sindicato ha querido lanzar un mensaje explícito a la población: “Esta huelga no va contra los pacientes”. La organización defiende que se trata de una iniciativa necesaria y proporcionada para que los profesionales puedan atender a la ciudadanía con tiempo suficiente, recursos adecuados, seguridad y dignidad, sin poner en riesgo la atención urgente ni los cuidados esenciales.

Principales reivindicaciones del colectivo médico

El CESM ha hecho pública una amplia tabla reivindicativa que sustenta la convocatoria de huelga. Entre las principales demandas destacan:

  • Reactivación inmediata de la Carrera Profesional, paralizada en Castilla-La Mancha desde 2012, lo que convierte a la región en la única comunidad autónoma en esta situación y genera un grave agravio comparativo. El sindicato reclama un calendario claro y plazos definidos.

  • Ámbito específico de negociación para la profesión médica, que permita participar de forma directa en las decisiones sobre organización, condiciones laborales y asistencia sanitaria.

  • Actualización de las plantillas, especialmente en Atención Primaria, zonas rurales y servicios hospitalarios con mayor presión asistencial.

  • Plan de choque real y eficaz para reducir las listas de espera, basado en refuerzos estructurales, mejor organización y adaptación de recursos.

  • Revisión del modelo retributivo, al considerar que los salarios actuales no reflejan la formación, responsabilidad ni la carga real de trabajo.

  • Cumplimiento efectivo del Acuerdo de Atención Primaria, con agendas ajustadas por paciente, reducción de la burocracia, cobertura real de ausencias y recursos suficientes.

  • Regulación clara de la jornada laboral y de las guardias, tanto presenciales como localizadas, con descansos adecuados que protejan la salud del profesional y la seguridad del paciente.

  • Prevención de riesgos laborales, protección frente a agresiones y cuidado de la salud física y emocional.

  • Medidas de igualdad, conciliación y protección de la maternidad, sin perjuicio profesional.

  • Mejora de las condiciones de los médicos residentes, garantizando descanso tras las guardias, supervisión adecuada y una formación de calidad con condiciones dignas.