La DGT prevé 2,9 millones de desplazamientos en Castilla-La Mancha
La operación especial arranca este viernes y se prolongará hasta el 6 de abril.
Toledo será la provincia con más tráfico previsto, seguida de Ciudad Real y Albacete.
La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé que se registren más de 2,9 millones de desplazamientos de largo recorrido en las carreteras de Castilla-La Mancha durante la operación especial de Semana Santa, que dará comienzo este viernes a las 15.00 horas y se mantendrá activa hasta la medianoche del lunes 6 de abril, jornada festiva en la región y en otras comunidades autónomas.
Este dispositivo forma parte del primer gran éxodo del año en las carreteras españolas, donde se esperan hasta 17 millones de movimientos. La operación, diseñada para dar cobertura a los días con mayor intensidad circulatoria, se dividirá en dos fases claramente diferenciadas que concentrarán la mayor parte del tráfico.
La primera fase se desarrollará desde la tarde del viernes 27 hasta la medianoche del domingo 29 de marzo, periodo en el que se prevén 4,3 millones de desplazamientos en todo el país, de los cuales 748.650 tendrán lugar en Castilla-La Mancha. La segunda fase, más extensa y con mayor volumen de tráfico, abarcará desde el miércoles 1 de abril hasta la medianoche del lunes 6, con una previsión de 1.706.025 desplazamientos en la comunidad autónoma.
En el reparto territorial, la provincia de Toledo liderará el volumen de tráfico con 849.775 desplazamientos previstos, seguida de Ciudad Real, con 563.200 movimientos, Albacete, con 543.400, Cuenca, con 523.800, y Guadalajara, con 464.400 desplazamientos. Esta distribución responde tanto al peso demográfico como a la posición estratégica de estas provincias como zonas de paso hacia otros destinos nacionales.
Tramos conflictivos y obras en la red regional
La DGT advierte de que la red viaria de Castilla-La Mancha volverá a registrar importantes complicaciones en varios puntos clave, especialmente en las principales autovías que canalizan los desplazamientos de largo recorrido.
En la provincia de Toledo, los mayores problemas se concentrarán en la A-4, en tramos como la salida del kilómetro 52 (Casilla de la Dolores), el entorno del kilómetro 67,5 (enlace con la R-4) y el kilómetro 62 (conexión con la N-301), donde son habituales las retenciones en momentos de gran afluencia. También se prevén dificultades en la A-5, a la altura de Maqueda y Cazalegas. A estas complicaciones se suman diversas obras en ejecución en carreteras secundarias y nacionales de la provincia, como la CM-4050, CM-4004, CM-4001, CM-4167, N-502, TO-23 y N-401.
En Albacete, la atención se centra en la A-31, especialmente en las inmediaciones de la capital y en La Roda, donde confluyen importantes vías como la A-30 y la AP-36, generando puntos de congestión. Además, continúan los trabajos en la N-322, en el entorno de Balazote, vinculados a la construcción de la autovía A-32, lo que puede provocar retenciones adicionales.
La provincia de Ciudad Real presenta uno de los puntos más sensibles en la A-4, entre Almuradiel y Venta de Cárdenas, un tramo especialmente conflictivo durante las operaciones retorno. A ello se suman múltiples obras en diferentes vías de la provincia, como la N-430, N-310, A-43, N-420, A-41, N-401 y la propia A-4, que pueden condicionar la circulación.
En Cuenca, los principales problemas se localizarán en los ejes de la A-3 y la A-31, particularmente en el entorno de Atalaya del Cañavate y Honrubia, zonas habituales de congestión por su conexión con la Comunidad de Madrid. También se prevén incidencias en la N-301 a su paso por Las Pedroñeras. En esta provincia, a diferencia de otras, no hay obras en fase de ejecución.
Por último, en Guadalajara, la A-2 concentrará buena parte de las retenciones, especialmente en tramos como los comprendidos entre Valdenoches y Torija, entre Almadrones y Torremocha del Campo, así como en las inmediaciones de Cabanillas del Campo y la capital. También se vigilará la N-320 en varios kilómetros donde el tráfico suele intensificarse. En este caso, tampoco hay obras activas que condicionen la circulación.
Despliegue especial y medidas de regulación
Para hacer frente a este incremento del tráfico, la DGT contará con la máxima disponibilidad de medios humanos y técnicos. Participarán agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal de los centros de gestión, equipos de mantenimiento y servicios de emergencia, además de un amplio despliegue tecnológico que incluye radares fijos y móviles, cámaras de vigilancia y medios aéreos que operarán durante todos los días del operativo.
Entre las principales medidas previstas se encuentra la habilitación de carriles reversibles y adicionales, mediante señalización específica y balizamiento, con el objetivo de mejorar la fluidez en los momentos de mayor intensidad. También se establecerán itinerarios alternativos para evitar los tramos más congestionados.
Asimismo, se procederá a la paralización temporal de obras, la limitación de eventos que ocupen la calzada y la restricción de circulación de vehículos pesados, especialmente en determinados días y franjas horarias clave.
La V-16, obligatoria en este primer gran éxodo
Esta operación especial será la primera en la que se aplica plenamente la obligación de utilizar la señal luminosa V-16 en caso de incidencia en carretera. Este dispositivo no solo sirve como señal física de advertencia, sino que además transmite la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0, permitiendo alertar en tiempo real a otros conductores a través de navegadores y paneles informativos. Actualmente, esta plataforma recibe unas 2.700 activaciones diarias de media.
A esta novedad se suma la mejora del teléfono 011, que ha incorporado herramientas de inteligencia artificial capaces de procesar el lenguaje natural, transcribir automáticamente las conversaciones e incluso analizar el estado emocional del usuario, lo que facilita una atención más eficiente.
Seguridad y recomendaciones
La DGT ha puesto el foco en la seguridad, especialmente en el colectivo de motoristas, tras recordar que en la pasada Semana Santa se registraron 27 fallecidos en 26 accidentes, de los cuales ocho eran motoristas.
Por ello, el organismo insiste en la necesidad de planificar los desplazamientos con antelación, consultar el estado del tráfico y evitar conductas de riesgo. Entre las principales recomendaciones destacan no utilizar el teléfono móvil al volante, no conducir bajo los efectos del alcohol o drogas y respetar los límites de velocidad.
El mensaje final de Tráfico es claro: “Lo importante es llegar y volver para contarlo”