Castilla-La Mancha entrega 30 reconocimientos por el Día de la Seguridad Privada
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, presidió este jueves en Toledo el acto institucional de entrega de reconocimientos honoríficos con motivo del Día de la Seguridad Privada, en el que se distinguió a 30 profesionales del sector en la provincia de Toledo.
Sabrido subrayó ante los galardonados que su trabajo constituye "una labor imprescindible y necesaria" y puso en valor tanto su función diaria en la prevención del delito como la colaboración que prestan con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, con quienes, dijo, "todos estamos trabajando en la misma dirección".
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, presidió este jueves en Toledo el acto institucional de entrega de reconocimientos honoríficos convocado con motivo del Día de la Seguridad Privada, una celebración en la que la Delegación distinguió a 30 profesionales del sector con menciones honoríficas de tipo A y tipo B. El acto reunió a las principales autoridades en materia de seguridad de la provincia y sirvió para poner en valor a un colectivo que en el conjunto de Castilla-La Mancha supera los 8.000 profesionales en activo, incluidos guardas rurales.
Sabrido estuvo acompañado en el estrado por el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Ángel Devia; el comisario provincial de la Policía Nacional, Manuel Domínguez Corcobado; y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, José María Gil Armario. La presencia de los máximos responsables policiales de la provincia subrayó el carácter institucional de un acto que, más allá del protocolo, buscó proyectar un mensaje claro: la seguridad privada es un engranaje imprescindible del sistema de seguridad pública.
En su intervención, el delegado dirigió palabras de reconocimiento expreso a los profesionales del sector. "Una labor imprescindible y necesaria", afirmó Sabrido, quien desglosó ese reconocimiento en dos ejes. Por un lado, el trabajo cotidiano desarrollado en múltiples sectores, una función "de prevención, disuasión y vigilancia que lo que está tratando de hacer es eliminar posibles delitos". Por otro, la colaboración estructural que el sector privado presta a los cuerpos policiales del Estado, una sinergia que el delegado calificó de fundamental recordando que "todos estamos trabajando en la misma dirección".
Sabrido hizo referencia explícita a los marcos institucionales que articulan esa colaboración: la Red Azul de la Policía Nacional y el Programa Coopera de la Guardia Civil, ambos integrados en el Plan Integral de Colaboración del Ministerio del Interior. A juicio del delegado, estos programas constituyen "uno de los pilares de la colaboración público-privada en materia de seguridad en España", una arquitectura que, subrayó, no es un complemento sino una parte vertebral de la seguridad ciudadana.
Dirigiéndose directamente a los galardonados, Sabrido los definió como "la imagen de vuestros compañeros, de vuestro trabajo, de una función con una gran trascendencia pública que tiene un gran valor social". Junto a la felicitación, el delegado animó al resto del colectivo a seguir trabajando en la misma línea "para poder recibir este tipo de reconocimientos en un futuro".
Las menciones tipo A, para actuaciones de especial riesgo
De las 30 menciones honoríficas entregadas durante el acto, 4 correspondieron a la categoría tipo A y 26 a la categoría tipo B. La distinción entre ambas no es menor: las menciones tipo A se reservan para actuaciones de especial relevancia, en particular aquellas en las que el agente ha sufrido lesiones o ha puesto en riesgo su integridad física, ha evitado delitos en circunstancias de especial dificultad o ha aportado información determinante para la seguridad ciudadana.
Recibieron la mención honorífica tipo A: Sergio Martín Muñoz, Josep Solís García, Joaquín del Toro Jiménez y Cristina Roncero Jambrina.
Las menciones tipo B, para trayectorias y colaboración sostenida
Las menciones tipo B reconocen un espectro más amplio de méritos: actuaciones destacadas, trayectorias profesionales consolidadas, colaboración continuada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, prevención de delitos o servicios especialmente meritorios en el ámbito de la seguridad privada.
Recibieron la mención honorífica tipo B: David Sancho Quiroga, David Amorós Ramírez, Eduardo Valverde Valencia, Juan Francisco Caro Carrasco, Antonio Rocha Pérez, Santiago Pacheco Navarro, Cristian Abrante Herrera, Gil Antolín Arroyo Núñez, Juan Carlos Caño Santiago, Abel García Hernán, Miguel Carlos Luengo Vidal, Pedro Pablo Navarro Sendín, Miguel Ruiz Leal, Israel Oñate Romero, Juan Gabriel Ruiz Paredes, Abdelali El Aabouri, María de los Ángeles Pérez Burgos, Valentín Caballero Timón, Fernando Pinilla Arroyo, Julián Padras Villanueva, Rafael Quilón López, Fernando Sánchez de la Nieta López, Agustín Vázquez Enrique, José Miguel Villar Ramírez, Ángel Gustavo Pedraza García y Antonio Villamor Escribano.
Un sector con más de 8.000 profesionales en la región
Las cifras que maneja la Delegación del Gobierno permiten calibrar la dimensión real del sector en la comunidad autónoma. Castilla-La Mancha cuenta con más de 8.000 profesionales de la seguridad privada en ejercicio bajo el ámbito de control de la Policía Nacional, a los que se suman los guardas rurales, cuya supervisión corresponde a la Guardia Civil. Un colectivo numeroso, disperso por las cinco provincias y con una presencia cotidiana en instalaciones industriales, comerciales, bancarias y de infraestructuras críticas que hace de su labor, en palabras del propio delegado, algo más que un servicio: una garantía de convivencia.