CCOO Castilla-La Mancha exige una estrategia de cuidados con empleo de calidad

El secretario general de CCOO Castilla-La Mancha, Javier Ortega (i), durante su intervención en la jornada

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) de Castilla-La Mancha reclamó este martes una estrategia regional del sector de los cuidados que garantice empleo de calidad y salarios dignos, en una jornada celebrada en Toledo en la que participaron representantes sindicales y de la Junta de Castilla-La Mancha.

El secretario general de CCOO CLM, Javier Ortega, advirtió de que el 93% de las reducciones de jornada por cuidados las solicitan mujeres, y alertó de que el sistema actual se ha convertido en "un factor de desigualdad estructural" que penaliza a los colectivos más vulnerables.

El Centro Cultural San Clemente de la Diputación de Toledo acogió este martes una jornada sobre el futuro de la gestión del sector de los cuidados organizada por el área pública de CCOO, integrada por las federaciones de servicios a la ciudadanía, enseñanza, sanidad y sectores sociosanitarios. El encuentro reunió a responsables sindicales y al viceconsejero de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia del Gobierno regional para analizar los retos laborales y las necesidades ciudadanas en esta materia.

"Necesitamos una estrategia regional de los cuidados", subrayó Javier Ortega, secretario general de CCOO Castilla-La Mancha, que identificó esta demanda como una cuestión planteada de forma reiterada en el ámbito del diálogo social. Ortega señaló que dicha estrategia debe apoyarse en la nueva Ley de Brecha como herramienta principal, pero también combinarse con políticas activas de empleo, de corresponsabilidad y de conciliación.

El líder sindical respaldó su diagnóstico con datos que evidencian la magnitud del problema. El 93% de las reducciones de jornada por motivos de cuidados en Castilla-La Mancha las solicitan mujeres. A esa cifra se suma una perspectiva demográfica que agrava el escenario: más del 45% de la población tendrá más de 65 años en 2050, frente al 20% actual. "O lo que es lo mismo, por cada 10 personas en activo habrá 7 jubiladas", expuso Ortega.

En ese contexto, el secretario general insistió en que el sistema de cuidados debe ser tratado como un derecho universal gestionado desde los servicios públicos. "El mundo de los cuidados, desde lo público, tiene que tener las suficientes garantías para que las mujeres puedan seguir incorporándose al mercado de trabajo y no tengan que ver reducidas sus carreras laborales. Es imprescindible que el mundo de los cuidados esté gestionado y apoyado desde los servicios públicos como el derecho universal que debe ser", afirmó.

Ortega denunció también que existen lagunas en el sistema de atención a lo largo de todas las etapas vitales —primera infancia, enfermedad, discapacidad, dependencia y vejez— que "se cubren de manera deficiente y se convierten en un factor de desigualdad estructural".

El "cuarto sector", invisibilizado e infravalorado

Durante la inauguración de la jornada, la secretaria de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO) y coordinadora regional del área pública, Carmen Juste, puso el acento en la necesidad de incrementar la inversión en lo que denominó el "cuarto sector". Juste advirtió de que los cambios demográficos que se avecinan, con el envejecimiento de la población como factor central, obligarán a destinar recursos muy superiores a los actuales. "Es un sector invisibilizado y hay que poner en valor a sus profesionales que, a menudo, no están bien pagados", subrayó.

Desde la perspectiva sindical, Juste enumeró dos retos fundamentales para abordar esta situación: la mejora de las condiciones salariales y de estabilidad de los trabajadores del sector, y la creación de una red pública de cuidados gestionada directamente por la administración, sin intermediación privada.

10.000 empleos en una década y 2 millones de inversión diaria

El viceconsejero de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia, Javier Pérez, ofreció una radiografía del sector desde la óptica institucional y calificó el sistema de cuidados como "una de las iniciativas más relevantes en lo que va de siglo en el ámbito de lo social". En términos de empleo, Pérez destacó que el sector ha generado 10.000 puestos de trabajo en la última década en Castilla-La Mancha, de los cuales 1.300 corresponden al último año.

El viceconsejero detalló además que actualmente se gestionan 120.000 prestaciones y servicios a la dependencia en la región, con una inversión diaria de 2 millones de euros. El crecimiento de la demanda queda ilustrado por la propia evolución demográfica: "La esperanza de vida se ha duplicado, hace 30 años había en nuestra región 200.000 personas mayores de 65 años y hoy estamos a punto de rebasar las 450.000", recordó Pérez.

El representante de la Junta también reconoció las dificultades que existe para cubrir la demanda de profesionales en el sector, que deben estar, en sus palabras, "convenientemente formados y remunerados". En ese sentido, reclamó una financiación justa por parte del Estado que tenga en cuenta el coste real de la prestación de servicios en una comunidad autónoma de las características territoriales y demográficas de Castilla-La Mancha.

Jornada, debate y propuestas de los profesionales

La jornada articuló su programa en torno a tres bloques. La ponencia marco ofreció una radiografía del sector en Castilla-La Mancha en términos de empleo, derechos y condiciones laborales. A continuación se desarrolló un debate sobre los cuidados como pilar fundamental de la sociedad y los retos de las políticas públicas en esta materia. El cierre del encuentro estuvo protagonizado por los propios cuidadores y cuidadoras profesionales, que trasladaron sus experiencias y sus propuestas concretas para mejorar sus condiciones de trabajo.

La cita pone de manifiesto la urgencia de un debate que trasciende lo laboral: con casi la mitad de la población castellanomanchega prevista por encima de los 65 años en apenas dos décadas y medio, el modelo de cuidados que se diseñe en los próximos años determinará tanto la calidad de vida de las personas dependientes como las oportunidades laborales —y la igualdad— de quienes las atienden.