Castilla-La Mancha vive el año más cálido desde que hay registros
Castilla-La Mancha vive en 2026 el año más cálido de su historia desde que existen registros, en 1961. El avance climatológico de julio publicado este martes por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirma que la región encadena meses mayoritariamente muy cálidos o extremadamente cálidos desde enero.
Julio registró una temperatura media de 27,2 grados, 2,4 grados por encima del valor normal del periodo de referencia 1991-2020, y se convirtió en el tercer julio más cálido de la serie regional. Albacete protagonizó el episodio más extremo: vivió el julio más cálido de toda su historia, con récords absolutos de temperatura máxima en varias de sus estaciones.
Castilla-La Mancha cierra los siete primeros meses de 2026 como el periodo más cálido registrado en la región desde el inicio de la serie histórica de la Aemet, en 1961. El avance climatológico de julio, publicado este martes por el organismo meteorológico estatal, confirma que la región ha encadenado desde enero meses mayoritariamente muy cálidos o extremadamente cálidos, sin que ningún mes haya funcionado como válvula de alivio térmico. El fenómeno se inscribe en una tendencia de calentamiento acelerado que también ha convertido el verano de 2026 en el más cálido de la historia de España desde que comenzó la serie nacional.
El mes de julio fue calificado como "muy cálido" en el conjunto de la región, con una temperatura media de 27,2 grados, 2,4 grados por encima del valor normal del periodo de referencia 1991-2020. Se trata del tercer julio más cálido desde 1961, solo superado por los registrados en 2015 y 2022. La temperatura media de las máximas alcanzó 36,2 grados, con una anomalía de +2,9 grados sobre lo habitual, mientras que la media de las mínimas se situó en 18,3 grados, con un desvío de +1,9 grados.
Albacete, la provincia más castigada
El carácter térmico del mes fue extremadamente cálido en la provincia de Albacete, que vivió el julio más cálido desde que existen registros. En el resto de provincias —Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara— el mes fue catalogado como muy cálido. La Aemet documentó récords de temperatura media de julio en varias estaciones de su red: destacan las de Viso del Marqués (Ciudad Real), Albacete ciudad, Tobarra y Albacete Base Aérea, cuya serie arranca en 1940. En todas ellas se superaron también las efemérides de temperatura media de las máximas para un mes de julio.
Los datos más extremos se concentraron en el episodio de calor del 22 y 23 de julio. El día 22, Albacete ciudad registró una temperatura máxima de 42,0 grados y Munera alcanzó los 42,5 grados, superando en ambos casos el récord absoluto de temperatura máxima para cualquier julio de sus respectivas series. El día 23, fue el turno de Hellín, con 43,5 grados, y Tobarra, con 42,8 grados, que también pulverizaron sus registros históricos para ese mes. La evolución diaria de la temperatura media mostró valores superiores a los normales durante prácticamente la totalidad del mes.
Un julio muy seco, pero un año muy húmedo
Las precipitaciones ofrecieron en julio la cara opuesta al calor: la región registró una precipitación media de tan solo 1,5 litros por metro cuadrado, equivalente al 19 % del valor normal del periodo 1991-2020. Aemet calificó el mes como "muy seco" en el conjunto regional, lo que lo sitúa como el séptimo valor más bajo de la serie desde 1961, igualado con el de 1962. Por provincias, julio fue muy seco en Toledo, Guadalajara y Ciudad Real, y seco en Albacete y Cuenca. En Guadalajara y Toledo, el mes se situó entre los diez julios menos lluviosos de toda la serie histórica.
A pesar de este acusado déficit pluviométrico, el periodo acumulado de enero a julio mantiene un carácter muy húmedo en la región. Las abundantes precipitaciones registradas principalmente en enero y durante la primavera compensan ampliamente el déficit de junio y julio, lo que matiza la lectura del dato mensual y sitúa el año, en términos hídricos acumulados, en una posición menos comprometida de lo que el verano sugiere.
Tormentas, rayos y viento
En el capítulo de fenómenos asociados, la Aemet registró 739 descargas eléctricas en Castilla-La Mancha durante julio, con casi la mitad concentradas en los días 6 y 7. El resto se distribuyó en distintos episodios tormentosos hasta el día 21.
En cuanto al viento, la racha máxima del mes fue de 90 km/h, registrada en Chinchilla (Albacete) el día 20 y de origen convectivo; una marca que se aproximó de nuevo el día 23, con 84 km/h en la misma estación. También destacaron las rachas en Sigüenza (Guadalajara) y Munera (Albacete), igualmente asociadas a tormentas. Un perfil diferente presentó Zaorejas (Guadalajara, 1.250 metros de altitud), que protagonizó los episodios de viento sostenido del mes, con rachas de entre 66 y 68 km/h los días 16 y 24, en este caso sin firma convectiva. Guadalajara fue la provincia con mayor viento medio diario del mes, y Ciudad Real, la de menor.
España, el verano más cálido de su historia
El contexto regional se enmarca en una situación aún más alarmante a escala nacional. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, anunció este martes que el verano de 2026 —considerado el bimestre junio-julio— es ya el más cálido de toda la serie histórica de la Aemet en España desde 1961. "Su temperatura media ha sido de 24,5 grados", señaló la ministra a través de su cuenta en la red social Bluesky.
Esta cifra supera en +0,7 grados los bimestres junio-julio más cálidos registrados hasta ahora —2025 y 2022, que estaban empatados— y en +2,9 grados el promedio normal del periodo de referencia. Aagesen subrayó la aceleración del fenómeno: "Nueve de los diez bimestres junio-julio más cálidos de la serie se han registrado en el siglo XXI. Y los cinco más cálidos, desde 2015".
En términos de precipitación, la ministra indicó que el verano de 2026 es también el más seco de la serie histórica: tan solo se han registrado 17 litros por metro cuadrado en el conjunto del país, por debajo del verano de 1994 —el segundo más seco, con 21 l/m²— y de los veranos de 2005 y 2016, con 27 l/m². "En verano siempre llueve poco, pero este año la lluvia ha sido especialmente escasa: pocas tormentas y muy aisladas", explicó.
Aagesen reclama un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática
Ante estos datos, la vicepresidenta tercera aprovechó su intervención para reclamar unidad política. "Frente a estos impactos la respuesta pasa por la unidad: coordinación entre administraciones para dar respuesta inmediata. A la vez, acuerdos estratégicos que aborden la raíz de la crisis climática. Es momento de sumar fuerzas. Necesitamos un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática", recalcó Aagesen.
La doble condición de 2026 como el año más cálido y uno de los más secos en sus meses estivales desde que existen registros sitúa a Castilla-La Mancha —y al conjunto de España— ante una señal climática de primer orden, en un contexto en el que la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo no ha dejado de crecer en las últimas décadas.