Castilla-La Mancha suma tres muertes por calor en lo que va de julio

Castilla-La Mancha suma tres muertes por calor en lo que va de julio

El calor extremo se ha cobrado tres vidas en Castilla-La Mancha en los primeros días de julio, mientras que en el conjunto de junio la cifra de fallecidos atribuibles a las altas temperaturas en la región ascendió a 33 personas, según los datos provisionales del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.

En el conjunto de España, la segunda ola de calor del verano arrancó este domingo con catorce comunidades en alerta por temperaturas que pueden superar los 42 grados en numerosos puntos de la península. Los datos del mismo sistema cifran en 153 los fallecidos atribuibles al calor en todo el país durante los primeros días de julio, tras los 937 de junio.

El calor se cobró la vida de tres personas en Castilla-La Mancha entre el comienzo de julio y los primeros días del mes, según los datos provisionales del sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. La cifra se suma a las 33 víctimas que el mismo sistema registró en la región durante todo el mes de junio, en un verano marcado por episodios de calor extremo sostenido desde las primeras semanas de la temporada estival.

El sistema MoMo no contabiliza exclusivamente los fallecimientos debidos a un golpe de calor, sino todos los que pueden asociarse a un agravamiento de otras patologías —cardiovasculares, respiratorias o renales— provocado por las altas temperaturas. Su metodología consiste en estimar el exceso de defunciones comparando las muertes observadas con las que cabría esperar en un territorio y periodo concretos en ausencia de condiciones extremas. Las cifras que publica diariamente son provisionales: el sistema las actualiza de forma permanente incorporando defunciones notificadas con retraso, y no las considera definitivas y consolidadas hasta transcurridas varias semanas de cada periodo analizado.

Un mapa con grandes disparidades entre regiones

Los datos de junio revelan diferencias marcadas entre comunidades. El País Vasco encabeza el recuento con 153 muertes atribuibles al calor, seguido de Cataluña con 127 y Madrid con 93. En el extremo opuesto, cuatro territorios —Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla— presentaron cero fallecimientos por esta causa durante todo el mes.

En las regiones del entorno de CLM, Castilla y León registró 90 víctimas en junio, Aragón 45 y Extremadura 7. En los primeros días de julio, la distribución varía de forma notable: Cataluña concentra ya 57 muertes, Andalucía suma 24 y el País Vasco acumula 18, mientras que la cifra de CLM se mantiene en 3, la misma que Aragón, Asturias y Extremadura.

La segunda ola de calor dispara las alertas

Paralelamente a la publicación de estos datos, este domingo comenzó oficialmente la segunda ola de calor del verano, un episodio de temperaturas extremas que, según las previsiones, se prolongará al menos hasta el martes con valores que pueden superar los 42 grados en amplias zonas de la península.

Ante esta situación, catorce comunidades activaron avisos por temperaturas extremas. Los más severos, en nivel naranja (peligro importante), afectan a Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia y Madrid. En nivel amarillo (peligro bajo) se encuentran Asturias, Baleares, Castilla y León, Navarra, País Vasco, La Rioja y Canarias.

Los primeros datos recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) antes de las 11:00 horas de este domingo ya mostraban más de 33 grados en numerosos puntos del sur y el este peninsular y en Baleares. En la localidad cordobesa de Cardeña se alcanzaron 35,3 grados a las 9:40 horas, cuando todavía no habían llegado las horas centrales del día. La jornada anterior cerró con la temperatura máxima en la ciudad de Badajoz, donde los termómetros llegaron a 43,5 grados.

Riesgo sanitario en gran parte de la península

El mapa de riesgo para la salud publicado por el Ministerio de Sanidad aparece teñido en buena parte del territorio con el color rojo (riesgo alto), especialmente en el noroeste peninsular, el norte, el noreste, zonas del interior del Levante y el extremo suroeste. El naranja y el amarillo cubren prácticamente el resto de la península y los archipiélagos balear y canario, y el verde —ausencia de riesgo— queda limitado a áreas muy reducidas.

Desde el ministerio se recuerda que no todas las personas son igualmente vulnerables al calor y se insta a prestar especial atención a los mayores de edad, las mujeres embarazadas, los menores de 4 años, las personas con enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre. Las recomendaciones incluyen beber agua con regularidad, mantenerse en espacios frescos y evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día.