Castilla-La Mancha registra 3.402 nacimientos hasta el mes de marzo
Castilla-La Mancha registró 3.402 nacimientos en el primer trimestre de 2026, un 0,23% más que en el mismo período del año anterior, y 7.545 defunciones, un 1,51% más que en 2025, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Cuenca protagonizó el repunte natalicio más llamativo con un alza del 16,90%, mientras Toledo y Ciudad Real registraron caídas en nacimientos. En defunciones, Toledo acumuló el mayor número absoluto, con 2.454 fallecimientos en los tres primeros meses del año.
Castilla-La Mancha cerró el primer trimestre de 2026 con 3.402 nacimientos, frente a los 3.394 contabilizados entre enero y marzo de 2025, lo que supone un incremento del 0,23%, según los datos oficiales difundidos este miércoles por el INE. De los recién nacidos, 1.666 fueron niñas y 1.736 niños. El dato global, modesto en términos porcentuales, enmascara realidades provinciales muy dispares: mientras Cuenca experimenta el mayor repunte de la serie, Toledo y Ciudad Real acumulan descensos significativos.
Toledo encabeza el ránking absoluto de nacimientos con 1.244 entre enero y marzo —609 niñas y 635 niños—, pero registra al mismo tiempo una caída del 2,44% respecto al mismo trimestre de 2025, cuando se produjeron 1.275 alumbramientos. La provincia más poblada de la región sigue siendo el principal motor demográfico en términos de volumen, aunque su evolución apunta en sentido contrario al de la media regional.
Ciudad Real, con el mayor retroceso relativo
Ciudad Real ocupa la segunda posición en número absoluto de nacimientos, con 720 en los tres primeros meses del año —353 niñas y 367 niños—, pero anota el descenso porcentual más pronunciado de las cinco provincias: un 6,38% menos que en el primer trimestre de 2025, cuando se registraron 769 nacimientos. Es la caída más acusada de toda la región en este período.
Albacete, con 632 nacimientos —315 niñas y 317 niños—, se sitúa como la tercera provincia en volumen y la segunda en crecimiento relativo, con un incremento del 4,45% respecto al mismo trimestre del año anterior. Le sigue Guadalajara, que suma 460 nacimientos —231 niñas y 229 niños— y crece un 2,42% frente a los tres primeros meses de 2025.
Cuenca, el dato más llamativo de la región
El registro más sobresaliente corresponde a Cuenca, que con 346 nacimientos —158 niñas y 188 niños— anota el mayor incremento relativo de la región: un 16,90% más que en el primer trimestre de 2025, cuando solo se registraron 296 alumbramientos. Es el dato más llamativo de la estadística trimestral y supone una inflexión notable para una provincia que históricamente figura entre las de menor densidad poblacional de España y que en los últimos ejercicios había encadenado registros de natalidad muy contenidos.
Un solo trimestre no permite determinar si el repunte conquense responde a una tendencia estructural o a una fluctuación puntual. La evolución de los próximos meses aportará claves sobre si el despegue de Cuenca, unido a los avances de Albacete y Guadalajara, es suficiente para compensar el retroceso natalicio de Toledo y Ciudad Real, las dos provincias que concentran el grueso de la población de Castilla-La Mancha.
Defunciones
Castilla-La Mancha acumuló 7.545 defunciones en el primer trimestre de 2026, 102 fallecimientos más que en el mismo período del año anterior, lo que supone un incremento del 1,51%, según los mismos datos del INE publicados este miércoles.
Toledo registró el mayor número de muertes en términos absolutos, con 2.454 defunciones —1.195 hombres y 1.259 mujeres—, seguida de Ciudad Real, con 1.936 —978 hombres y 958 mujeres—. Albacete sumó 1.456 fallecimientos —791 hombres y 665 mujeres—, Cuenca, 882 —461 hombres y 421 mujeres— y Guadalajara, 817 —450 hombres y 367 mujeres—.
El cruce de ambas estadísticas arroja un saldo vegetativo negativo para la región: por cada nacimiento registrado en el primer trimestre se produjeron más de dos defunciones, una proporción que refleja el envejecimiento estructural de la población castellanomanchega y que sitúa a la región en la tendencia demográfica regresiva que comparte con la mayor parte del interior peninsular.