Castilla-La Mancha refuerza la humanización del dolor pediátrico
El Gobierno regional sitúa la atención al dolor infantil como eje estratégico del modelo sanitario.
La I Jornada sobre Humanización del Dolor Pediátrico reúne en Toledo a 200 profesionales y presenta el proyecto europeo HUPEDCARE, dotado con 800.000 euros.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado su compromiso con un modelo sanitario centrado en las personas, situando la humanización del dolor pediátrico como línea estratégica de mejora asistencial, durante la inauguración de la I Jornada Presencial sobre Humanización del Dolor Pediátrico celebrada este viernes en Toledo. El encuentro, organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha y el Sindicato de Enfermería SATSE, ha reunido a 200 profesionales del ámbito asistencial y académico en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, con el objetivo de reforzar una atención más humana y basada en la evidencia científica.
La directora general de Cuidados y Calidad del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Montserrat Hernández, ha sido la encargada de inaugurar la jornada, que se ha desarrollado bajo el lema ‘Construyendo Comunidades del Cuidado: Acompañar con ciencia, transformar con humanidad’. Durante su intervención, ha subrayado que “hablar de dolor pediátrico es hablar de vulnerabilidad, pero también de responsabilidad institucional”, destacando que la atención al dolor infantil “no es solo un reto clínico, sino un compromiso ético y social que define la calidad de nuestro sistema sanitario”.
En el acto también han participado el vicedecano de la Facultad de Fisioterapia y Enfermería de Toledo, José Alberto Laredo; la directora de Enfermería del Hospital Nacional de Parapléjicos, Mª Jesús Bocos; la investigadora principal del proyecto europeo HUPEDCARE, Sagrario Gómez; y la secretaria provincial de SATSE Toledo, Gemma Torrejón .
Humanización como política sanitaria estructural
Hernández ha defendido que la humanización no debe entenderse como un complemento, sino como “un principio estructural del modelo asistencial que estamos impulsando en Castilla-La Mancha”. En este sentido, ha remarcado que los niños “no son pequeños adultos, sino personas con necesidades específicas que requieren abordajes integrales”, y ha insistido en que garantizar una atención sensible, coordinada y basada en la evidencia es una responsabilidad pública.
“El dolor infantil exige conocimiento técnico, pero también escucha, empatía y acompañamiento. La excelencia sanitaria se alcanza cuando combinamos ciencia y humanidad”, ha afirmado la directora general, incidiendo en que el compromiso del Ejecutivo autonómico pasa por garantizar que ningún niño experimente dolor evitable y que las situaciones de sufrimiento se aborden con profesionales preparados y entornos adecuados.
Asimismo, ha señalado que humanizar implica “formar, investigar, innovar y coordinar”, construyendo comunidades del cuidado capaces de responder con sensibilidad y rigor científico a una de las experiencias más difíciles que puede vivir un menor o su familia.
Universidad y sistema sanitario, alianza para transformar los cuidados
Uno de los ejes centrales de la jornada ha sido la puesta en valor del proyecto internacional HUPEDCARE (La educación superior como motor en la humanización en cuidados del dolor pediátrico), liderado por la Universidad de Castilla-La Mancha y financiado por la European Education and Culture Executive Agency (EACEA) con 800.000 euros.
La iniciativa, coordinada por las profesoras Sagrario Gómez Cantarino y Cristina Lirio Romero, reúne a universidades de España, Europa, América Latina y África con el objetivo de transformar la formación superior en el ámbito del dolor pediátrico, integrando la humanización como pilar esencial del cuidado.
Para la directora general, este proyecto representa el modelo de colaboración que se quiere consolidar en la región: un sistema sanitario apoyado en la investigación, la docencia y la innovación para mejorar la práctica asistencial. “Las instituciones sanitarias aportan la experiencia directa del cuidado; la universidad aporta investigación, pensamiento crítico y transferencia de conocimiento. Juntas generan un círculo virtuoso que eleva la calidad asistencial y fortalece el sistema público”, ha destacado.
Comunicación, trabajo en equipo y recursos no farmacológicos
La jornada, organizada conjuntamente por SATSE y la Facultad de Fisioterapia y Enfermería de Toledo, a través del proyecto europeo HUPEDCARE, ha querido dar respuesta a las necesidades de formación continua de los profesionales sanitarios y reforzar el compromiso con una cultura del cuidado centrada en el paciente pediátrico y su familia.
Bajo el título ‘Jornada sobre comunicación y trabajo en equipo en el abordaje del dolor pediátrico’, el encuentro ha abordado la importancia de la coordinación entre escuela, hospital y familia, los grandes retos de cuidados desde la perspectiva enfermera y diversos proyectos e iniciativas que buscan mejorar la experiencia de los menores durante los procesos dolorosos.
Entre las iniciativas presentadas destaca “Sofía, la muñeca terapéutica”, creada e ilustrada por José Luis Carpio Blanco, enfermero en el Complejo Hospitalario Universitario de Toledo. Se trata de un recurso no farmacológico diseñado para acompañar a los niños desde una dimensión lúdica durante procedimientos dolorosos, integrando el cuidado técnico con el emocional. Según se explicó, este tipo de intervenciones, basadas en la evidencia y adaptadas al desarrollo infantil, pueden contribuir de manera significativa a la humanización del cuidado.
Un paso más hacia un sistema sanitario más sensible
La participación de 200 profesionales sanitarios, docentes, investigadores, gestores y estudiantes ha consolidado esta primera edición como un espacio de reflexión y trabajo conjunto que refuerza la estrategia regional de mejora continua de la calidad asistencial.
Con este encuentro celebrado en Toledo, el Gobierno regional da un paso más en la integración de la humanización como elemento clave de su política sanitaria, alineando asistencia, universidad e investigación en un objetivo común: proteger el bienestar de la infancia y avanzar hacia un sistema sanitario más cercano, sensible y excelente.