Castilla-La Mancha forma a docentes en prácticas restaurativas

Castilla-La Mancha forma a docentes en prácticas restaurativas

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha este viernes un nuevo curso de formación en prácticas restaurativas para docentes, que se desarrollará a lo largo de todo el tercer trimestre del curso escolar. La iniciativa, lanzada desde la Consejería de Educación, forma parte de un programa estructurado en dos fases con el que la Junta busca transformar el modelo de convivencia en los centros educativos de la región.

La acción formativa está dirigida a 32 docentes en activo con experiencia previa en cursos anteriores del programa, y será impartida por Vicenç Rul-lan Castañer, psicólogo escolar y especialista en mediación y prácticas restaurativas. La formación inspira, además, el nuevo Decreto de Convivencia que prepara la Consejería, orientado a superar el enfoque correctivo y sancionador tradicional.

La Consejería de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha arrancó este viernes 24 de abril un nuevo curso de formación en prácticas restaurativas destinado a 32 docentes en activo de la región, una iniciativa que se prolongará durante todo el tercer trimestre del presente curso escolar y que la Junta enmarca dentro de una estrategia más amplia para transformar el modelo de convivencia en los centros educativos castellanomanchegos.

La directora general de Inclusión Educativa y Programas, Marian Marchante, explicó que el acceso a esta formación está condicionado a la participación previa en alguna de las ediciones de los cursos 'Introducción a las Prácticas Restaurativas. Construyendo puentes en la convivencia' y 'Profundizando en las Prácticas Restaurativas: Construyendo escuelas de convivencia', ambos pertenecientes al mismo programa de convivencia escolar impulsado por la Consejería. De este modo, la nueva acción formativa no parte de cero, sino que profundiza y da continuidad al trabajo ya realizado con el profesorado participante en ediciones anteriores.

El formador: un referente nacional en mediación escolar

El curso será impartido por Vicenç Rul-lan Castañer, psicólogo escolar, formador y especialista en mediación y prácticas restaurativas con amplio reconocimiento en el ámbito educativo por su trayectoria en la promoción de la convivencia positiva en centros escolares y comunidades. Su participación aporta al programa el aval de un perfil técnico de primer nivel en una disciplina que, pese a su creciente implantación en España, todavía no está generalizada en los currículos de formación docente inicial.

Una iniciativa estructurada en dos fases

Marchante subrayó que el nuevo curso no es una acción aislada, sino el primer tramo de una iniciativa estructurada en dos fases y orientada a tres objetivos fundamentales. El primero consiste en sensibilizar a los centros educativos que aún no conocen el enfoque restaurativo. El segundo, consolidar un equipo estable de docentes capacitados para impartir ellos mismos formaciones en esta materia dentro de sus propios centros. El tercero, generar una red creciente de escuelas comprometidas con este modelo de convivencia en toda la región.

La segunda fase, prevista para el próximo curso escolar, contemplará dos líneas de trabajo paralelas. Por un lado, la capacitación técnica de los docentes formados en esta primera etapa. Por otro, la acción directa sobre los centros, con la implementación de formaciones iniciales en prácticas restaurativas por parte del nuevo equipo de formadores que habrá sido capacitado en la fase anterior. El modelo persigue, en definitiva, una progresión en cascada: la Junta forma a los formadores para que sean ellos quienes extiendan el enfoque restaurativo a sus propios centros y compañeros.

Un decreto de convivencia que abandona el enfoque sancionador

Más allá de su impacto inmediato sobre el profesorado participante, esta formación tiene una dimensión normativa de calado. Según explicó la directora general, la iniciativa inspira el nuevo Decreto de Convivencia que la Consejería de Educación tiene actualmente en elaboración. La norma se sustentará en actuaciones proactivas, preventivas y restauradoras, abandonando así el enfoque meramente correctivo o sancionador que ha caracterizado históricamente la gestión de los conflictos escolares.

Las prácticas restaurativas aplicadas a los entornos educativos ponen el acento en la reparación del daño causado, la responsabilización de quienes intervienen en un conflicto y la reconstrucción de las relaciones afectadas, frente a los modelos tradicionales basados en la sanción y la exclusión. Su implantación en los centros exige, sin embargo, una formación específica del profesorado que la Junta busca sistematizar con este programa de dos fases. El nuevo decreto, una vez aprobado, dotará de respaldo normativo a este cambio de paradigma en la gestión de la convivencia escolar en Castilla-La Mancha.