Castilla-La Mancha forma a bomberos polacos contra incendios
Un contingente de 105 bomberos polacos se desplegará a lo largo de agosto y septiembre en Castilla-La Mancha para participar en la lucha contra los incendios forestales. El primer grupo de 35 efectivos partió este sábado desde el aeropuerto de Cracovia y permanecerá en la región hasta el 11 de agosto.
La misión se enmarca en el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, a través del cual el Infocam forma cada año a bomberos forestales europeos. Los efectivos polacos recibirán formación específica en la región y, si se producen incendios, acompañarán a los profesionales de extinción castellanomanchegos a flancos seguros.
Polonia ha respondido a la petición de ayuda española enviando un contingente de 105 bomberos forestales que se desplegarán en Castilla-La Mancha durante los meses de agosto y septiembre en el marco del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. El primero de los tres grupos, integrado por 35 efectivos, partió este sábado desde el aeropuerto de Cracovia con destino a la región, donde permanecerá hasta el próximo 11 de agosto. Los dos relevos siguientes operarán en la región entre el 10 y el 20 de agosto y entre el 20 y el 31 de agosto, respectivamente, con Toledo y Cuenca como provincias de destino.
La llegada de los bomberos polacos no es exclusivamente una misión de apoyo operativo: los efectivos recibirán formación específica en técnicas de extinción adaptadas al terreno y al clima peninsulares, y practicarán con fuego técnico. Según han explicado fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha a EFE, si durante su estancia se producen incendios, los bomberos polacos acompañarán a los profesionales de extinción de la región, pero siempre en flancos seguros, sin asumir posiciones de riesgo extremo.
El Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (Infocam) lleva a cabo este tipo de programas de formación anualmente. El año pasado, los beneficiarios fueron bomberos procedentes de Estonia, quienes, según las mismas fuentes, "estuvieron en varios incendios" durante su estancia en la región.
Una misión con retorno: la experiencia como objetivo
El comandante del Servicio Contraincendios del Estado polaco, Wojciech Kruczek, explicó en una rueda de prensa que los efectivos enviados a España proceden de unidades especializadas en incendios en terrenos de difícil acceso, acostumbradas a operar sin vehículos pesados y con herramientas manuales, una tipología que se ajusta bien al entorno forestal peninsular. Kruczek anticipó que los bomberos "tendrán mucho trabajo" durante su despliegue, dado que en España hay varios incendios de grandes dimensiones activos de forma simultánea, junto con numerosos focos de menor tamaño que emergen de forma constante y que también requieren operaciones de rescate.
El comandante subrayó que uno de los objetivos centrales de la misión es que los efectivos polacos regresen a casa con una experiencia directa que puedan aplicar en su propio país. Y el contexto lo justifica: Polonia ha registrado ya 5.700 incendios forestales en lo que va de año, una cifra que Kruczek atribuyó en parte al cambio climático y que convierte la formación en escenarios de alta intensidad como el español en un activo de enorme valor para los servicios de emergencia polacos.
El respaldo político a la misión quedó explicitado en las declaraciones del ministro de Defensa y viceprimer ministro polaco, Wladislaw Kosiniak-Kamysz: "El Servicio Contraincendios del Estado apoya a los servicios españoles en operaciones de rescate y lucha contra el fuego como parte de la solidaridad y la cooperación internacionales".
España, en alerta ante el riesgo muy alto de incendios
La llegada de los bomberos polacos se produce en un momento de máxima tensión para los servicios de extinción en toda la Península. Aunque las autoridades han dado por estabilizados los grandes frentes de las provincias de Ávila (Castilla y León) y Madrid, que calcinaron conjuntamente en torno a 70.000 hectáreas, España se mantiene en alerta ante un riesgo muy alto de incendios.
El foco de mayor preocupación en el momento de publicar esta información es el incendio declarado en Vall d'Uixó, en la provincia de Castellón, que acumula su séptima jornada activa tras haber quemado unas 10.000 hectáreas sin que los medios aéreos y terrestres desplegados logren estabilizarlo. Cerca de 3.000 personas han sido evacuadas en la zona afectada. A estos frentes se suman fuegos activos en Zamora —el que más preocupa dentro de Castilla y León—, así como en Andalucía, Galicia y Extremadura, lo que dibuja un mapa de emergencia forestal de escala nacional en pleno corazón del verano.