Castilla-La Mancha forma a 1.700 docentes en prevención de riesgos

Castilla-La Mancha forma a 1.700 docentes en prevención de riesgos

El Gobierno de Castilla-La Mancha impulsa un total de 13 acciones formativas en materia de prevención de riesgos laborales que alcanzan a casi 1.700 docentes de la región a través del Centro Regional de Formación del Profesorado.

La iniciativa busca que el profesorado identifique mejor los riesgos asociados al ejercicio de su profesión y pueda incorporar medidas preventivas en su entorno laboral, según explicó el director del centro, Juan Carlos Palomino.

El Gobierno regional puso en marcha este curso un programa de 13 acciones formativas en prevención de riesgos laborales dirigidas al profesorado de Castilla-La Mancha, que está llegando a cerca de 1.700 docentes en todo el territorio. El director del Centro Regional de Formación del Profesorado, Juan Carlos Palomino, presentó este domingo 25 de mayo en Toledo el alcance de la iniciativa, subrayando el interés que ha despertado entre el colectivo y su contribución directa al fomento de la seguridad y la salud laboral en los centros educativos.

Palomino explicó que estas acciones tienen un objetivo claro: que el profesorado conozca mejor los riesgos vinculados al desempeño profesional docente y sea capaz de incorporar medidas preventivas en su entorno de trabajo cotidiano. "Estas acciones contribuyen a que el profesorado conozca mejor los riesgos vinculados al desempeño profesional docente y pueda incorporar medidas preventivas en su entorno laboral", señaló el director del centro formativo.

Formación desde el inicio de la carrera docente

Uno de los aspectos más destacados del programa es su carácter estructural dentro del sistema educativo regional. La Consejería ha apostado por incorporar la prevención de riesgos laborales desde el inicio de la carrera profesional docente, de forma que los nuevos profesores accedan al sistema ya con una mayor conciencia preventiva y con herramientas básicas para cuidar su salud en el trabajo.

Palomino insistió en que este enfoque permite que la cultura preventiva no se limite a una formación puntual, sino que se consolide como parte del bagaje profesional de cualquier docente desde sus primeros pasos en la enseñanza. La medida, en su opinión, tiene un efecto multiplicador a largo plazo en la mejora de las condiciones laborales del conjunto del profesorado.

Riesgos específicos y trabajos en altura

El programa no se circunscribe a la prevención general. El director del Centro Regional de Formación del Profesorado precisó que la formación aborda también riesgos específicos relacionados con familias profesionales concretas, ciclos de Formación Profesional (FP) y situaciones particulares que se producen en determinados centros educativos.

Entre los contenidos más especializados, Palomino destacó la formación vinculada a trabajos en altura, una materia que amplía el enfoque preventivo hacia contextos profesionales o educativos donde pueden desarrollarse tareas con un mayor nivel de riesgo y que requieren una capacitación diferenciada. Este tipo de formación está especialmente orientada a docentes de ciclos de FP cuyas familias profesionales contemplan actividades con riesgos físicos más elevados.

"La formación aborda también riesgos específicos que requieren una capacitación más especializada, reforzando la seguridad en contextos profesionales o educativos donde pueden desarrollarse tareas con mayor nivel de riesgo", subrayó el director del centro, que destacó la necesidad de adaptar los contenidos a la diversidad de entornos en los que trabaja el profesorado castellanomanchego.

Un programa con amplio impacto en el aula

El Centro Regional de Formación del Profesorado actúa como eje vertebrador de esta iniciativa, canalizando la oferta formativa hacia los docentes de las cinco provincias de la región. El interés mostrado por el colectivo —con cerca de 1.700 participantes en el conjunto de las 13 acciones— refleja una demanda real de formación específica en materia de seguridad y salud, un ámbito que hasta hace poco no contaba con una presencia sistemática en los planes de formación continua del profesorado.

La apuesta de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por integrar la prevención de riesgos en la cultura docente desde las primeras etapas de la carrera profesional sitúa a la región en la senda de las comunidades autónomas que conciben la salud laboral no como un requisito burocrático, sino como una competencia esencial del profesional de la educación.