Castilla-La Mancha destina 98.500 euros a Cruz Roja para emergencias

El Gobierno de Castilla-La Mancha y Cruz Roja refuerzan su colaboración para actuar ante las emergencias

La Junta incrementa un 64,2% la financiación respecto a 2021 para reforzar la atención ante incendios, inundaciones y grandes emergencias.

El convenio, vigente hasta finales de 2026, incluye apoyo logístico, albergue provisional, asistencia sanitaria y psicológica.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha firmado en Toledo un nuevo convenio de colaboración con Cruz Roja para reforzar la asistencia ante situaciones de urgencias y emergencias en la región, dotado con 98.500 euros para el año 2026, lo que supone un incremento del 64,2% respecto a 2021, con el objetivo de mejorar el apoyo logístico y la coordinación de recursos humanos y materiales en actuaciones de protección civil.

El acuerdo ha sido suscrito por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, y el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Jesús Esteban, en un acto en el que también han participado el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig, y el coordinador autonómico de Cruz Roja, Jesús Rodríguez, según ha informado la Junta en nota de prensa.

La finalidad del convenio es dar respuesta a las necesidades de la población ante situaciones de urgencia y emergencia, como evacuaciones por incendios forestales o la prestación de apoyo psicosocial a víctimas, reforzando la colaboración entre ambas instituciones en el marco de la activación de planes de protección civil de ámbito autonómico.

Apoyo logístico y albergue para hasta 300 personas

En virtud del acuerdo, Cruz Roja asume compromisos concretos en situaciones extraordinarias, especialmente cuando se active un plan de protección civil autonómico. Entre ellos figura el apoyo logístico para la distribución de productos básicos de higiene y limpieza, con un máximo de 300 unidades en un periodo de hasta tres días.

El convenio contempla además la instalación, organización y gestión de áreas de albergue provisional y asistencia social en instalaciones cerradas que reúnan condiciones adecuadas de confortabilidad. En estos espacios se podrá atender hasta 300 personas durante un máximo de tres días, plazo prorrogable por causas justificadas y previo acuerdo entre las partes.

Refuerzo de comunicaciones y respuesta en ocho horas

En materia de coordinación operativa, el acuerdo financia el despliegue de capacidades tecnológicas por parte de Cruz Roja, como centralitas, teléfonos móviles, red informática y sistemas de radiocomunicaciones, además de personal propio para ampliar y complementar la gestión de la emergencia sobre el terreno. El tiempo de respuesta no superará las ocho horas desde la solicitud formal.

También se incluye la colaboración en búsqueda de personas desaparecidas o perdidas en medio terrestre, con un tiempo máximo de respuesta de 12 horas desde la solicitud formal del 1-1-2, siempre tras el requerimiento previo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. A ello se suma la prestación de apoyo sanitario con vehículos, personal y material, a petición de la dirección de un plan de protección civil y canalizada a través del Servicio de Emergencias.

Asistencia psicosocial en grandes tragedias

Uno de los ejes fundamentales del convenio es la asistencia psicosocial a víctimas, familiares y grupos operativos que intervengan en emergencias. Este servicio se activará en supuestos como planes de emergencia, accidentes con múltiples víctimas o situaciones en las que haya menores implicados, así como en accidentes laborales u otros con al menos un fallecido que generen especial impacto social.

También se contempla su actuación en incendios urbanos o forestales con más de dos personas fallecidas o desaparecidas; en muertes derivadas de explosiones o actos de terrorismo; en casos de secuestros o desapariciones; intentos de suicidio o suicidios consumados; violencia de género y otros episodios de violencia con menores como testigos.

La formación en emergencias de todos los intervinientes, bajo la coordinación de la Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha —dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital—, constituye otro de los pilares del acuerdo, que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.

Para su desarrollo se establecerán los protocolos operativos necesarios con el fin de maximizar la capacidad de respuesta, reducir riesgos para las personas y sus bienes, organizar de forma eficiente el trabajo de los equipos intervinientes y garantizar una atención adecuada de auxilio.

Balance de actuaciones con el 1-1-2

Durante 2025, Cruz Roja colaboró activamente con el Servicio de Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha en la activación del PRICAM por las intensas lluvias y desbordamientos registrados en marzo en distintos puntos de la región. También participó en la activación del PLATECAM en abril, tras la interrupción del suministro eléctrico que afectó a toda la comunidad autónoma, asistiendo a pasajeros de varias líneas de tren, además de intervenir en diversos incendios.

Ya en 2026, la organización desplazó su equipo especial de albergue a Talavera de la Reina (Toledo) con motivo de la activación del PRICAM en febrero.

Asimismo, participó en 2025 en distintos simulacros coordinados por la Dirección General de Protección Civil, como activaciones del PLATECAM en Yebes (Toledo), del PRICAM en Almansa (Albacete) y en Alcaudete de la Jara (Toledo), del PLATECAM en el aeropuerto de Albacete, del PEEP en Repsol Butano en Puertollano (Ciudad Real) y del PLATECAM en Villanueva de la Jara (Cuenca).

En el ámbito de la atención psicológica, entre 2019 y 2025 se han atendido cerca de 250 incidentes tras la activación de protocolos desde el 1-1-2. Los principales casos han sido suicidios y accidentes laborales o de tráfico, todos ellos fallecimientos inesperados y traumáticos para sus familiares.