Castilla-La Mancha destina 2,7 millones a proyectos de cooperación
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha abierto su principal línea de subvenciones para proyectos de cooperación internacional al desarrollo con 2.785.600 euros de presupuesto para 2026.
La convocatoria, publicada este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), consolida el crecimiento de esta política pública y permitirá financiar proyectos sociales en América Latina, el Caribe y África subsahariana.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado este jueves, 12 de marzo de 2026, en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) la convocatoria de subvenciones para proyectos de cooperación internacional al desarrollo, dotada con 2.785.600 euros, una línea considerada la principal herramienta de apoyo a iniciativas solidarias en el exterior impulsada por la Consejería de Bienestar Social. La medida refuerza la política de solidaridad internacional del Ejecutivo autonómico y permitirá financiar proyectos destinados a reducir la pobreza, combatir las desigualdades y mejorar las condiciones de vida en países con mayores necesidades.
Esta convocatoria consolida la senda de crecimiento sostenido que ha experimentado la cooperación regional en los últimos años y reafirma el compromiso del Gobierno autonómico con una política pública centrada en la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la pobreza en los países más vulnerables.
La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha subrayado que “Castilla-La Mancha vuelve a demostrar, con hechos, que la cooperación internacional es una política útil, necesaria y plenamente vigente”. En esta línea, ha señalado que la convocatoria refleja “el compromiso de una región solidaria que entiende que la igualdad, la dignidad y los derechos humanos deben defenderse también más allá de nuestras fronteras”.
Crecimiento del presupuesto desde 2016
La dotación económica de la convocatoria refleja un incremento significativo respecto a 2016, año en el que el Gobierno regional recuperó estas ayudas tras varios años sin convocarse. Una década después, el presupuesto alcanza casi 2,8 millones de euros, lo que supone un crecimiento cercano al 40 por ciento desde entonces.
Según ha destacado García Torijano, esta evolución responde a una estrategia consolidada del Ejecutivo autonómico para fortalecer la ayuda oficial al desarrollo. “Seguimos avanzando en una hoja de ruta clara, marcada por la responsabilidad institucional y por el compromiso con una cooperación transformadora y estable”, ha señalado.
Además, la consejera ha recordado que en 2026 Castilla-La Mancha superará por primera vez los cuatro millones de euros destinados a cooperación internacional si se suman todas las convocatorias gestionadas por la Consejería de Bienestar Social.
Entre ellas se encuentran:
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La convocatoria de proyectos de cooperación, publicada este jueves.
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La línea de Acción Humanitaria y Emergencia.
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La convocatoria de Educación para el Desarrollo.
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La nueva iniciativa de Voluntariado Joven en Cooperación, que se incorpora este año.
A ello se suma la colaboración del Ejecutivo regional con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), una cooperación que el Gobierno autonómico pretende reforzar “en un momento especialmente tenso en el contexto internacional”, con el objetivo de mejorar el alcance y la eficacia de las intervenciones humanitarias.
Una herramienta consolidada desde 1993
Las subvenciones destinadas a proyectos de cooperación internacional al desarrollo se convocan en Castilla-La Mancha desde 1993, aunque han sufrido interrupciones en algunos periodos. En concreto, la línea quedó suspendida entre 2011 y 2015, y volvió a interrumpirse de forma excepcional en 2020 debido a la pandemia.
Desde su recuperación en 2016, estas ayudas han mantenido una evolución positiva hasta consolidarse como una herramienta esencial para apoyar a las poblaciones más vulnerables en diferentes regiones del mundo.
El objetivo de las subvenciones es financiar proyectos orientados a reducir la pobreza y las desigualdades, apoyando a comunidades que sufren exclusión social, precariedad o vulneración de derechos fundamentales.
Entre los ámbitos de actuación prioritarios se incluyen:
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Acceso al agua potable
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Educación
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Salud
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Seguridad alimentaria
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Igualdad entre mujeres y hombres
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Fortalecimiento comunitario
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Mejora de las condiciones de vida en contextos frágiles
Las zonas geográficas prioritarias para la cooperación regional se encuentran en Centroamérica, el Caribe, América del Sur y África subsahariana, con especial atención a países como El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Cuba, República Dominicana, Haití, Bolivia, Burkina Faso, Malí y Senegal.
El importe máximo subvencionable por proyecto será de 100.000 euros y la convocatoria entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el DOCM.
La consejera también ha destacado el papel de las organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONGD) y del tejido solidario regional, subrayando que detrás de cada iniciativa hay entidades con experiencia y presencia sobre el terreno. “Detrás de cada proyecto hay entidades comprometidas, profesionales y con una enorme capacidad de trabajo sobre el terreno. Esta convocatoria también reconoce y refuerza esa labor imprescindible”, ha afirmado.
Ayudas para emergencias humanitarias
Junto a la convocatoria principal, el Gobierno regional mantiene en 2026 otra línea de financiación destinada a proyectos de acción humanitaria y de emergencia, que ya ha sido publicada y mantiene abierto su plazo de solicitudes.
Esta convocatoria cuenta con una dotación de 427.390 euros y está orientada a responder con rapidez a crisis humanitarias, catástrofes naturales, desplazamientos forzosos de población o situaciones de especial gravedad. El importe máximo por proyecto será de 30.000 euros.
García Torijano ha subrayado que ambas líneas de actuación forman parte de un mismo enfoque estratégico: “La cooperación al desarrollo y la acción humanitaria forman parte de una misma voluntad de compromiso: trabajar a largo plazo para transformar realidades, sin dejar de responder con rapidez y eficacia cuando una emergencia compromete la vida y la dignidad de miles de personas”.