Cáritas atendió a 52.252 personas en Castilla-La Mancha en 2025

Ángel Román Idígoras, obispo de Albacete y obispo acompañante de Cáritas Regional (c); Rosa García Fernández de Sevilla, presidenta de la entidad (d); y Amador Casquero Fernández, coordinador regional (i).

Cáritas Regional de Castilla-La Mancha atendió durante 2025 a 52.252 personas en la región a través de sus cinco diócesis, con una inversión total de 23.494.830 euros sostenida en un 58% por fondos propios y donaciones privadas. La entidad presentó este martes en Toledo su Memoria Institucional 2025, que dibuja un escenario de exclusión crónica en el que una de cada cinco personas en Castilla-La Mancha se encuentra en situación de exclusión social.

El perfil predominante de las personas atendidas es el de hogares con ingresos insuficientes, afectados por el desempleo, el empleo precario o la temporalidad crónica. La presidenta de la entidad, Rosa García Fernández de Sevilla, subrayó que "la transformación social es una tarea colectiva" y llamó a tejer relaciones fraternales "en un tiempo marcado por discursos de odio".

Cáritas Regional de Castilla-La Mancha presentó este martes en Toledo su Memoria Institucional 2025, un documento que refleja la actividad desarrollada por la entidad a lo largo del pasado ejercicio a través de las cinco Cáritas Diocesanas de la región: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Sigüenza-Guadalajara y Toledo. En total, 52.252 personas recibieron atención directa en Castilla-La Mancha, una cifra que la organización sitúa en un contexto de "cronificación de la exclusión social" que, según el IX Informe FOESSA, ya afecta al 20% de la población regional.

En el acto de presentación, celebrado en la capital regional, intervinieron el obispo de Albacete y obispo acompañante de Cáritas Regional, Ángel Román Idígoras; la presidenta de la entidad, Rosa García Fernández de Sevilla; y el coordinador regional, Amador Casquero Fernández.

El perfil de la persona atendida: mujeres, extranjeras y con empleo precario

La Memoria 2025 traza con precisión el retrato de quienes llaman a las puertas de Cáritas en la región. El 59% de las personas atendidas fueron mujeres y el 41%, hombres. En cuanto a la procedencia, el 58% tenían otras nacionalidades y el 42% eran de nacionalidad española. El coordinador regional, Amador Casquero, recordó que "detrás de cada estadística hay una historia única".

El perfil predominante corresponde a "gente de hogares con ingresos insuficientes, afectados por el desempleo, por un empleo precario o por una temporalidad crónica", en palabras de la propia organización. A este grupo se suman familias con menores a cargo —especialmente monoparentales— con dificultades "para a veces cubrir las necesidades más básicas", así como personas migrantes "sin red de apoyo y con barreras de acceso a servicio público, también en situación administrativa irregular".

Sobre la regularización de migrantes, la presidenta García Fernández de Sevilla la calificó de "un hito, que no debería haberse producido si las cosas se hubieran ido haciendo paulatinamente", y la valoró como "una gran posibilidad para muchos migrantes que vivían ocultos, pero que tienen que vivir, y para que puedan salir a la luz y puedan defender sus derechos, sobre todo el derecho al trabajo".

La radiografía social: vivienda, jóvenes y la trampa del empleo

Los datos de la Memoria 2025 coinciden con las conclusiones del IX Informe FOESSA para Castilla-La Mancha, que certifica que la exclusión social afecta ya al 20% de la población regional —una de cada cinco personas— y que el sistema presenta "fallas estructurales": tres de cada cuatro hogares en exclusión severa activan de forma autónoma estrategias de inclusión sin lograr salir de ella, lo que confirma que "disponer de un empleo ya no es garantía para evitar la vulnerabilidad".

El análisis de Cáritas identifica la vivienda como el epicentro de la desigualdad en la región: el 22% de la población se ve afectada por alquileres inasumibles o situaciones de infravivienda. El empleo precario y las trabas administrativas cronifican la pobreza, con especial impacto sobre los jóvenes —quienes, según FOESSA, serán la primera generación que vivirá peor que sus progenitores— y sobre la población migrante.

La presidenta de Cáritas Regional resumió el espíritu de la Memoria bajo el lema institucional: "Elige amar. Elige comunidad". "Esta Memoria es un ejercicio de responsabilidad, gratitud y transparencia", afirmó García Fernández de Sevilla. "En un tiempo marcado por discursos de odio, necesitamos reorientar el corazón hacia la fraternidad humana y visibilizar los gestos que generan esperanza."

23,4 millones de euros y cerca de 4.000 voluntarios

Toda la labor de acompañamiento e inserción social desarrollada en 2025 supuso una inversión total de 23.494.830 euros. El modelo de financiación de Cáritas Regional mantiene una base de independencia: el 58% de los fondos fueron propios y privados —procedentes de donaciones y recursos institucionales—, mientras que el 42% restante provino de subvenciones y convenios con las distintas administraciones públicas: local, provincial, regional y estatal.

Ese despliegue económico fue posible gracias al "motor humano" de la organización, que en 2025 contó con 3.979 personas voluntarias, 419 técnicos contratados, 2.301 socios y 7.234 donantes, además del apoyo de los sacerdotes de la red de Cáritas Parroquiales.

El obispo de Albacete, Ángel Román Idígoras, destacó que Cáritas es "la propia Iglesia en acción" y elogió la entrega de quienes la integran: "La construcción del bien requiere de hombres y mujeres que en nuestro día a día se convierten en verdaderos 'mártires de lo cotidiano': personas que escuchan, que cuidan y consuelan con discreción."

Desglose por programas: de la acogida básica a la reinserción de reclusos

El coordinador regional Amador Casquero presentó el desglose detallado de personas atendidas por programas durante el ejercicio:

  • Acogida y Asistencia básica: 26.889 personas atendidas, el bloque de mayor alcance de la entidad.
  • Empleo y Economía Social: 3.922 personas participaron en itinerarios formativos a través de sus 6 empresas de inserción, logrando 600 inserciones laborales exitosas.
  • Personas sin Hogar y Vivienda: 3.480 personas acompañadas en recursos residenciales y de calle; 376 personas atendidas específicamente en el área de vivienda.
  • Movilidad Humana y Mediación Jurídica: 4.225 personas atendidas en programas de inmigración; 3.428 pasaron por el servicio de asesoría jurídica.
  • Infancia, Juventud y Familia: 901 menores apoyados en proyectos escolares y de ocio; 762 jóvenes acompañados; 939 familias atendidas de forma integral.
  • Mayores: 1.300 personas mayores acompañadas, con especial foco en combatir la soledad no deseada en el entorno rural.
  • Salud y adicciones: 438 personas atendidas, con recursos especializados como el centro sociosanitario Hogar 2000 en Toledo (Toledo) y el Proyecto Siloé en Ciudad Real (Ciudad Real).
  • Mujer: 175 mujeres atendidas en contextos de vulnerabilidad, trata, prostitución y violencia machista.
  • Población reclusa: 534 personas privadas de libertad y exreclusos orientados en su proceso de reinserción social.

Cáritas moviliza 250.000 euros para las víctimas del terremoto de Venezuela

En el marco de la rueda de prensa, García Fernández de Sevilla informó de que Cáritas Castilla-La Mancha ha recaudado hasta la fecha aproximadamente 250.000 euros destinados a los damnificados por el terremoto de Venezuela. La cifra es un primer balance provisional, al que se sumarán las colectas recogidas el fin de semana pasado en las iglesias de la región, cuyo importe aún no ha sido contabilizado.

Toda la ayuda económica será canalizada a través de Cáritas Venezuela, con quien la organización española trabaja, en palabras de su presidenta, "mano a mano desde siempre". La presidenta recordó que cuando se conoció la tragedia se estaba celebrando la asamblea nacional de Cáritas, momento en que se puso en marcha de inmediato una campaña de emergencia, sumada a una primera aportación institucional de 300.000 euros.

Coordinación con policía y ayuntamientos ante la ola de calor

La rueda de prensa también abordó la respuesta de Cáritas ante la actual ola de calor. La presidenta García Fernández de Sevilla explicó que la entidad está "muy en contacto con la Policía, con Protección Civil, con los ayuntamientos y con los albergues" para procurar que las personas vulnerables no permanezcan expuestas en la calle durante las altas temperaturas.

Entre las medidas concretas mencionadas figuran la compra de ventiladores o el refuerzo de los recursos económicos para ayudar a costear la factura de la luz. Desde las acogidas de las Cáritas parroquiales e interparroquiales y desde los centros específicos "se atiende a todo el que va llegando", subrayó la presidenta.

El coordinador regional, Amador Casquero, señaló que tanto para las olas de frío como para las de calor, los centros de Cáritas se abren "en esos momentos para que la gente pueda estar". Reconoció, no obstante, que no todas las Cáritas disponen de este tipo de recursos residenciales, y que la coordinación con los ayuntamientos —"quienes tienen que dar respuesta a estas cuestiones, habilitando espacios frescos en verano o más calentitos en invierno"— resulta esencial para cubrir esa brecha.

Diez retos para las administraciones y la sociedad

Ante la realidad multidimensional que retrata la Memoria 2025, Cáritas Regional urgió a las administraciones y al tejido social a afrontar de forma prioritaria diez grandes retos: el acceso a la vivienda social, el impulso al empleo inclusivo, el refuerzo de los sistemas de garantía de ingresos, la regularización e integración de las personas migrantes, la mejora de los cuidados a mayores, el combate a la despoblación rural, la equidad educativa, el blindaje de la sanidad —con especial atención a la salud mental—, el fortalecimiento de la cooperación internacional y una mejor respuesta ante emergencias civiles.

La acción de Cáritas en la región se proyectó también más allá de las fronteras regionales y nacionales: su área de Cooperación Internacional benefició a 15.204 personas en 14 países del Sur, en un escenario global complejo marcado por conflictos armados y crisis alimentarias.