Aulas del Futuro: 47 centros de Castilla-La Mancha forman su red

Aulas del Futuro: 47 centros de Castilla-La Mancha forman su red

Castilla-La Mancha amplía su modelo de Aula del Futuro con la puesta en marcha de una red de centros mentores y mentorizados integrada por 47 centros educativos de la región: 10 centros mentores y 37 centros mentorizados.

Los centros participantes compartirán su experiencia para apoyar procesos de mejora vinculados a la organización de los espacios, las metodologías, las actividades y la evaluación, en el marco de un proyecto que arrancó en el curso 2022/2023 con apenas 15 centros y que al término del presente curso 2025/2026 habrá alcanzado los 152 centros con Aula del Futuro en toda la comunidad.

Un total de 47 centros educativos de Castilla-La Mancha se incorporan a la red de centros mentores y mentorizados del proyecto Aulas del Futuro, una iniciativa de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla-La Mancha que busca extender la transformación educativa a través del acompañamiento entre iguales y la transferencia de conocimiento entre equipos docentes. La medida, anunciada este 1 de mayo de 2026 desde Toledo, amplía el alcance de un modelo que lleva cuatro cursos escolares consolidándose de forma progresiva en la red pública regional.

De los 47 centros participantes, 10 ejercerán como centros mentores y 37 recibirán acompañamiento como centros mentorizados. Los primeros han identificado previamente sus propias fortalezas en la implantación del modelo y actuarán como referencia para los demás. El conocimiento acumulado en estos centros se transferirá a otros equipos docentes a través del acompañamiento directo, el intercambio de experiencias y el trabajo colaborativo entre docentes de distintos colegios e institutos.

El modelo de Aula del Futuro de Castilla-La Mancha organiza la transformación educativa desde los propios centros y combina cuatro ejes fundamentales: los espacios físicos, las metodologías de enseñanza, el diseño de actividades y los sistemas de evaluación. No se trata, por tanto, de un proyecto centrado exclusivamente en la renovación del mobiliario o la dotación tecnológica, sino de un enfoque integral que implica a toda la comunidad educativa de cada centro.

Una red que crece desde 2022

El proyecto Aulas del Futuro arrancó en el curso 2022/2023 con la participación de 15 centros educativos. Desde entonces, su implantación ha seguido una senda de crecimiento sostenido. Al finalizar el curso 2025/2026, Castilla-La Mancha contará con 152 centros con Aula del Futuro, una cifra que refleja la escala que ha alcanzado la iniciativa en apenas cuatro años y su integración en la planificación educativa de la comunidad autónoma.

Este ritmo de expansión convierte a Castilla-La Mancha en una de las regiones con mayor implantación del modelo en España, que surgió en el ámbito europeo como respuesta a la necesidad de adaptar los entornos escolares a las formas de aprendizaje del siglo XXI.

Mentoría entre centros y mentoría directiva

El nuevo proyecto de mentoría entre centros no surge de forma aislada, sino que se articula sobre una línea de trabajo ya existente: la mentoría dirigida a equipos directivos. Ambas iniciativas confluyen en un mismo enfoque pedagógico basado en el acompañamiento, la colaboración horizontal y la idea de que el conocimiento que se genera en los centros educativos puede y debe ser aprovechado por otros.

Esta doble dimensión —la que afecta a los equipos directivos y la que implica a los claustros y comunidades educativas de forma más amplia— apunta a una estrategia de transformación que no se limita a la cúpula organizativa de los centros, sino que pretende permear en la práctica docente cotidiana. El modelo apuesta por convertir a los propios centros en agentes del cambio, en lugar de relegar esa función a instancias externas como la inspección educativa o la formación en centros del profesorado.

Aprendizaje entre iguales como eje del cambio

La filosofía que subyace al proyecto es la del aprendizaje entre pares, una metodología ampliamente avalada por la investigación educativa y que en este caso se aplica a escala institucional. Los centros mentores no son seleccionados por imposición de la administración, sino que han partido de un proceso de identificación de sus propias fortalezas, lo que garantiza que la transferencia de experiencias parte de una base real y contrastada, y no de criterios meramente administrativos.

Este modelo refuerza también la autonomía de los centros educativos, al reconocer que dentro de la propia red escolar existen recursos, experiencias y conocimientos valiosos que merecen ser sistematizados y compartidos. La Junta de Castilla-La Mancha sitúa así la colaboración entre centros como uno de los pilares de su política educativa para los próximos cursos, en un contexto en el que la transformación digital y la renovación metodológica ocupan un lugar central en los debates sobre el futuro de la escuela pública.