ANPE exige a las administraciones de Castilla-La Mancha un protocolo ante el calor
El sindicato docente ANPE ha reclamado este lunes a la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha, a las diputaciones y a los ayuntamientos que ejecuten con urgencia un plan de climatización de los centros educativos y aprueben un protocolo homogéneo de actuación ante episodios de calor extremo.
La organización denuncia que algunos municipios han renunciado a solicitar ayudas para la climatización de sus colegios mientras las distintas administraciones se trasladan responsabilidades, dejando a "miles de estudiantes y docentes" soportando temperaturas que el sindicato considera incompatibles con una actividad educativa en condiciones dignas.
El sindicato docente ANPE Castilla-La Mancha reclamó este lunes, 1 de junio de 2026, una respuesta "coordinada y eficaz" de todas las administraciones implicadas en la gestión de los centros educativos de la región ante las elevadas temperaturas ya registradas y las previsiones meteorológicas que anuncian nuevos episodios de calor intenso en las próximas semanas. La organización, que agrupa a docentes de la enseñanza pública, hizo pública su exigencia desde su sede en Albacete a través de una nota de prensa firmada por su presidente regional, Martín Navarro.
El sindicato advirtió de que la situación se repite "un año más" sin que se hayan adoptado soluciones reales. Según ANPE, la raíz del problema es la falta de colaboración entre instituciones: la Consejería de Educación de la Junta de Castilla-La Mancha (JCCM), las diputaciones provinciales y los ayuntamientos no logran coordinar sus competencias en materia de infraestructuras escolares, lo que paraliza la toma de decisiones. "Resulta especialmente preocupante que algunos ayuntamientos hayan renunciado a solicitar ayudas destinadas a la climatización de los centros educativos, mientras las distintas administraciones continúan trasladándose responsabilidades mutuamente", señaló el sindicato en su comunicado.
Un plan urgente con plazos y financiación
ANPE concretó sus demandas en dos ejes. El primero es la ejecución inmediata de un plan de climatización de los centros educativos que cuente con financiación suficiente, establezca prioridades de actuación, fije plazos concretos y concrete compromisos explícitos de todas las administraciones implicadas. El sindicato subrayó que el plan no puede limitarse a las aulas: "Este plan debe incluir tanto las aulas como los patios y espacios exteriores, ya que todavía existen numerosos centros en los que el alumnado realiza los recreos sin zonas de sombra adecuadas".
La organización rechazó que la mejora de las instalaciones quede supeditada a disputas de competencias. "Lo que está en juego es la salud, la seguridad y el bienestar de toda la comunidad educativa, especialmente en un contexto en el que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes", indicó el comunicado.
Más de una década reclamando el mismo protocolo
El segundo eje de la denuncia es la ausencia de un protocolo claro y homogéneo ante episodios de calor extremo. ANPE recordó que lleva más de diez años reclamando una regulación que proporcione seguridad jurídica a los equipos directivos y al profesorado ante estas situaciones, sin que ninguna administración haya dado una respuesta definitiva.
"No es aceptable que cada episodio de calor intenso obligue a improvisar respuestas diferentes en función del centro o del territorio", afirmó el sindicato. Según ANPE, los equipos directivos carecen actualmente de herramientas normativas suficientes para adaptar con agilidad la actividad educativa cuando las condiciones ambientales suponen un riesgo para la salud de alumnos y profesores. La organización reclamó que ese protocolo establezca "criterios objetivos de actuación" que eviten la discrecionalidad y la desigualdad entre centros.
Llamamiento conjunto a todas las instituciones
En su comunicado, el presidente de ANPE CLM, Martín Navarro, hizo un llamamiento expreso a la Consejería de Educación, a las diputaciones de las cinco provincias y al conjunto de las administraciones locales para que refuercen su colaboración y actúen "con la máxima celeridad". El sindicato subrayó que la protección de la comunidad educativa frente a las altas temperaturas debe convertirse en "una prioridad compartida" y abordarse "desde la planificación, la coordinación y la prevención", y no como una respuesta de emergencia improvisada cada verano.
"Hablar de climatización y de protocolos de actuación frente al calor extremo es hablar de salud, de seguridad y de unas condiciones dignas para enseñar y aprender", concluyó el sindicato, poniendo así el acento en que las reivindicaciones que formula no son cuestiones técnicas o administrativas menores, sino condiciones básicas del derecho a la educación.